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Shuumatsu Nani V2 Capítulo 2: Mucho tiempo después. - Parte 4


Parte 4: Una Conclusión.

La mañana lo recibió, completamente solo, después de una noche sin sueños. Su cuerpo estaba en condiciones óptimas, pero lo mismo no podía decirse de su estado de ánimo.


“… Parece que no puedo tranquilizarme.” Con su espalda tumbada contra la cama suave, Willem soltó un largo, y quejumbroso suspiro. Probablemente era culpa de esta cama que no podía sacar su mente de cosas desagradables. El colchón era inusualmente alto y acolchado, lo que causaba que su espalda se hundiera muy profundamente, agregándose a su incomodidad. El techo alto con un grabado intimidante de un Dragón en él tampoco ayudaba.


Una habitación de siestas para comandantes, Cuartel General de la Guardia Alada, Collinadiluche. Bueno, ‘habitación de siestas’ no es muy adecuado porque tiene el tamaño y utilidades necesarias para una habitación de invitados de pleno derecho. Aunque Willem no había, por supuesto, recibido ningún entrenamiento formal como un oficial del ejército o desempeñado grandes hazañas en el campo de batalla, había obtenido el increíble título de Segundo Técnico de Armas Encantadas a través de un proceso especial (sospechoso). Después de mostrar su ID, junto con una carta de introducción de Naigrat, fue dirigido a esta habitación durante la duración de su ‘misión’.

Segundo Técnico de Armas… es algo bastante importante, supongo. Recién había comenzado darse cuenta de este hecho obvio. Normalmente, para convertirse en ‘algo importante’ se requiere una razón adecuada: talento, dinero, o conexiones. Sin ninguna de esas, las oportunidades de ser promovido a tal rango son delgadas, si no inexistentes. Y esta habitación en la que ahora dormía fue hecha para esos pocos privilegiados que cumplían esas condiciones.

En primera lugar, seguía siendo un misterio para él el cómo Grick le consiguió esta posición como Segundo Técnico de Armas. Considerando que no habían encontrado ningún problema todo este tiempo, parecía improbable que lo logro con una pequeña falsificación o alteración de unos cuantos documentos. De todas formas, no había ninguna duda de que la actual posición y autoridad de Willem no coincidían en absoluto con su actual mérito, lo que lo hacía sentir como si estuviera engañando a todos esos soldados legítimos que trataban de hacer su trabajo seriamente, que sólo inhibía más su habilidad para tranquilizarse.

“Supongo que daré un paseo o algo…”

Tiat no terminaría hasta la tarde, así que tenía una buena cantidad de tiempo libre. Haciendo memoria, la razón por la que vino a esta isla lejana en primer lugar fue porque tenía demasiado tiempo libre, que había estado causando que su mente vagara en pensamientos indeseables. Así que eso proporciono aún más razones para dejar de hacer el vago en su habitación. Después de todo, estaba en la llamada ‘olla de romance y leyendas’, así que al menos podía echar un vistazo alrededor de la ciudad.

“De todas formas, probablemente terminaré siendo arrastrado a todas partes por Tiat antes de que vayamos a casa…” Después de todo, ella parecía estar realmente esperando su caminata turista, por lo que sería una lástima si terminaban perdiendo el tiempo perdiéndose. Además, arrastrar a una Tiat abatida de regreso a la 68° Isla probablemente sería un verdadero dolor. Considerando todo esto, no lo lastimaría echar un vistazo a todas las grandes atracciones de antemano para comprender las cosas. Escapándosele una suave risita ante el pensamiento de esos ojos brillando, Willem comenzó a sentirse un poco mejor.

Se dio cuenta tan pronto como salió al pasillo cerca de la entrada principal: el paisaje urbano que se extendía más allá de la ventana había comenzado a volverse gris. En otras palabras, estaba lloviendo.

“Por qué tiene que empezar a llover ahora…”

En una esquina del pasillo, una gran cubeta estaba debajo de una parte con fugas del techo, acumulando gotas de la lluvia que muy generosamente había decidido caer. Aunque el edificio se veía engañosamente robusto desde el exterior, evidentemente tenía muchos años de historia detrás de él y estaba empezando a quebrantarse un poco por todas partes. Una pareja de Borgles vistiendo uniformes del ejército se habían reunido y estaban hablando de la localización de las tablas de madera y martillos.

