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Atrapados en el tiempo, Capitulo 38


El regreso a Cyoria


Las previas experiencias de Zorian tomando el tren a Cyoria con Kirielle no habían sido muy alentadoras. Ella siempre empezaba emocionada y curiosa, mirando intensamente al paisaje que pasaba y comentando sobre cualquier cosa que le llamara la atención, pero eso nunca duraba mucho. Simplemente no había mucho que ver en la ruta a Cyoria, así que ella rápidamente se aburría de mirar por la ventana del compartimiento y se volvía hacia la única otra fuente de entretenimiento que le quedaba- él.

Y él lo había encontrado difícil entretenerla durante el viaje entero.

De todos modos, eso era antes cuando no estaba dispuesto a usar sus crecientes habilidades de formación para hacer magia en el tren. Esta vez había decidido que simplemente no le importaba el riesgo a ser descubierto. No podía encontrar una protección de detección en su compartimiento, y aún si lo agarraban de algún modo, probablemente solo le darían una pequeña multa y un reto. Sería molesto, pero preferible a escuchar a Kirielle quejarse de estar aburrida por varias horas. Además, de esta manera podría practicar lanzar hechizos bajo una protección de disrupción contra hechizos de formación- algo que él ya estaba planeando intentar.

Así fue como Zorian se encontró a sí mismo levitando una esfera de agua en frente de él, un círculo de lápices y gomas de borrar orbitando alrededor de esta en un lento y difuso anillo que daba vueltas. Era difícil, a pesar de la aparente trivialidad de todo. Esto no era él simplemente amontonando un montón de hechizos de principiantes para obtener un efecto entretenido- estaba haciendo un acto de magia desestructurada, tratando el asunto entero como un ejercicio de formación muy complicado. Entre la complejidad del constructo flotante y la protección de disrupción, de verdad tenía que luchar para mantener control sobre la esfera y sus satélites. Estaba bastante seguro que este era su límite absoluto en cuanto a habilidades de formación de maná así que él debería probablemente-

“¡Haz una rana!” desafió Kirielle.

Zorian le dio a Kirielle una mirada molesta. Ella le sonrió, con confianza de que había ganado su pequeño juego. Que había encontrado su límite. Él no se propuso deliberadamente hacer la compleja cosa flotante frente a él, después de todo- había empezado como una esfera mucho más pequeña con solo dos lapiceras circulando alrededor de ella, y Zorian había pretendido completamente que se quedara así hasta que Kirielle empezó a desafiarlo para que lo haga más difícil. Después de vaciar todo lo que había en sus bolsillos y usar todas las lapiceras y gomas de borrar que ambos poseían, él había estado seguro que ella tendría que concederle la victoria…

Rompió el contacto visual con ella y se concentró en la construcción flotante frente a él. Tratar de formar el agua flotante en cualquier otra cosa que la esfera que era ahora sería increíblemente difícil. Controlar telequineticamente el agua era mucho, mucho más difícil que hacer lo mismo con objetos sólidos, y él encontraría difícil esculpirla en formas complejas aún si estuviese afuera de una protección de disrupción y no tuviese una órbita pequeña de pequeños objetos para servirle como distracción adicional.

Pero ni sobre su cadáver hubiese admitido la derrota frente a su hermanita menor solo por eso. En los próximos quince minutos, formó lentamente la masa de agua en una escultura de una rana, tan detallada y convincentemente cómo pudo… en otras palabras, no mucho. Tuvo una ráfaga de inspiración a la mitad, sin embargo, y decidió hacer a la rana monstruo de la que había salvado a las Guardianas de la Caverna Amarilla en el anterior reinicio en vez de una rana normal. Desafortunadamente, Kirielle no aprecio mucho sus esfuerzos.

“Es una rana muy rara,” declaró.

“Es una rana diabólica de caverna amarilla,” dijo Zorian, inventando cosas sin vergüenza alguna. No tenía idea cómo se llamaba aquel monstruo, o si siquiera tenía un nombre oficial. “Enormes, crueles criaturas con una inclinación a comer niñas pequeñas.”

“Eso es estúpido. Estas inventando cosas,” lo acusó. “Tan solo admite que perdiste.”

“Bah, me pediste una rana y yo hice una. No es mi culpa que no tengas suficiente conocimiento en el diverso y fascinante mundo de los anfibios mágicos. Déjame guardar todo esto y te contaré sobre Sumrak el mago y la historia de cómo salvó a una sociedad secreta de magos de una de las mencionadas ranas diabólicas…”

Antes de que Kirielle pudiese quejarse mucho, Zorian apuradamente se puso a deshacer la construcción en frente de él antes de que su degradante control se deshiciese por completo, dejando que las lapiceras y gomas de borrar flotasen hacia abajo hasta el asiento vacío al lado suyo y derramando el agua de vuelta a su botella. Hecho eso, se puso a contarle una versión algo modificada de su batalla contra el monstruo rana.

Bueno, muy modificada. En la historia de Zorian, las Guardianas de la Caverna Amarilla eran un grupo de reclusos magos humanos que vivían muy al norte, practicando ‘magia arácnida’, y el aventurero Sumrak confrontaba al monstruo rana de frente con su increíble poder mágico en vez de recurrir a trampas y subterfugio. Era una historia más impresionante de esa manera. Kirielle parecía escéptica de la historia al principio, pero cuando Zorian empezó a usar ilusiones detalladas para demostrar los eventos de los que hablaba, su sospecha se fue y se puso a prestar gran atención a la historia.

