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Atrapados en el tiempo, Capítulo 39


Coincidencias sospechosas


Zorian miró a atormentador en silencio, tan relajado e imperturbable como uno podía estar cuando se enfrentaba a un hombre tan despiadado e irrazonable. Xvim le devolvía la mirada, su cara una pintura de compostura inquebrantable espontánea que hacía que los mejores esfuerzos de Zorian al estoicismo fueran cómicos en comparación. Aún así, no se rompería. Él no se rompió. Había (eventualmente) satisfecho todas las demandas ridículas que Xvim le había dado y nunca había explotado con el hombre ni una sola vez. Por supuesto, eso no había impresionado al hombre para nada, ni siquiera cuando había demostrado habilidades de formación increíblemente buenas para un estudiante de tercer año, pero eso era parte de sus expectativas. 

Siguieron mirándose fijamente el uno al otro en silencio por varios segundos. 

“Eso,” decidió Xvim finalmente, “fue terrible. Eres inflexible, lento y aún así paradójicamente impaciente. Veo en usted una tendencia a extralimitarse, señor Kazinski, adelantándose a campos de estudio avanzados sin una formación estable para respaldarlo. Un problema común en muchos de sus compañeros magos, es verdad, pero ‘todos los demás lo hacen’ nunca fue una excusa válida para nada. Tendremos que trabajar en eso antes de movernos a algo más sustancial.”

“Por supuesto, señor,” dijo Zorian calmadamente. “Me asegurare de practicar todo lo que me ha mostrado en casa.”

“Bien. Espero un mejor desempeño en nuestra segunda sesión,” dijo Xvim, inclinándose hacia atrás en su silla antes de hacerle un gesto con la mano para que se largase. “Puede retirarse.”

Zorian inclinó la cabeza solemnemente, levantándose lentamente de su silla y entonces escapó de la oficina tan rápido como pudo sin hacer obvio que estaba apurado por irse. Solo cuando escuchó la puerta cerrarse y puso algo de distancia con la habitación se permitió relajarse. 

Eso podría haber terminado mal. Muy, muy mal. Sabía que estaba tomando un riesgo cuando intentó leer la mente de Xvim, pero el hombre lo había molestado tanto que no lo pudo evitar. Además, ¿cuáles eran las chances de que Xvim decidiría defender su mente para un encuentro con uno de sus alumnos? Bastantes, aparentemente, porque Zorian se encontró con un escudo mental poderoso cuando intento leer sus pensamientos. Retrocedió inmediatamente, aterrado de que su tanteo había sido percibido por el hombre, pero cualquier defensa que Xvim tenía aparentemente le daba al hombre muy pocas devoluciones para darse cuenta del ataque relativamente delicado de Zorian. Bueno, eso, o se dio cuenta pero decidió no decir nada, aunque eso parecía poco probable- si ese fuera el caso, hubiese hecho al menos uno o dos comentarios sarcásticos sobre lo descuidado que fue el intento de Zorian, aún si no le hubiese molestado el intento en sí mismo. 

Era muy interesante que Xvim se haya molestado en haber proteger su mente para un encuentro con un estudiante, sin embargo. ¿Era uno de esos magos que siempre mantienen su mente defendida todo el tiempo, o sabía de alguna forma sobre los talentos de Zorian? Había muchas posibilidades. Zorian se hizo una nota mental de irrumpir en su oficina en algún momento de la siguiente semana, solo para ver si Xvim tenía su mente protegida aún cuando no esperaba que Zorian estuviese allí…  

Sus pensamientos seguían preocupados con Xvim cuando llegó a casa, hasta que se dio cuenta de que podía sentir las mentes de Nochka y su madre y los pensamientos de su llamado mentor fueron empujados fuera de su mente. Eso era inesperado- no había habido planes para que ellas visitarán, hasta donde sabía. Entró a la casa y caminó en línea recta hacia la cocina, donde podía sentir que Imaya y Rea estaban situadas en el momento, y las encontró sentadas alrededor de la mesa de la cocina, cotilleando con galletas y… ¿brandy de ciruelas?

Bueno, lo que sea. Después de intercambiar saludos, intentó preguntarle a Rea sus razones para venir tan de repente sin sonar grosero y acusante. No fue muy exitoso, si las miradas feas que le mandó Imaya eran de alguna indicación, pero a Rea no pareció importarle. 

“Nochka estaba siendo impaciente sobre su siguiente visita así que decidí traerla a Kirielle,” explicó ella. “Además, no es justo hacerte gastar tu tiempo trayendo a tu hermana a mi casa. Eres un estudiante de magia, con muchas obligaciones adicionales, me dicen, y yo soy una simple ama de casa con montones de tiempo libre.”

