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Shuumatsu Nani
Capitulo 4: Cuando está batalla termine. - Parte 3




Parte 3: La chica perdida y el lagarto volador.

… ¿Qué estoy haciendo?
Kutori Nota Seniolis corrió. Salió precipitadamente del almacén, escapó a través del espeso bosque, corrió a toda velocidad por el puerto, y cuando no había más tierra para que siguiera corriendo, extendió sus alas y tomo vuelo.

No sabía por qué. Pero sentía que tenía que hacerlo. Era la única opción en su mente. Después de ese breve simulacro de batalla con Willem, en general entendía que había querido demostrar. Cometió el error de entender, y ahora no podía soportarlo. 


Comparando el poder de fuego normal actualmente disponible del ejército a la fuerza del Teimerre entrante, las oportunidades de victoria parecían pequeñas. Así que el ejército quería aumentar temporalmente su arsenal preparando un sacrificio. Esa era la situación actual en pocas palabras. Pero está situación ahora tenía una solución mejor: Elevar permanentemente la cantidad base de poder de fuego.

Desde el comienzo, sabían que las hadas no estaban extrayendo el potencial completo de las Armas Dug como lo ejercían los Emnetwyte. Después de todo, siendo tales armas antiguas, deberían haberse degradado en calidad al menos un poco desde entonces. Además, debido a la escasez de un conveniente manual de usuario, tenían que descubrir cómo trabajar con las espadas por prueba y error. También, por supuesto, tenían que engañar a los sistemas de confirmación de las espadas usando a las hadas como una raza títere, forzándolos a activarse.

Así que, obviamente, si alguien que de verdad sabía cómo usar las armas aparecía mágicamente, la situación cambiaría drásticamente. Podrían recalcular. Cambiar planes. Eliminar los sacrificios.

Pero eso sería equivalente a admitir que su forma de luchar hasta ahora había estado equivocada. Significaría que habían perdido tantos, tantos sacrificios, todo por nada. Eso despreciaría su decisión y determinación, los resultados de una larga y tormentosa lucha para aceptar sus sombríos destinos, era por nada.

“¡No!”

Hace seis meses, en ese día cuando un ataque de un Teimerre particularmente grande había sido predicho. En ese momento, cuando fue anunciado que no existía una estrategia efectiva aparte de hacer que la soldado Leprechaun Kutori Nota Seniolis se ponga frenética.

“Estaba tan asustada…”

Por supuesto, no quería morir. Después de descubrir que su tiempo restante era limitado, un sinnúmero de cosas que quería intentar, metas que quería lograr, y sueños que quería hacer realidad aparecieron en su cabeza. Había llorado y llorado, luego intento actuar fuerte.

“Finalmente fui capaz de aceptarlo…”

Hace un poco más de medio mes, decidió que no lloraría más. Incluso ahora, sentía algo brotando de sus ojos. ¡Maldición! No.… no puedo. Cuanto más intentaba resistir, cuanto más intentaba actuar fuerte, más rápido sus emociones reprimidas surgían y se desbordaban.

Cerró sus ojos firmemente y dejo de batir sus alas, llevándola a una caída libre. El silbido del viento rugía en sus oídos. Debajo, un mar de blancas, y gruesas nubes se extendía. Perfecto, pensó. Si volaba a través de esas nubes, todo su cuerpo se empaparía, ocultando cualquier evidencia de lágrimas. Por lo que simplemente se dejó caer, dándole los controles a la gravedad.

Las nubes la envolvieron. Las nubes eran básicamente trozos de niebla espesa que aparecen en lugares altos. A pesar de que se veían como algodón, no tenían textura, volar directamente a través de una no salpicara ni nada. Era simplemente una nada blanca de aire que mojaba todo su cuerpo.

“Ah.”

Vaya, pensó. Kutori se dio cuenta de que había olvidado algo muy importante. Era otoño. Lo cual significa que el invierno estaba cerca. Lo cual significa que, si te empapas, se pondrá muy, muy frio.

“Uhh…”

Volar por el aire toma mucha fuerza física, tanto para aves como hadas. Desafortunadamente para Kutori, el frio penetrante también tendía a drenar rápidamente la fuerza. Y para hacer peor las cosas, ni una roca que sería un conveniente lugar para descansar se veía flotando alrededor.