Zorian no sabía si reírse o enojarse de que estuviese tan fascinada por las ilusiones. Eran… bueno, no muy fáciles, pero nada especial tampoco. La bola flotante de agua y útiles escolares que había hecho antes había tomado mucha más habilidad y esfuerzo para crear. Estaba tentado a culparselo a su ignorancia en cuanto a cómo se veía una exhibición real de habilidad mágica, pero sospechaba que aún si ella hubiese sabido cómo juzgar la dificultad propiamente, posiblemente no le hubiese importado mucho. Él había notado durante otros reinicios que ella amaba el ilusionismo más que cualquier otra disciplina mágica que él le había mostrado. ¿Capaz apelaba a su artista interior?

El anunciante del tren declaró que estaban llegando a Korsa, forzando a Zorian a cortar la historia justo antes de que Sumrak triunfara en luchar su camino entre los incontables engendros de la rana diabólica y enfrentara al monstruo en el cavernoso hogar al cual había escapado cuando perdió la última ronda con el aventurero mago…

...Y por supuesto que Kirielle no permitiría tal cosa. Estaba bien con esperar mientras la gente se subía al tren y miraba los compartimientos para buscar un asiento, pero cuando todos se instalaron y el tren comenzó a moverse otra vez, le demandó que continuase con la historia. El problema era que Ibery había decidido unirseles en el compartimiento en el medio, y Zorian se sentía solo un poquito inquieto sobre demostrar sus habilidades frente a ella. Una inquietud que Kirielle no simpatizaba con ni un poco.

“No puedes parar ahora, no cuando la historia está tan cerca del final,” se quejaba.

“Bueno, siempre y cuando me abstenga de usar mis, err, ayudas visuales…” intentó Zorian.

“¡Nooo!” Kirielle suplicó. “¡Esa era la mejor parte de la historia!”

Zorian mandó una mirada significativa hacia Ibery, esperando que Kirielle entendiera el mensaje. Ella lo hizo, masomenos, pero no reaccionó a la información de la manera que el esperaba que lo hiciera.

“Oh, vamos, la amable señorita no te delatara por hacer magia en el tren,” Kirielle declaró en voz alta. Entonces se volvió hacia la sorprendida Ibery y le dio la mirada más conmovedora de ojos de cachorrito que pudo hacer. “¿No harías eso, o no?”

“Umm…” murmuró Ibery, moviéndose incómodamente en su asiento. “¿Qué? ¿Pensé que el tren tenía contramedidas para evitar el lanzamiento de hechizos?”

“¿Las tiene?” preguntó Kirielle, sorprendida.

“Las tiene,” confirmó Zorian. No había sentido en hacerse el tonto ahora. “Aunque solo interrumpen el lanzamiento de hechizos, no lo hacen imposible. Puedes solucionarlo si eres lo suficientemente bueno.”

“Y… ¿tu eres tan bueno?” preguntó Ibery inciertamente.

Zorian se encogió de hombros, ofreciendo ninguna otra respuesta. Entonces, para el alegro de Kirielle, procedió a terminar la historia que había estado contando, ilusiones bonitas incluidas. Notó que Ibery había hecho a un lado su libro para escuchar también.

Ella también trato de lanzar discretamente un par de hechizos simples cuando pensó que él no estaba mirando, y frunció el ceño cuando no logró superar la protección de disrupción. Probablemente solo tenía curiosidad sobre el nivel de habilidad necesario para superar la protección. Él pensó en escanear sus pensamientos superficiales para enterarse de lo que estaba pensando, pero decidió no hacerlo después de pensarlo un poco. El riesgo de ser atrapado en el acto era mínimo, ya que Mente Como Fuego le había enseñado cómo testear la presencia de defensas mentales sigilosamente, pero hacerse el hábito de invadir casualmente las mentes de todos a su alrededor le pareció una mala idea. Dejó a Ibery con su experimento y se concentró de nuevo en Kirielle y la historia que estaba contando.

Una vez acabada la historia, Ibery inmediatamente entabló una conversación con los dos. Ella les admitió que no le importaba mucho la historia misma, especialmente ya que solo llegó a escuchar el final de ella, pero estaba muy impresionada con su habilidad para superar las protecciones del tren. Especialmente cuando se enteró de que él tan solo estaba empezando su tercer año en la academia.

No obstante, eventualmente llegaron a Cyoria y tuvieron que partir para ir por caminos separados. Antes de saludarse, sin embargo, Ibery le dijo nerviosamente que se pasase por la biblioteca en algún momento de la siguiente semana para discutir… algo. Bueno, lo que sea- él ya había tenido la intención de asaltar la biblioteca por más hechizos en este reinicio de todos modos, así que podría ver que era lo que ella quería de él mientras estaba en ello.

“Creo que le gustas,” Kirielle le dijo cuando estuvieron solos.

“Nah, está por las nubes por Fortov,” dijo Zorian.

“¿Qué?” preguntó Kirielle, desconcertada. “¿Ella y Fortov? ¡No puede ser!”

“Bueno, no dije que estuviesen juntos,” clarificó Zorian. “Solo que a ella le gusta.”

“¿Cómo sabes eso?” preguntó Kirielle sospechosamente.

“¿Antiguos secretos mágicos?” intentó Zorian. Kirielle le dio una mirada inexpresiva. “Bien, bien… te lo diré luego, cuando lleguemos a nuestro nuevo alojamiento. No es algo que deberíamos discutir en público.”