‘Simple ama de casa’, sí, claro. Si ella de verdad era lo que decía ser, él… bueno, él no haría nada loco, pero estaría sorprendido. Era posible, pero ella era demasiado confiada y emocionalmente serena para ser una ordinaria ama de casa. 

“Por mi, no tengo ninguna queja con que Nochka venga aquí de tanto en tanto,” dijo Imaya. “Así que no necesitan preocuparse por ninguna queja mía.” 

“Ya veo,” dijo Zorian lentamente. Miro a Rea, y la encontró mirándolo a los ojos resueltamente. Aunque su empatía no detectaba ninguna intención hostil y ella no había hecho nada muy amenazante, la encontró un tanto perturbante. Era su lenguaje corporal, se dio cuenta- aunque su postura era relajada, ella no se inquietaba ni se movía para nada.

Haciendo una decisión impulsiva, Zorian decidió arriesgarse una segunda vez en el día y se zambulló en sus pensamientos superficiales. No quería ponerse muy cómodo con violar la santidad mental de la gente a su alrededor, pero si una persona parecía una amenaza, sentía que estaba justificado. Y Rea definitivamente le parecía sospechosa ahora mismo. 

La mente de Rea no estaba defendida, y ella no dio indicación de que detectó su intrusión. Eso dicho, él no obtuvo nada valioso tampoco. Ella no se sentía muy introspectiva en el momento, ni estaba pensando nada incriminante. Más que nada, parecía estarlo estudiando, aún cuando él le estaba haciendo lo mismo a ella. Muy parecido a como Zorian sabía que ella no era una ama de casa normal, ella también parecía muy consciente de que él no era nada como un estudiante normal. 

Decidió hacerla hablar sobre su entorno y situación actuales, con suerte guiando sus pensamientos a un camino que revelara lo que pasaba con ella. Además, Imaya parecía ponerse más y más incómoda con cada segundo de su pequeño concurso de miradas silencioso, así que, si nada más, él debería romper el silencio para calmarla un poco.”

“Sabes, me acabo de dar cuenta que nunca te pregunté por qué tu y tu familia vinieron a Cyoria,” dijo Zorian. “Apuesto a que es una historia fascinante…”

Durante la siguiente media hora, Zorian habló con Rea sobre su vida e historia reciente, con Imaya ocasionalmente uniéndose para dar su opinión. A pesar de sus esfuerzos, Zorian no pudo descubrir ningún secreto de los pensamientos de Rea. Su mente estaba demasiado concentrada en lo que estaba diciendo, con pocas reflexiones y pensamientos extraviados en el medio. Lo único que Zorian podía decir con certeza era que ella nunca le había mentido mientras hablaban. Su historia sobre su familia mudándose de un pequeño pueblo rural a Cyoria por un simple deseo de una vida mejor en la gran ciudad era algo en lo que ella honestamente creía, más que una historia cliché de portada. Su esposo quería un trabajo mejor pagado que no podía conseguir en su vieja casa, Rea quería dejar atrás a unos desagradables vecinos quienes esparcían rumores muy feos sobre ella cuando pensaban que se podian salir con la suya, y ambos eran infelices con el pobre estado de la escuela local y querían algo mejor para Nochka. Así que se mudaron. Tan simple como eso. Actualmente aún estaban en el proceso de instalarse en Cyoria, y por lo tanto tenían algunos problemas financieros, pero Rea no parecía preocupada por ello, asegurando que era solo un problema temporal.

Su lectura mental le hizo saber dos cosas interesantes, sin embargo. Primero, Rea tenía un oído ridículamente bueno. Durante toda la conversación, estaba de algún modo escuchando la conversación que Kirielle y Nochka estaban teniendo en otra parte de la casa, separadas de la cocina por un corredor y dos puertas cerradas. Zorian no podía escuchar para nada a las dos chicas, no importa cuando lo intentase. Segundo, mientras que Rea no sabía que él le estaba leyendo la mente, era bastante buena dándose cuenta de los estados y motivos de la gente a la antigua- se dio cuenta rápidamente que él desconfiaba de ella y estaba intentando interrogarla. 

Y lo encontraba divertido. Muy, muy divertido. 

Eventualmente, Zorian se vio forzado a admitir la derrota, retrocediendo de la mente de Rea y excusándose para poder irse. Al menos estaba aplacado en que Rea no parecía tener ningún plan siniestro para él y Kirielle, que era realmente todo lo que le importaba en cuanto a ella. Podía quedarse con sus secretos, siempre y cuando no vinieran a molestarlo a él después. 