¿De alguna forma llego a la isla más cercana? ¿Intento regresar por el camino en que vine? Ninguno parecía particularmente imposible, pero el anterior no parecía muy realista si quería ir a casa pronto. Entonces, darse la vuelta parecía la única opción, pero dudaba en seguir.

Qué hacer…. Sumergiéndose en las nubes de cabeza, pensó con intensidad. Solo una conclusión apareció en su cabeza, pero, no queriendo elegirla por alguna razón, siguió forzándose a pensar.

“… ¿Hm?”

En la esquina de su campo visual blanco puro, una sombra negra apareció repentinamente.

Cinco minutos después.

El segundo piso del barco patrullero de la Guardia Alada ‘Baroque Pot’. La pequeña sala de estrategias. Muy pequeña. Por supuesto, como una sala de estrategias, necesitaba una cierta mínima cantidad de superficie para alojar una multitud apropiada. Y, en este momento en la habitación solo estaban dos personas, incluyendo a Kutori. ¿Entonces por qué se sentía tan estrecho?

La respuesta era simple: uno de los dos resultaba ser un Reptrace gigante cuya altura fácilmente era el doble de la de Kutori. Su anchura también parecía ser aproximadamente el doble de la de ella, y su peso corporal y presencia parecían ser como ocho veces más grande. Secando su cara con una toalla tomada prestada, Kutori alzo la vista hacia el rostro del Reptrace.

“… Perdón por meterme tan repentinamente, Primer Oficial Limeskin. Lo vi volando cerca, así que…”

“No te preocupes. La puerta de descanso siempre está abierta para honorables guerreros” respondió el Reptrace mientras colocaba una taza de té medicinal en la mesa. Encontró la vista del gigantesco Reptrace agarrando delicadamente la pequeña taza de alguna manera gracioso.

“Gracias.”

Kutori dio un sorbo, y, después de quemarse la lengua, descubrió que la bebida en realidad estaba muy caliente. Y también muy, muy amarga.

“Sin embargo, estoy curioso en cuanto a por qué estabas volando a través de una nube en esta estación. Especialmente justo antes de una batalla importante.”

“Ah…” Balbuceo, discutió consigo misma, pensó profundamente, entonces finalmente encontró una respuesta. 

“Sobre esa batalla… ¿es muy tarde decir que tengo miedo de morir?”

“¿Hm?”

El Reptrace alzo una ceja —o al menos ella sintió que lo hizo. Por supuesto, los Reptrace en realidad no tienen cejas así que solo era una sensación, pero…

“Willem… el Segundo Técnico de Armas Encantadas…”

“¿Hm?”

Kutori sabía. Sabía que el Segundo Técnico de Armas Encantadas Willem Kumesh viviendo en el almacén de las hadas era un soldado solo en papel, una existencia con nada más que un título vació. Pero, pensando en eso de manera diferente, eso significaba que debería verse como un soldado apropiado en los documentos del ejército. Y de acuerdo con esos documentos, el superior directo de Willem era el Reptrace gigante de pie ante sus ojos, el Primer Oficial Limeskin.

“Hay una forma de luchar diferente de lo que hemos estado haciendo. Vi una pequeña demostración, y aunque no puedo decir que sucederá muy bien, entiendo una cosa claramente. Este método de lucha tiene mejores oportunidades de victoria y más alta eficiencia que las nuestras.”

“¿Hmm?”

Kutori miro la taza de té. “Y no quiero aceptar eso. Que mi ‘hermana’ estaba equivocada… o que no había necesidad de morir… no quiero creerlo. Así que decidí no escuchar sus palabras. Supongo que de todas formas no tengo mucho tiempo restante, así que lo probaría en el campo de batalla. Probaría que mi ‘hermana’ y los demás estaban en lo correcto. Creo que necesito proteger su forma de luchar. Pero…”

“¿Estas asustada?”

Dudo en asentir. Podría haber sido una cosa cultural Reptrace o algo, pero Limeskin tomaba la idea de ser un soldado muy seriamente. Ella no sabía todos los detalles y eso, pero aparentemente ella calificaba como un soldado por sus estándares. Si Kutori asentía aquí, él definitivamente perdería respeto por ella. La vería como alguien que perdió todo el valor y le quitaría el derecho a llevar el título de soldado. Pero al final, no podía convencerse de mentir.

“… Si.”