Aún mientras conversaba con su hermanita menor, Zorian prestaba atención a lo que le decía su sentido mental mientras se movían por las multitudes. Aún si era el objetivo de alguien defendido contra detección mental, la ausencia de una mente en alguien era una enorme alarma ya de por sí. No detectó intenciones hostiles dirigidas hacia ninguno de ellos, sin embargo, y ninguna de las personas sospechosas que encontró eran invisibles a su sentido mental. Después de diez minutos, dejó salir un respiro de alivio- sus temores de haber caminado a una trampa con su hermanita menor tras sus pasos parecían ser sin fundamento.

Hmm, sabía que iba a llover más tarde, pero él podía protegerse de la lluvia bastante fácil… ¿capaz podían hacer un poquito de turismo por la ciudad para satisfacer la curiosidad de Kirielle un poco?

“Hey,” dijo Zorian, atrayendo la atención de Kirielle. “¿Quieres visitar la plaza central de la ciudad? Tienen una linda fuente allí que me gusta ver a veces...”

Ella dijo que sí, por supuesto. No debería haber siquiera preguntado.

* * *

Habían pasado más de cuatro años desde que Zorian había empezado a buclear, y un montón de cosas habían pasado en ese periodo de tiempo. Seguir el rastro de todo aquello era un desafío mayor, aún con su entrenamiento de mago y su propia memoria excelente. Habiendo estado ausente de Cyoria por casi un año y medio para escapar del escrutinio de Túnica Roja ciertamente no había ayudado en este aspecto, y muchos de los pequeños detalles y pormenores de cómo un reinicio ‘normal’ se suponía que fuese habían desaparecido de su mente durante su larga ausencia.

No debería ser muy sorprendente, entonces, que se hubiese olvidado completamente de lo que había pasado la última vez que intento llegar a la fuente al principio de un reinicio- después de todo, no lo había intentado desde aquel primer, fatídico reinicio que lo incluyó en el bucle temporal.

Así, cuando los dos de ellos finalmente se atravesaron con el enjambre de ratas cráneo bloqueando su camino, Zorian se encontró tan sorprendido como la vez anterior. No era tan indefenso como en aquel entonces, sin embargo, y casi las redujo todas a cenizas hasta que se detuvo a sí mismo. Estaba bastante seguro que el matar al enjambre lo pondría en el radar de los invasores, y por lo tanto en el radar de Túnica Roja también, así que la jugada más inteligente sería simplemente retirarse como lo había hecho en su primer reinicio.

Sintió al enjambre testear sus defensas mentales y respondió endureciendo sus defensas y devolviendo el ataque. Los ataques pararon, pero su contraataque hizo muy poco a la mente colectiva del enjambre- la mente grupal estaba completamente indefensa, probablemente porque cualquier caparazón mental interferiría con su red telepática interna, pero su contraataque meramente dejó inconscientes a un par de ratas individuales en vez de hacer algún daño significante. Se preguntaba si-

Sintió un pico de terror de parte de Kirielle cuando ella finalmente se dio cuenta de lo que estaba mirando, y se dio cuenta que él de verdad no debería estar jugando con estas cosas- él era probablemente inmune a cualquier cosa que les tiraran, pero ella no lo era. Les mando un débil lanzallamas a la parte más cercana del enjambre para que retrocedieran un poco y después se volvió inmediatamente, agarró a Kirielle y huyó. Las ratas no los siguieron, tal y como no lo habían seguido la primera vez que se las encontró. Probablemente no querían llamar la atención más que él, aunque eso planteaba la pregunta de qué diablos estaban haciendo bloqueando uno de los caminos más importantes de Cyoria en pleno día. Algo que averiguar eventualmente…

Mientras corrían, se maravilló vagamente de qué tan afortunado era de nunca haber replicado ese primer encuentro con las ratas cráneo antes de conocer a las aranea- sin duda ellas habían leído su mente, y había una gran chance de que se hubiesen enterado del bucle temporal por medio de sus pensamientos. Aún si hubiesen hecho a un lado todo el tema de viaje en el tiempo como un delirio, definitivamente hubiesen estado interesadas en su conocimiento sobre la invasión…

“Um, ¿aún podemos ir a ver a la fuente?” preguntó Kirielle una vez que se hubiesen alejado lo suficiente y hubiese tenido la chance de recuperar el aliento y calmarse.

“Sí, sé una ruta alternativa,” dijo Zorian, apuntando a un parque cercano.

Un momento, ¿no había él intentado ya eso en el primer reinicio y encontrado algún tipo de obstáculo? Estaba bastante seguro que si. ¿Qué tipo de- ¡ah! La chica de la bicicleta. Se había olvidado completamente de ella. Oh, bueno, eso no era realmente un problema- él sacaría su bicicleta del agua rápidamente y podrían seguir con su camino.

Kirielle se volvió inusualmente callada cuando encontraron a la pequeña niña llorando y se quedó atrás mientras él le hablaba a ella. Sacó la bicicleta del arroyo con una facilidad trivial, simplemente poniendo su mano sobre el puente y haciendo que la bicicleta subiera a su agarre- le tomo más tiempo calmar a la chica un poco y hacer que le contase lo que la había molestado más de lo que le tardó recuperar la bicicleta. Uso un par de hechizos para secar y limpiar la bicicleta de todo el barro que se había acumulado sobre ella, simplemente porque podía y no vio razón por la que no hacerlo. Sospechaba que la bicicleta estaba ahora más limpia de lo que había estado antes de caerse en el arroyo.

“Ahí está,” dijo Zorian orgullosamente. “Tu bicicleta está limpia, intacta y fuera del arroyo. Puedes dejar de llorar ahora, ¿sí?”

“Okay,” respondió, frotándose los ojos. “Um. Gracias.”