“Ah, si, casi me olvido,” dijo Imaya mientras se iba. “Kael dijo que quería hablarte cuando regresaras. Está en el sótano ahora mismo, retocando su equipamiento de alquimia otra vez.”

Agradeciéndole por la información, Zorian descendió al sótano para ver qué era lo que Kael quería de él. Podía ser un número de cosas, la verdad- le había dejado una cantidad bizarra de problemas al chico morlock desde que se habían conocido en este reinicio, y se considero afortunado de que Kael era tan razonable y nivelado sobre lo que había aprendido. Tenía que admitir, con bastante cantidad de vergüenza, que él mismo probablemente no lo hubiese tomado ni la mitad de bien en su lugar. 

Pero otra vez, tenía el sentimiento de que la complacencia de Kael para aceptar su explicación sobre el bucle temporal venía de su avaricia. Estaba seguro de que Kael veía al bucle temporal menos como una anomalía terrorífica y más como una oportunidad fantástica de mejorar sus habilidades y conocimiento inmensamente si jugaba sus cartas correctamente, y eso sin duda influenciaba que tan inclinado estaba de aceptar la historia de Zorian como verdadera. Caso en punto…

“Ah, estas aquí,” lo saludó Kael. “¿Conseguiste los ingredientes que te pedí?”

“Sip,” dijo Zorian, metiendo la mano en su bolso y sacando una caja de madera llena de ingredientes de alquimia. 

“¿No hubo problemas?” preguntó Kael, aceptando la caja y abriendola inmediatamente para examinar sus contenidos. Sacó una de las botellas de la caja, la que estaba llena de un liquido negro como tinta, y la trajo a la luz para chequear algo.

“No. El comerciante me miró un poco extraño por comprar tantos ingredientes caros, pero no dijo nada al final. Probablemente sería inteligente comprar la siguiente tanda en alguna otra tienda, igual.”

“Probablemente,” acordó Kael, poniendo la botella de nuevo en la caja y cerrándola. 

No hubo ninguna oferta de reembolsar a Zorian por sus gastos. Una de las primeras demandas que hizo Kael de Zorian una vez que decidió que la teoría del bucle temporal era plausible fue que Zorian financiará todos sus experimentos lo mejor que pudiese. Él entendió la demanda de Kael por lo que era- no solo una forma para que el chico obtuviese más fondos, pero también un desafío para que Zorian probara que creía en lo que decía. Después de todo, si de verdad creía en su propia historia del bucle temporal, no le importaría para nada usar su dinero así, ¿o no?

Kael dejó la caja en la mesa de trabajo al lado de él, depositándola con muchas otras cajas, bols de cerámica, botellas de vidrio, y otros instrumentos de alquimia que atestaban el taller de Kael. Parecía perdido en sus pensamientos por un momento, sus ojos celestes escaneando rápidamente el resto del sótano, antes de concentrarse de nuevo en su conversación con Zorian.

“¿Qué tan seguido piensas que podrías comprar más?” preguntó.

“Bueno… no se si decir ‘tan seguido como necesites’, ya que estoy seguro que puedes quemar cualquier cantidad de dinero si te dejo sin riendas, pero estoy bastante cargado ahora mismo. Gracias al bucle temporal encontré una forma muy eficiente de tiempo para extraer un montón de maná cristalizado del inframundo de Knyazov Dveri, y venderlo me a dado una gran cantidad de plata para usar,” explico Zorian. “Así que… ¿dos o tres cajas como esa por día si tuviese que? Capaz más, pero de verdad pienso que sería una mala idea, ya que no quiero atraer atención inoportuna si empiezo a comprar cosas costosas.”

“Ya… veo…” dijo Kael lentamente, claramente más que un poco sorprendido ante la información. “Eso es un montón de dinero. Por curiosidad, ¿por qué te tomaste la molestia de conseguir tanto? ¿Fondos para tus propios experimentos?”

“En parte,” dijo Zorian. “Definitivamente hace las cosas más fáciles cuando puedes tirar dinero por doquier como si nada. Ahorra tiempo. Y sí, sé que es un poco extraño que eso sea una preocupación cuando estás en un bucle temporal que se repite continuamente.”

“¿Y la otra parte?”