“… Ya veo.” El Reptrace de repente produjo un sonido como rayando cerámica de su garganta, el cual resonaba fuertemente a través de la pequeña habitación. 

“Ya veo. Parece que debo disculparme con ese hombre. Nuestros campos de batalla tal vez son diferentes, pero sin duda es un verdadero guerrero.”

Estaba riendo, lo que a Kutori le tomo tiempo para notar. 

“¿P-Por qué? ¿Somos los únicos luchando no?”

“La batalla con las Bestias es nuestra. Pero la cosa que eligió desafiar es el viento que fluye a través de ti.”

“… ¿Viento?”

“La cosa que llamas ‘determinación’, o más bien tu ‘resignación’.”

Sintiendo la sangre subiendo a su cabeza, Kutori vació el resto del té medicinal. Su cuerpo se puso tan caliente que sentía que se quemaría desde el interior. ¿Qué podías posiblemente hervir junto para hacer esta bebida? ¿Por qué un Reptrace que no podía controlar su temperatura corporal siquiera hizo esto? Unas cuantas preguntas inútiles aparecieron en su cabeza, pero las empujo a una esquina de su cabeza por el momento. Ahora no era el momento para estar preocupándose en tales cosas.

“… Ya veo” Su corazón se sentía un poco más ligero. O tal vez era solo un agujero abriéndose, pero de todas formas no había mucha diferencia. 

“No estoy calificada para ser un soldado… sabes eso, ¿no?, Primer Oficial. Pero eres inesperadamente bueno en adular… así que te tomare en serio.”

“¿De qué estás hablando? Cualquier orgulloso ciudadano escamoso nunca podrá decir una mentira, justo como el sol nunca podrá ponerse en el norte.”

“Pero me estoy rindiendo ahora… dijiste eso tú mismo.”

“Resignación y determinación son en esencia la misma cosa. Ambos se refieren a la decisión de sacrificar algo importante para lograr una meta.”

“No es determinación… no sé… ¿algo más importante que eso?”

“El valor de todas las cosas es determinado solo por el precio que aceptas. Si estás determinada a desechar eso que es importante para ti, entonces eso en si debe tener valor. Por supuesto, resignarse a ese mismo destino también lleva el mismo valor.”

“No entiendo.”

“Estar perplejo ante la belleza de las palabras, debo decir, no es muy adecuado para un soldado.” Dijo con una extraña carcajada.

“Así que… al final, ¿qué debo hacer?”

“Haz lo que quieras.”

“… Te estoy preguntando porque no sé eso. ¿Cuál es el camino correcto?”

“No hay tal cosa como correcto en el campo de batalla. Es por eso que un guerrero debe abrazar el viento dentro de su propio corazón. Para obtener guía en un camino donde no hay ninguno.”

“… Primer Oficial.”

Las cosas se estaban poniendo mal. Apenas podía entender una sola palabra de lo que decía. Hasta hace unos momentos, podría no haber procesado la conversación completamente, pero al menos podía asimilarla. Ahora, parece que el Reptrace se había dejado llevar con sus enigmáticas expresiones. Kutori sentía que podría haber estado diciendo algo sabio y profundo, pero no le servía si no podía entenderlo.

“¿Dijiste que quieres proteger la rectitud de la forma de lucha de tu hermana?”

“… Si.”

“Entonces antes de la batalla debes encontrar que es exactamente esa rectitud. No sabemos mucho de las batallas de ustedes hadas soldados. Sobre la historia que han acumulado con los años, o sobre los sentimientos ocultos en las sombras. Así que solo tú tienes la capacidad para descubrir esa rectitud.”

“… Bastante irresponsable, ¿no crees?” Intento incluir un indicio de descontento en su voz, pero…

“El viento no carga responsabilidades.” Repelió su comentario con un rostro despreocupado (probablemente).

Kutori suspiró. Tenía ganas de renunciar a un montón de cosas ahora mismo.

“Puedes enfadarte… pero admitiré algo.”

“¿Qué?”

“La verdad es, nunca quise convertirme en un guerrero.”

El Reptrace estallo en su distintiva carcajada. 

“Lo sé. Por eso eres capaz de convertirte en un guerrero superior.”

… No parecían estar en la misma página. En un ataque de enfado, trago una segunda taza de ardiente té medicinal.


Traductor: Mera 
Editor: Jona

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