“Bueno, estoy seguro de que la lluvia agregara su propio encanto especial a la vieja capital… probablemente.” En cuanto a un paraguas, tenía que haber una tirada en algún lugar en el Cuartel General de la Guardia Alada, y si no, siempre podría sólo ir a una tienda cercana.

“¿¡¿Ah?!?”

Perdido en sus pensamientos mientras miraba al cielo, la reacción de Willem llego un poco tarde. Casi choco de frente con una chica que había irrumpido en la entrada. Y en el retraso antes de que su cerebro pudiera procesar la situación, las reacciones talladas en su sistema con los años entraron en acción. Interpretando los movimientos de la chica como un avance enemigo, su cuerpo se había deslizado fuera de su vista y entro en un punto ciego con una cantidad mínima de movimiento. Estableció su objetivo en el cuello de la chica, quien parecía que estaba a punto de colapsar, levanto su mano, y la bajo–

Justo antes de que hiciera contacto, su mente finalmente gano control y reprimió las tendencias violentas de sus reflejos. “vaya.” Envainando su mano espada, enrollo su brazo alrededor de la espalda de la chica, apoyándola, pero también causando que emita un pequeño aullido.

“Umm…”

“¡Eso es peligroso! No siempre te digo que mires adelante cuando corres… o no.” Por costumbre, su boca había entrado a modo reprimenda. Dándose cuenta de que la persona enfrente de él no era una pequeña hada, Willem corto sus palabras y soltó una risa. La ayuda a ponerse de pie y se alejó unos cuantos pasos.

La joven era de la raza Lucantrobos. Llevaba una nariz alta en su rostro como de lobo y tenía una capa delgada de pelaje blanco mullido sobre su piel, excepto por ambas orejas, que estaban cubiertos por pelaje del color de paja algo quemada. Juzgando por su finamente entallado vestido de seda, debe haber sido de una familia adinerada. ¿Por qué demonios estaba una pequeña princesa como ésta corriendo a toda velocidad en una instalación del ejército en medio de la lluvia? No se veía como un soldado, pero obviamente debía haber tenido algunas conexiones dado que los guardias la dejaron pasar la puerta.

“¿Gracias…?”

Con un rostro que decía que aún no tenía idea de qué acababa de suceder, la chica inclino su cabeza educadamente. El gesto elegante la hacía verse aún más fuera de lugar.

“Correr sin mirar adelante es peligroso, ¿sabes? Especialmente en una instalación del ejército, no sabes dónde cosas peligrosas pueden estar tiradas alrededor.”

“Ah, lo siento mucho.”

Asintiendo hacia la chica inclinándose una vez más, Willem dijo un rápido “bueno entonces, me voy” y se alejó rápidamente. No quería ningún tipo de problema, especialmente nada que involucre mujeres o niños. Ni siquiera puedes huir. Rendirse después de que una mujer o niño pidan ayuda es sólo… no lo hagas. Ese pensamiento es probablemente —no, definitivamente— la culpa del maestro. Las enseñanzas inútiles de ese maldito viejo se habían vuelto parte de su carne y sangre.

Por lo que, si alguna vez descubría los surgimientos de problemas, huir antes de que alguien le pida ayuda parecía ser la mejor opción. Las personas siempre le dirían que esa es una forma retorcida de pensar o que su amabilidad es deficiente, pero desde hace mucho tiempo se había dado cuenta de esas cosas. Cualquiera que no podía controlar su corazón correctamente debe verse retorcido o deficiente para otros, por lo que no estaba equivocado. Huir era una buena elección.

“Um, ¡disculpe!”

Aunque, al final, no pudo huir. Con su espalda aún hacia la chica, se dio la vuelta sólo con su cabeza. “¿Qué? Si es porque te toque no me disculpare por eso.”

“No, la responsabilidad por ese asunto recae en mí, por lo que envainare mi espada con respecto a eso.”

“Ya veo… es bueno verte darte cuenta de las cosas rápidamente… espera, ¿espada?”

Ignorando la pregunta de Willem, la joven continúo. “Tengo algo que me gustaría preguntar del Primer Oficial Limeskin. ¿Puedo solicitar una audiencia?”

“Lime… ¿eh?”