“Ni lo menciones,” le dijo Zorian. “Bueno, deberíamos irnos ahora, así que cuídate. Creo que va a llover pronto, así que probablemente deberías irte a casa también.”

“Vamos, hermano, no seas malo. No podemos dejarla aquí,” protestó Kirielle de repente. “Deberíamos acompañarla a su casa, solo por si acaso.”

“No es malo,” la otra niña protesto, de repente saliendo de su entrance. “Y puedo encontrar el camino a casa yo sola. No soy estúpida.”

Oh, le gustaba esta niña. No era común que alguien lo defendiera en preferencia de Kirielle.

“Bueno. Estoy contento de que alguien no asuma automáticamente lo peor de mi,” dijo Zorian, mirando de reojo a Kirielle. Ella le dio una mirada exasperada. “Estoy seguro de que Kirielle no quería decir nada por eso, de todos modos- ella tan solo estaba preocupada por ti, ya que aún parecías bastante alterada.”

“Yo solo… me dieron la bicicleta tan solo ayer y madre me dijo que tuviese cuidado con ella porque no podían comprar una nueva y yo…”

“Hey, hey, está bien,” dijo Zorian rápidamente, interrumpiendo su historia. Ella parecía como si fuese a ponerse a llorar otra vez. “La recuperaste. Bien está lo que bien acaba. Pero capaz si deberíamos acompañarte a casa, al menos hasta que te calmes un poquito.”

“¡Sí!” añadió Kirielle. “Podemos hablar en el camino y conocernos. Recién llegué aquí y sería bueno tener una amiga de mi edad. ¿Cuál es tu nombre, de todas formas? Yo soy Kirielle y este chico que saco tu bicicleta del río es mi hermano Zorian.”

“Nochka,” dijo ella. “Pero, um, no quiero hacerlos estar tarde.”

“Solo íbamos a ver a la fuente, nada muy importante,” Kirielle le respondió. “Podemos hacer eso en cualquier momento. Vamos, muéstranos dónde vives.”

La caminata a la casa de Nochka era una corta- ella vivía bastante cerca del parque, por lo cual sus padres le habían dejado ir completamente sola. Aún así, era un poco raro que sus padres fueran tan ajenos al paradero de su hija, pero los padres de Zorian eran igual con él, así que no se entrometió. No dijo mucho, la verdad, pero eso estuvo bien porque Kirielle habló lo suficiente para ambos. Nochka era tímida y nerviosa, constantemente viendo sus alrededores y saltando a casa ruido inusual, pero se terminó amigando con Kirielle para cuando llegaron a su casa. Ella tenía ocho, era un año menor que Kirielle, y también era bastante nueva en Cyoria. Su familia había llegado a la ciudad hace un par de meses, y tampoco tenía amigos de su edad. Genial. Estaba seguro que sabía adonde iba a parar esto…

Zorian trató nuevamente de retirarse de la situación cuando dejaron a Nochka en su casa, pero falló- la madre de Nochka los vio llegar e insistió que vinieran adentro, y no quiso ser descortés. Supuso que la mujer tenía el derecho de ser curiosa sobre un par de extraños caminando con su hija, y que deberían al menos calmar sus miedos un poco antes de irse. Nochka apuradamente le dio un relato de los acontecimientos apenas entraron; aunque en su historia la bicicleta no se cayó en un arroyo, sino que se había quedado atrapada en una trampa de cuerda que por casualidad estaba en el parque por… alguna razón. Nochka no le dio mucha importancia a esa parte del relato, y siguió adelante a como Zorian le ayudó a bajar la bicicleta del árbol.

Si, Nochka era terrible mintiendo. Por la manera en la que su madre la estaba mirando cuando terminó la historia, Zorian estaba bastante seguro que le sacaría la verdadera historia el momento que Zorian y Kirielle se fuesen de la casa.

La madre de Nochka, quién Zorian se enteró se llamaba Rea, daba honestamente un poquito de miedo a Zorian. Ella no se veía aterradora- tenía el mismo cabello negro y ojos marrón oscuro que Nochka tenía, y la estatura y ropas de una ama de casa promedio- pero solo tomó cinco minutos para que Zorian decidiera que había algo más en ella que no estaba viendo. Sus movimientos era todos fluidos y precisos, nunca tartamudeaba o vacilaba al hablar, su mirada era aterradoramente intensa, y daba un aire de absoluta confianza y compostura. Francamente, si hubiese estado solo se hubiese ido del lugar lo más rápido posible, pero Kirielle no parecía ni cerca de intimidada por la mujer e insistió en contarle historias a su nueva amiga. Como en la de cómo se habían cruzado con ella en primer lugar.

“Ah, si, las extrañas ratas de cerebro,” dijo Rea cuando Kirielle les contó de su encuentro con las ratas cráneo. “He visto un par por la casa, pero nunca en tales números. Cosas asquerosas.”

Zorian frunció el ceño. ¿Por qué habría ratas cráneo en su casa?

“Deberías tener cuidado,” le dijo. “Se llaman ratas cráneo y pueden leer tu mente, posiblemente hasta tus memorias si las dejas suficiente rato sin molestar.”

“Hmm… es bueno que las mate cuando las encuentro, entonces,” dijo Rea.

“Sí, pero no pienses que eso te deja completamente a salvo,” le dijo Zorian. “Tienen una mente telepática tipo colmena, así que matar a una rata no borra la información que obtuvo de ti. Lo que sabe una rata cráneo, lo saben todas. De verdad pienso que deberías reportar esto a las autoridades de la ciudad y que cacen al enjambre entero, pero es tu decisión al final del día.”