Había escuchado el nombre antes: el Reptrace gigante con escamas blanca lechosas, el mismo que lleva a las hadas al campo de batalla, y el superior directo del Segundo Técnico de Armas Encantadas William Kumesh, de acuerdo con los documentos. Pero, ahora…

“Si estás hablando de ese lagarto enorme, está en medio de una muy, muy lejana batalla.” Más específicamente, había llevado a Kutori y las otras a la 15° Isla, dónde al parecer un Teimerre había aterrizado y con el que se necesitaba tratar. Y, aun así, no ha habido ninguna palabra sobre los resultados de esa batalla. No espera, lo que dijo no era totalmente correcto. Por lo general, las islas flotantes que están juntas en número también están juntas en distancia física. Dado que están en la 11° Isla, la 15° no podía ser más que un viaje de aproximadamente dos horas de dirigible tambaleante de distancia. Así que su ‘muy, muy lejana’ puede haber sido un poco exagerado —pero no había necesidad de corregir tal pequeño detalle.

“¿Y cuándo regresará?”

“Ni idea. En realidad, yo mismo quiero saber eso…” Realmente, de verdad lo hacía. “Algo sobre una barrera restrictiva bloqueando todas las comunicaciones. Cualquier noticia sólo puede llegar después de que la batalla esté terminada, al parecer. De verdad mantiene el suspenso alto…”

“Ya veo…” Los hombros de la Lucantrobos se hundieron, y sus orejas cayeron. Su expresión no podría haber sido más fácil de leer.

“Bueno, si tienes algunos asuntos puedes intentar agarrar a uno de los soldados por aquí,” dijo, indicante a un Borgle quien resultaba estar pasando.

De repente, escucho una conmoción. Todo y todos a través del edificio entero parecían estar saliendo con movimientos apresurados simultáneamente. Soldados venían corriendo desde alguna parte, agarrando a otros soldados y hablando con voces bajas, entonces salían corriendo de nuevo, todo en el parpadeo de un ojo. Sólo mirando, Willem podía deducir fácilmente que ha habido algún tipo de cambio en la situación. Y su intuición le decía que este cambio no era uno bueno.

“¿Q-Qué es?” La joven bestia se encogió de nuevo confundida.

No prestándole atención, Willem diviso a un Orco intentando correr y lo agarro por el cuello. “¿Qué sucedió?” Pregunto claro y simple.

“E-Esa es información clasificada. Esta información no tiene permitido ser difundida excepto a través de rutas de contacto establecidas.”

“Te elogio por llevar a cabo tu trabajo tan fielmente, pero…” Echó un vistazo a la insignia del orco -como pensó, un soldado ordinario. Willem señalo el rango de la insignia cosida en su propio uniforme del ejército. “Segundo Técnico de Armas Encantadas Willem Kumesh. La responsabilidad del gestionamiento de Armas Dug y Lep —los soldados que las empuñan recae en mí. Naturalmente, también tengo la autoridad para escuchar cualquier información con respecto a una batalla en la cual estén involucrados.” Todo eso era mentira. Willem en realidad no tenía idea de cuanta autoridad venía con su posición. Tampoco tenía mucho interés en la respuesta, así que nunca se había preocupado en investigarlo. Aunque, forzar con este farol valía la pena el intento. “Te preguntaré una vez más: ¿qué sucedió?” Willem puso un tono más fuerte en sus palabras y acerco su rostro.

El orco, aparentemente intimidado por la apariencia de Willem, tembló y se rindió. “Ha habido contacto de la 1° Flota. Sobre los resultados de la batalla en la 15° Isla Flotante.”

La respiración de Willem inmediatamente llego a un alto. Contacto de la 1° Flota. Resultados de la batalla en la 15° Isla. Lo que había querido saber desde hace tiempo. Quien estaba ganando, cuando terminaría, las chicas aún estaban a salvo —todo lo que se había mantenido oculto hasta ahora bajo esa barrera restrictiva. Nunca obtuvo la oportunidad de descubrir siquiera una pieza de información. Nunca obtuvo la oportunidad de probar su determinación. Hasta ahora.

Al final, ¿cómo terminaron las chicas?

“Nosotros, en la batalla con el Teimerre, –”

No había necesidad de escuchar hasta el final: la expresión del orco lo decía todo.

Willem rió. Su corazón ya estaba volviéndose un revoltijo, y desordenado caos. No sabía cómo afrontar ese resultado, el resultado por el que supuestamente se había preparado, la conclusión que había estado tan determinado a aceptar. Todo lo que podía hacer era encrespar los bordes de sus labios en una débil, y desamparada sonrisa, y escuchar esas palabras.