“Ya veo,” dijo Rea después de mirarlo por unos de segundos. “Hablaré con mi marido sobre tu consejo y veremos lo que hacemos. Debo decir, está sorprendentemente bien informado para un chico de quince años, señor Kazinski.”

“Mi hermano es muy inteligente,” dijo Kirielle.

Oh, basta, aduladora.

“Cierto- gracias por su hospitalidad, Señora Sashal, pero nuestra casera nos está esperando y de verdad deberíamos ponernos en marcha,” dijo Zorian, levantándose de su asiento y haciéndole señas a Kirielle para que haga lo mismo. Por lo que había dicho Rea antes, su esposo iba a llegar del trabajo pronto, y preferiría no quedarse atrapado en otra ronda de explicaciones.

“La lluvia es bastante pesada, sin embargo,” dijo Rea, dándole una mirada a la ventana al lado de ella. “Deberían esperar al menos hasta que el tiempo se ponga mejor antes de ir.”

“Desafortunadamente, no parece que eso vaya a pasar por bastante tiempo,” dijo Zorian. “Pero eso está bien, porque puedo teletransportarnos a mi y a Kirielle cerca de nuestro destino y defendernos de la lluvia por el poco rato que estaremos en ella.”

“¿Puede Kirielle venir a jugar conmigo alguna vez?” preguntó Nochka.

“Uh, sí. Seguro,” dijo Zorian. Sí, estaba bastante seguro que Kirielle se enojaría si dijera que no. Aunque de verdad no quería tener a Kirielle en una área infestada de ratas cráneo…

Zorian y Kirielle se despidieron y se fueron en la dirección de la casa de Imaya.

* * *

El día siguiente, Zorian se despertó temprano y le dijo a Imaya que iba a ir a la biblioteca, aunque la verdad es que no hizo tal cosa. En cambio, se teletransportó a Knyazov Dveri, donde procedió a juntar maná cristalizado. Para entonces ya había mapeado grandes partes del inframundo local, y por lo tanto no podía agarrar todas las piezas de maná cristalizado en un solo día. Necesitaría dos o tres días más para limpiar todo el lugar propiamente. Oh, y también estaba dando con los límites de su memoria, parecía- se había completamente olvidado de la ubicación de algunos recursos menores, y le tomo un tiempo encontrar los otros. Molesto.

Se preguntaba qué diría su yo anterior si supiese que en el futuro tendría tantas riquezas a su alcance que literalmente se olvidaría de algunas partes de ella. Probablemente algo muy grosero.

Solo había vuelto a la casa de Imaya por algo cercano a media hora cuando Taiven apareció para hablar con él.

“Déjame adivinar, quieres que te acompañe a las alcantarillas para recuperar un reloj de un montón de arañas,” ‘adivinó’ Zorian.

“¿Qué? No, decidí no molestarme con ese trabajo ya que aparecieron unos mejores últimamente,” dijo Taiven. Le dio una mirada extraña. “¿Cómo diablos sabías sobre eso, de todos modos? Le dije a capaz dos personas que estaba interesada en ese trabajo.”

Uh, cierto. Las circunstancias en Cyoria cambiaron bastante desde la última vez que había estado en la ciudad- los mercenarios que contrató para confrontar a Túnica Roja habían sido matados junto con las aranea, y algunos monstruos habían estado empezando a salir de la Mazmorra sin las aranea para mantenerlos a raya. Nada podría ni debería tomarse por hecho- él tendría que grabarse eso en la mente.

En vez de intentar engañarla con una débil excusa, decidió simplemente ignorar su pregunta y hacer una de su parte.

“Si no estas aquí por eso, ¿entonces por qué viniste, Taiven? No tienes exactamente una costumbre de visitarme sin razón alguna…”

Taiven protestó que ella definitivamente lo visitaba sin razón alguna, y negó vehementemente que había venido a pedirle un favor. Era una oportunidad, insistió- una oportunidad de obtener mucho dinero y fama, solo si él cooperaba con ella.

Bueno. En todo caso, su nuevo esquema era mucho más tentador que el anterior.

En resumen, las incursiones de los monstruos que había leído en los diarios habían empezado mucho más antes de lo que Zorian había esperado. Había habido un par de casos desastrosos en el primer día del reinicio- una pareja joven había sido gravemente herida cuando un enorme ciempiés abisal se arrastró fuera de las alcantarillas en el medio de una calle llena de gente y un restaurante había sido evacuado cuando un cieno amarillo rompió la bodega y empezó a consumir todo lo que había a la vista. Las cosas empeoraron durante la noche, y había habido un número de muertes mientras Zorian había estado ocupado agarrando maná cristalizado en Knyazov Dveri, lo que causó que la ciudad tomara medidas de emergencia. Una de estas era ofrecer largas sumas de dinero por matanzas de monstruos confirmadas y alentando a varios de los que solían luchar en la Mazmorra y a algunos grupos mercenarios a ir tan profundo en la Mazmorra de Cyoria como se atrevieran, y así minimizar la población de monstruos antes de que llegasen a la superficie.

En cuanto a Taiven, esto era exactamente lo que estaba esperando. Ya frustrada con su falta de chances para probar su valor, estaba impaciente de tomar ventaja de esta situación y hacerse un nombre al perseguir agresivamente recompensas por monstruos y derrotar a todos los habitantes de la Mazmorra que pudiera encontrar.

El problema era que su grupo era muy pequeño para sus ambiciones. Tres personas no constituían un grupo de caza apropiado.

“Me sorprende que hayas venido a mi con esto,” dijo Zorian. “Esto suena como que requiere habilidades de combate decentes, y solo estoy en mi tercer año. ¿Seguramente algunos de tus compañeros serían mejor para esto?”

“Bueno, lo que pasa es que, no soy la única reclutando… y muchos de los otros reclutadores son mucho más prestigiosos y conocidos que yo. Debería ser fácil una vez que empiece a obtener resultados, pero para entonces puede que sea muy tarde y no puedo permitirme el lujo ser muy exigente ahora mismo.”

“¿No puedes permitirte el lujo de ser muy exigente, huh?” dijo Zorian rotundamente. Antes del bucle temporal, esa frase de ahí hubiese causado que rechazase su oferta por despecho. Odiaba que pensaran de él como una segunda opción, ni mencionar último recurso. Pero años en el bucle temporal habían calmado su ego, y podía admitirse a sí mismo que el juicio de Taiven era correcto- considerando la información que ella tenía de él, al menos.

“Okay, mala elección de palabras,” admitió Taiven. “Pero como dijiste tú mismo, solo estás en tercer año. ¿Qué tan bueno eres en magia de combate? ¿Piensas que puedes tirar de tu propio peso en un equipo tal y como estas ahora?”

Hmm, ¿cuánto debería revelar aquí? Taiven podía ser sorprendentemente distraída con algunas cosas, pero definitivamente no ignoraría que Zorian era mucho más fuerte de lo que debería ser. Y también era una de las pocas personas que lo conocían lo suficiente antes del bucle temporal para hacer tal juicio sobre sus habilidades con bastante certeza.

Y lo que es más, ¿siquiera quería unirse al grupo de Taiven? Sonaba como un gasto de tiempo enorme, y él ya tenia tantas otras cosas compitiendo por su atención…¿capaz sería mejor si pretendiese que era demasiado débil e inexperto para ayudarla?

Oh, lo que sea- le daría una oportunidad esta vez. Si nada más, le daría una excusa para varias de las cosas que pretendía hacer en este reinicio.

“Absolutamente. Ya he estado en la Mazmorra antes,” admitió. “Tengo un repertorio de hechizos de combate decente y tengo confianza de que no me voy a paralizar cuando encontremos peligro. El mayor problema son mis reservas de maná- como máximo, solo puedo lanzar alrededor de 20 misiles mágicos seguidos. Y eso es después de haber incrementado mis reservas por medio de uso continuo- soy bastante promedio en términos de magnitud de maná.”

Taiven lo miró por algunos segundos, incrédula. “¿Ya has estado en la Mazmorra antes?” preguntó finalmente. “Me sorprende que te hayan dado permiso para eso. Bien que la Academia no me quiso dar uno a mi hasta que estaba bien entrada en mi cuarto año.”

“No dije nada de haber pedido permiso,” dijo Zorian.

“Zorian…”

“¿Qué, cómo si tú nunca hubieses hecho nada así?” la desafíó Zorian.

“Bueno, capaz una o dos veces,” admitió Taiven. “Pero no suena como que esto fue una ocurrencia ocasional para ti. Subir tus reservas de maná hasta ese punto debió haber involucrado una práctica bastante intensa, considerando donde empezaste. Eso suena bastante peligroso.”

“Algunas veces un hombre tiene que tomar chances,” citó Zorian en la voz de Taiven. “Me pareciera recordar que fuiste tu quien me dijo eso, Taiven.”

“Estaba hablando de romance y lo sabes,” protestó. “¿Por qué no pudiste tomar mi consejo para eso en cambio?”

‘Sí tomé tu consejo,” pensó Zorian agriamente para sí mismo. ‘Se rieron en mi cara por mi esfuerzo.”

“¿Por qué me estás sermoneando por esto? Deberías estar encantada de que tu táctica desesperada haya funcionado,” dijo en cambio. “¿Me quieres en tu maldito equipo o no?”

“¡Si, si!” Taiven le aseguró rápidamente. Sacó una hoja de papel de su bolso y la puso en la mesa delante de él. “Supongo que tienes razón, esto no es muy importante ahora mismo. Por qué no simplemente llenas este formulario de afiliación y te daré una explicación de lo que tenia planeado para mañana…”

* * *

Durante los siguientes días, Zorian realizó incursiones regulares en el inframundo de Cyoria con Taiven, Urik y Oran. Se dio cuenta rápidamente que sus habilidades de combate no eran verdaderamente lo más valioso que traía al equipo- el poder combinado de Taiven y sus dos compañeros era usualmente suficiente para destrozar a cualquier amenaza que encontraran, y Zorian solo se veía llamado a pelear cuando alguno de esos tres terminaba con pocas reservas de maná y necesitaba descansar un poco. No, el mayor beneficio que traía a la mesa era un mapa detallado de una gran parte del inframundo de Cyoria (cortesía del último mensaje de la matriarca) y una decente proficiencia en adivinación que le permitía explorar las áreas en frente de ellos y rastrear cualquier objetivo específico que estuviesen persiguiendo. Sin él para dirigir al resto del grupo, ellos probablemente hubiesen pasado la mayor parte del tiempo paseándose sin dirección buscando algo para pelear. Esos tres estaban peligrosamente sobre-especializados en combate directo, en la opinión de Zorian.