“-Fuimos derrotados.”

El campo de visión de Willem se volvió una oscuridad total. Toda la fuerza dejo sus rodillas, y se desplomo en el suelo.

“¿¡E-Estas bien!?” La joven Lucantrobos corrió, pero él ni siquiera pudo reunir la voluntad para levantar su cabeza, mucho menos agarrar la mano que ella le tendió.

¿Eres estúpido? En algún lugar en su mente, otro Willem estaba enojado con él. No debería haber nada de que estar sorprendido. Nada de que actuar tan impactado. Después de todo, sus oportunidades de victoria sólo estaban un poco por encima del cinco por ciento —se había pronunciado esas palabras. Con una probabilidad como esa, evidentemente debía haber entendido que las chicas lo más probable es que perderían.

“Ja ja ja…” Con su boca aún torcida en la forma de una sonrisa, Willem descubrió que una risa se escapa de su garganta sorprendentemente con facilidad. Pero nada más que esa risa salía.

“… Creo que debemos enviar algún tipo de contacto pronto.”

“Cierto. Apuesto a que el corazón de cierto alguien está a punto de explotar por esperar demasiado tiempo.”

“Pero…”

“Circunstancias son circunstancias. Permitiré el uso del cristal de comunicación.”

“¿Ves? Incluso el Primer Oficial está de acuerdo.”

“Pero… si usas un cristal de comunicación, pueden ver tu apariencia desde el otro lado, ¿cierto?”

“Bueno si, eso es para lo que son. ¿Problema?”

“P-Pero estoy completamente cubierta de tierra, y estas ropas no son lindas, ¡y todo mi cabello está hecho un desastre!”

“¿A quién le importa? Estás bien así. Además, ustedes dos están un poco más allá de ese punto en su relación, ¿no?”

“Pero… sabes…”

“¿No se han visto durante mucho tiempo?”

“Si, eso. Siento que necesito prepararme.”

“… ¿Eh…?”

Una voz familiar. Se acercaba, junto con unos cuantos pares de pisadas. Levanto su cabeza y miro en esa dirección.

“Hmm… ver a una joven doncella enamorada de cerca es… cómo decirlo… un tipo de dolor.” Una chica con el cabello castaño claro sacudió su cabeza de lado a lado, no parando de hablar de algo.

“¡No, no es eso! Esto es… igual que… los modales mínimos esperados.” Una chica con el cabello azul cielo refuto, su irritación mostrándose claramente en su voz.

“Hmm… es como a dónde fue esa Kutori que tomó una decisión tan fuertemente ayer, o como es un poco tarde para estar preocupándose de esas cosas. Supongo que es verdad que cuando una chica normalmente seria se enamora puede perder el control, ¿eh?”

“Mm.” Una chica con el cabello gris oscuro dio un pequeño gesto de concordancia.

“¿¡Se están aliando contra mí!?” La de cabello azul cielo soltó un grito de angustia.

Las tres se veían exhaustas: cabello enmarañado, rostros cubiertos de tierra y polvo, ropas sencillas de cáñamo. Apariencias no exactamente atractivas. Y una cosa más: hasta donde Willem podía decir, ellas, las tres, estaban vivas. Sin ninguna herida notoria. Moviéndose. Hablando.

“Ah–” Aiseia se dio cuenta primero.

“Hm–” Nephren inclino su cabeza.

“Eh–” Kutori se dio la vuelta para mirar, entonces se congelo.

“¡¡¡¡Chiiicaaaaaas!!!!”

Su campo de visión negro como el carbón fue teñido de blanco puro esta vez. Aún no podía ver nada, pero su cuerpo entendió a donde ir y que debía hacer. No había necesidad de doblar sus rodillas. No necesitaba reunir fuerzas. Hacer eso sólo sería una pérdida de tiempo innecesaria. Corriendo así, impulsando el cuerpo con la fuerza de las piernas, como la forma en que los cuerpos de los animales fueron hechos originalmente para hacer, siempre dirigido a un comienzo lento. Willem simplemente torció todo su cuerpo y se estrelló delante, como si se deslizara por el suelo.