Mientras estaban en la Mazmorra, tomó la oportunidad para explorar las bases subterráneas de los invasores que conocía, tratando de ver cómo estaban lidiando con este tipo de actividad incrementada y el escrutinio del inframundo de Cyoria. El grupo de Taiven era lejos del único que había tratado de aprovechar las recompensas que la ciudad estaba ofreciendo, y se esperaba que se uniesen aún más grupos prontamente. Lo que encontró fue que los invasores retrocedieron de un modo, abandonando varias de sus bases más expuestas completamente y dejando solo fuerzas simbólicas en muchos otros. Eso seguramente tendría un impacto negativo en la ejecución de la invasión…

Cuando no estaba cazando habitantes de la Mazmorra con Taiven, estaba tendiendo a su multitud de otros planes y obligaciones. Terminó de cosechar el maná cristalizado debajo de Knyazov Dveri y había empezado a vender lentamente sus reservas enormes a varios negocios, tanto en Cyoria como afuera. Llevó a Kirielle a ver a Nochka y se quedó para vigilar que no hubiese ninguna rata cráneo en el área (y afortunadamente no detectó ninguna). Termino conociendo al padre de Nochka está vez- un tipo alto, jovial, con barba y muscular que se llamaba Sauh quién amaba reír y hablar al mismo tiempo y era completamente diferente de su esposa, y aún así aterrorizante en su propia manera. Zorian estaba medio convencido que el taller que Sauh insistió en mostrarle, el que estaba lleno de martillos y otras herramientas pesadas y peligrosas a la vista, era la forma del hombre de amenazarlo con daño físico si lastimaba a su hija en algún modo. También visitó la biblioteca para ver lo que Ibery quería de él. Para su sorpresa, se encontró con que Ibery estaba interesada en recibir instrucción mágica de él. Ella había estado buscando contratar alguien para lecciones adicionales afuera de la academia, pero encontró que la mayoría de los tutores estaban fuera de su rango de precio, y estaba esperando que un chico de tercer año como él fuera más flexible a un intercambio de hechizos o algo parecido. Aunque la oferta era algo interesante, ya tenía demasiado en su plato como estaban las cosas- así que le dijo que le respondería después del festival de verano, si ella seguía interesada. Capaz lo haría en algún reinicio en el que rehusase el plan de reclutamiento de Taiven.

Y, por supuesto, él aún tenía que atender las clases. Eso era un aburrimiento, aunque no tanto como él que estaba esperando. Su larga ausencia de Cyoria había hecho que se olvidase muchos de los detalles de cómo se suponía que fuesen las clases, y causó que viera a los demás en una perspectiva completamente nueva. Las incursiones constantes de monstruos a la ciudad también tuvo en efecto en la academia. Jade se había ido de la clase, sacada de la academia por su familia por asuntos de seguridad. Zach se había ido también, por supuesto, y ya que nadie (excepto Zorian) sabía la verdadera razón de su ausencia, la mayoría asumían que había sido similarmente sacado por razones de seguridad y mandado fuera de Cyoria. Kyron anunció durante su primera clase que estaba liderando clases de práctica de combate adicionales durante las noches e Ilsa abiertamente promovía que cualquiera con habilidades de combate significantes se uniese a alguno de los grupos luchando contra los monstruos, ofreciendo beneficios especiales y excepciones a cualquiera que lo hiciera y obtuviese resultados. Señaló a Zorian, Briam, Tinami, Naim y Estin como ejemplos de personas en la clase que ya habían hecho eso, sorprendiendo completamente a Zorian- nunca hubiese imaginado que tanta gente en su clase hubieran decidido que eran lo suficientemente buenos para involucrarse en eso. Dos días después, Kopriva se uniría a esa lista, mientras que Maya e Iroro fueron ordenados a volver a sus casas por sus padres hasta que se calmase la situación.

Con tantos grandes cambios en la composición de la clase y el comportamiento de los profesores, la experiencia escolar de Zorian fue relativamente novedosa comparada con lo que recordaba de sus días pre-exilio de Cyoria. Estaba seguro que se pondría todo aburrido y repetitivo nuevamente después de uno o dos reinicios, pero por ahora era soportable.

* * *

Algunos días pasaron. El número y la severidad de las excursiones de monstruos bajaron gradualmente, y la ciudad dejó de actuar como un hormiguero pateado y se estableció algún tipo de aparente de normalidad. Seguía habiendo tensión en el aire, y siguieron habiendo incursiones a la Mazmorra, pero las cosas finalmente se estaban calmando. Como tal, Zorian empezó a investigar a varios de los invasores, cultistas, y otras personas relacionadas a la invasión que aún recordaba de su tiempo con las aranea de Cyoria, rastreando sus movimientos y actividades pero sin lanzar ningún ataque por el momento. El furor sobre los mercenarios muertos y las incursiones de los monstruos causaron tantos cambios a las preparaciones de la invasión que sus recuerdos fueron de utilidad limitada, y no quería moverse hasta estar seguro de que sabía dónde y cuándo atacar.

Era peculiar, sin embargo… aún teniendo en cuenta las divergencias masivas por la eliminación de las aranea por parte de Túnica Roja, los invasores eran extrañamente inefectivos. Menos informados. Antes, parecían saber cómo sobrepasar protecciones y evitar llamar la atención de las fuerzas gubernamentales de Cyoria- conocimiento que carecían gravemente en este reinicio. Estaba empezando a sospechar que Túnica Roja había tenido un hábito de darles un montón de información crucial a los invasores en los reinicios anteriores, aún en los que no parecía prestarles mucha atención después… pero que en este reinicio había elegido no molestarse con eso para nada.

Extraño.

La llegada de Kael a la casa de Imaya le recordó a Zorian su acuerdo de ayudar a Kael a desarrollar su alquimia a cambio de su ayuda con magia del alma y otras cosas. Desafortunadamente, había un problema: Zorian se había olvidado casi por completo los contenidos del cuaderno de Kael a través de los muchos, muchos reinicios que había estado ausente de Cyoria. De alguna forma Kael pudo descifrar algunas de las cosas de las partes disconexas que Zorian aún recordaba, lo que ayudó a convencerlo de que Zorian decía la verdad, pero esencialmente estaba empezando desde cero.