Hace mucho tiempo, en la era cuando los Emnetwyte luchaban contra aquellos que tenían más poder que ellos mismos, había una demanda de la habilidad para esprintar a velocidades super humanas. Nacido en los confines del norte, refinado en los campos de batalla del oeste, entonces finalmente cristalizado, la técnica llevaba el nombre oficial de Carrera del Ruiseñor Demoledor. Incluso entre los Aventureros y Cuasi Guerreros, sólo un pequeño puñado podía usarlo hábilmente. Pero una vez dominado, podía ser usada para engañar incluso a los ojos agudos de los elfos.

En pocas palabras, un hombre que había estado de rodillas en el suelo sin fuerzas de repente corrió hacia adelante a una velocidad indetectable para los ojos sin ninguna preparación o calentamiento. Y entonces…

“¿¡Q-Q-Quée!? ¿¿¡Ehhh!??”






En el momento siguiente, estaba abrazando a Kutori, quien había estado a una distancia bastante alejada, con toda su fuerza.


“¡E-Espera! ¡Ow! ¡Duele! ¡No puedo respirar! ¡Esto es vergonzoso! Estoy cubierta de tierra y rasguños y no he tomado un baño y todos están mirando — ¿¡Estas escuchando!?” Kutori misma probablemente en realidad no entendía que estaba diciendo, y, por supuesto, los gritos de protesta entraron en uno de los oídos de Willem y salieron por el otro.

“… ¿De dónde salió este tipo?” Aiseia levanto la vista hacia el Reptrace gigante parado detrás de ella, el Primer Oficial Limeskin, y preguntó, pero él simplemente se encogió de hombros en lugar de responder.

“Les dije que deberíamos haber enviado algún contacto antes…” Murmuró Nephren.

“Bueno si, ¿pero realmente esperabas que estuviera tan roto?”

“¿Roto?”

“Ya sabes, es más del tipo que le gusta hacerse el genial o actuar más serio o que no es honesto consigo mismo… por lo que la disparidad en sus personalidades es un poco linda y todo…” Aiseia giro su dedo en el aire. “Así que sabes, él palmearía ligeramente su cabeza y sólo diría ‘buen trabajo’ o algo, y entonces Kutori estaría como ‘¿¡no tienes nada más que decir!?’ o algo. Estaba esperando ese tipo de reunión.”

“Willem siempre ha sido así.” Mirando a la Kutori nerviosa desde un lado, Nephren explico con un tono despreocupado. “Trabajando duro, franco, no viendo realmente lo que está pasando a su alrededor. No dejaría de moverse hasta que finalmente se rompa, si se detiene no sería capaz de moverse de nuevo hasta que esté reparado. No puedes quitar tus ojos de él.”

“Ahh… más o menos lo entiendo, pero por otro lado no lo entiendo…” Aiseia sacudió su cabeza. “¿Qué piensas de todo esto, Kutori?”

“¡Dejen de tener una pequeña charla agradable y ayúdenme! ¡¡Eso es lo que pienso de esto!!” Su queja casi sonaba como un grito.

“Pero, creo que debes dejarlo abrazarte hasta que esté satisfecho.”

“¡No! Antes de eso, o mi columna vertebral se romperá, me asfixiare, ¡o moriré de la vergüenza!”

“Si puedes hablar tanto, no creo que necesitemos preocuparnos de la asfixia, ¿hm?”

Nephren soltó un pequeño suspiro y tiro ligeramente de las mangas de Willem. Entonces, parada en las puntas de sus pies, acerco su boca a su oreja y susurró, “está bien. Estamos aquí. Ya no desapareceremos.” Parecía que funciono. Lento pero seguro, la razón comenzó a regresar a los ojos de Willem.

“… Ren.”

“Mm.” En respuesta a su nombre siendo pronunciado, Nephren asintió ligeramente.

“Aiseia.”

“Yo,” respondió con un saludo con la mano.

“Y entonces…” Willem bajo la vista hacia sus brazos. “Kutori.”

“Lo que sea sólo apresúrate y suéltame… ¡esto realmente se está poniendo vergonzoso!”

Después de mirar alrededor y comprender la situación, murmuró “mi error”, entonces aflojo sus brazos. Kutori, quien había escapado silenciosamente de su abrazo y retrocedió unos cuantos pasos, miró fijamente a Willem con un rostro rojo brillante.

“Un verdadero caos, ¿eh?” Aiseia rió burlonamente,

“Mm.” Nephren dio un gesto de resignación,

Y los sollozos de Willem sonaron alto y claro.


Traductor: Mera 
Editor: Jona

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