Zorian sabía que tenía que encontrar una solución a su problema de olvido si ese acuerdo iba a funcionar. Sin reforzamiento constante en cada reinicio, se volvería a olvidar, y la cantidad de información que tendría que memorizar solo iba a incrementar con cada reinicio, haciendo la tarea aún más difícil. Y eso no era solo un problema con las recetas de pociones de Kael, tampoco- había estado teniendo dificultad para recordar la disposición de los depósitos de recursos de Knyazov Dveri, algunos de los datos menores de reinicios previos (como su encuentro con Nochka) se habían completamente escapado de su memoria, y tenía la sensación que recordar la vasta cantidad de información que estaba recolectando sobre los invasores en Cyoria iba a ser un problema mayor en el futuro.

Necesitaba una forma mejor de recordar cosas, y la iba a necesitar pronto. Tendría que reservar el siguiente fin de semana para ver si podía averiguar algo.

Golpeó en la puerta de Xvim y esperó obedientemente a que el hombre lo invitase a entrar.

“Adelante,” llamó Xvim desde el interior, y Zorian rápidamente entró a la oficina del hombre y se sentó cuando fue instruido a hacerlo.

“Muéstrame tus tres básicos,” ordenó Xvim.

Zorian lo hizo- silenciosamente, eficientemente y sin quejarse. Había decidido antes de venir que intentaría ver cuánto le tomaría a Xvim ponerse nervioso ante Zorian cumpliendo todas sus demandas sin problema o queja alguna. Era un proyecto a largo plazo, por supuesto- no pensaba de verdad que podría desconcertar al injuriante hombre en este reinicio en particular- pero estaba determinado a llevarlo a cabo. Practicaría cualquier estúpido ejercicio que Xvim le tirara cada día, reinicio tras reinicio, hasta que los hiciera bien. Hasta que los hiciera todos bien, si era forzado a. El hombre tenía que quedarse sin ejercicios de formación en algún punto, ¿o no?

Xvim le tiró una canica. Zorian movió su cabeza ligeramente a la izquierda, saliendo de la trayectoria de vuelo de la canica sin encontrarse nunca con los ojos del hombre. Otras dos canicas volaron hacia él, pero el resultado fue exactamente el mismo.

“Cierra los ojos,” ordenó Xvim.

Zorian lo hizo. Aún así esquivó todas la canicas que Xvim le tiró, una nube de maná difuminado dispersa alrededor de él como un campo de detección. Xvim no reaccionó, imperturbado por sus habilidad inverosímil, pero tampoco lo hizo Zorian.

“Puedes abrir los ojos otra vez. Aquí hay una caja de canicas,” dijo Xvim, alcanzando debajo de su escritorio para agarrar un gran bol lleno de odiadas esferas de vidrio. Venían en una gran variedad de tamaños, y Zorian agradeció silenciosamente que Xvim solo le tiraba de las pequeñas- algunas de las grandes parecían que podían dejar a un hombre inconsciente si conectaban. “Levita tantas como puedas. ¡Rápido, no tenemos todo el día!”

Zorian levitó cada una de las canicas del bol, pero ¡Qué lástima!- fue muy lento. O al menos eso pensó Xvim, de todos modos. Hizo que Zorian levantase y descendiese la masa entera de canicas una y otra vez, perdiendo una hora entera. Zorian no dijo nada, sin embargo, haciendo su mejor esfuerzo por cumplir las demandas irrazonables de Xvim.

“Levitarlas así en un bulto desorganizado gigante es antiestético. Hágalo una esfera propiamente. Un anillo ahora. Una pirámide. Eso no se ve como una pirámide para mi- ¿Necesita que chequeen sus anteojos, señor Kazinski? Sí, mejor. Pero lento- debe ser más rápido. Mucho más rápido. Empiece desde la esfera otra vez. Otra vez. Otra vez.”

Zorian hizo a la masa de canicas fluir de una forma a la otra tan rápido como pudo, pero eventualmente pasó un desastre- perdió el control sobre el ejercicio y la masa entera fue a estrellarse al piso. Zorian se estremeció mientras las canicas saltaban de la mesa, haciendo un ruido enorme y esparciéndose por toda la oficina de Xvim, su máscara de desprendimiento frío rompiéndose por un momento.

Maldita sea.

Varios segundos pasaron en la repercusión en los cuales Zorian y Xvim se miraron el uno al otro, impasibles.

“¿Y bien?” preguntó Xvim curiosamente. “¿Qué está esperando, señor Kazinski? Apúrese y recoja las canicas en el bol para que podamos continuar desde donde dejamos.”

“Sí, señor,” dijo Zorian, incapaz de dejar fuera de su tono una nota de acidez. “Lo haré ahora mismo.”

Era oficial: de verdad odiaba las canicas.

* * *

Nota: Hola! Mi nombre es Cal, y estaré continuando la traducción de Mother of Learning/ Atrapados en el tiempo. La historia original está terminada con 107 capítulos desde feb 10 2020 en RoyalRoad y FictionPress, y si quieren hacer una donación al autor, tiene Patreon. Intentaré traducir un capítulo por semana. Gracias por leer!

Comentarios

  1. Buena noticia que sigan con esta historia.
    Merci very mucho!

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Prologo
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Capítulo 1: Un movimiento inesperado
Parte 1-2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7
Parte 8
Capítulo 2: El principio del fin
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7
Parte 8
Parte 9
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