“Codicia, supongo,” admitió Zorian. “Cuando finalmente salga del bucle temporal medio que quiero tener todas mis preocupaciones monetarias resueltas. Probablemente no haya sido el mejor uso de mi tiempo, pero-” 

“No te preocupes, te entiendo completamente,” dijo Kael, sonriendo un poco. “Yo probablemente no hubiese resistido hacerlo tampoco. De hecho, probablemente lo hubiese hecho mucho más antes, aún con la amenaza de otros viajeros del tiempo y la presencia de problemas más urgentes que tu tienes. Tantos problemas en mi vida desaparecerían si tuviese un millón de piezas o así…”

“Bueno, eres un alquimista,” dijo Zorian. “Tu profesión siempre ha sido muy costosa para practicar, a menos que fueses uno de esos alquimistas dispuestos a limitarse a los componentes que pueden crecer y cultivar personalmente en la naturaleza. Tiene mucho sentido que quieras hacerte rico si tienes la oportunidad.”

“Capaz. No creo que sería ni cerca de lo eficiente que tú eres sobre el tema, sin embargo. Bueno, no sin recurrir al robo. La idea de buscar maná cristalizado nunca se me hubiese ocurrido. ¿Qué es tan valioso de eso que la gente está dispuesta a pagar tanto?”

Zorian le dio una mirada curiosa a Kael. “Es un poco raro escuchar a un alquimista preguntar eso. Estoy bastante seguro que maná cristalizado en polvo es un ingrediente importante para pociones.”

“No en el tipo de pociones que yo hago,” dijo Kael, sacudiendo la cabeza.

“Ah. Bueno, maná cristalizado es básicamente mana ambiental en estado sólido. Más difícil de usar que mana ambiental, ya que primero hay que transformarlo en la forma más familiar y etérea antes de poder usarlo para alimentar algo, pero es muy conveniente como batería de mana. La mayoría de las baterías de mana, como las hechas con fórmulas de hechizos, pierden todo el mana almacenado en algo entre un par de días y una semana. Maná cristalizado, por otra parte, es completamente estable en circunstancias normales. Eso es muy útil si quieres, digamos, mantener un ítem mágico poderoso o un esquema de protección independientemente de los niveles de mana ambiental,” explicó Zorian.

“Ah, así que estos son los cristales que los nuevos trenes usan como combustible,” dijo Kael.

“Sí,” confirmó Zorian. “Escuché que el uso de maná cristalizado como combustible para trenes está llevando los precios muy para arriba últimamente, un montón de gente está preocupada. Muy conveniente para mi, eso sí.”

“Una pena que solo sea útil para alimentar objetos,” dijo Kael. “Tener algún tipo de batería de mana personal hubiese sido una linda forma de superar tus reservas de maná limitadas. ¿Te fijaste sobre hacer algo así? Aún si solo durase unas semanas, eso debería ser suficiente para ser útil en tus circunstancias.”

“Claro que me he fijado,” mofó Zorian. “Es imposible. El maná personal pierde su afinidad con su creador rápidamente una vez usado, volviéndose indistinguible de maná ambiental en solo unos minutos.”

“Ah.”

“Efectivamente. ¿Y soluciones alquímicas? ¿Hay alguna poción que incremente tu regeneración de mana, te de un aumento de mana temporal, o algo así?”

“Lo dudo. Creo que todos lo hubiéramos escuchado si una poción así estuviese disponible. Pero es posible, supongo, especialmente si tiene algunas desventajas serias que balanceen su uso. Deberías preguntarle a Lukav sobre eso- si alguien sabe como responder esa pregunta definitivamente, es él,” dijo Kael. Se retorció incómodamente en su lugar. “Y ya que estamos hablando de Lukav, tengo algo de una… petición personal.” 

“Te escucho,” dijo Zorian curioso.

“Okay…” empezó Kael. “Cuando te di esa lista de gente para consultar en cuando a magia de almas, no te di exactamente una lista de extraños. No éramos mejores amigos, pero conocía a esa gente. Había historia entre nosotros, y nos encontrábamos cada tanto a intercambiar noticias y demás… enterarme que alguien a ido por ahí, secuestrándolos y matándolos, fue muy terrible para mi.”

Zorian hizo una mueca. Ahora que se lo decían, la verdad había sido un poco insensible cuando le dijo a Kael sobre las desapariciones en Knyazov Dveri, ¿no? Esto no era solo otro misterio inquietante para Kael, sino un ataque directo hacia él y sus conocidos.

“No estoy enojado contigo,” añadió Kael rápidamente. “Me doy cuenta que tienes muchas cosas en tu plato, y que mantenerte vivo y enterarte de lo que pasa detrás del bucle temporal toma prioridad sobre todo lo demás. Sin embargo, de verdad lo apreciaría si investigaras sobre estos asesinos y encontrarás una forma de pararlos definitivamente.”

“Por supuesto,” Zorian concordó inmediatamente. “Ya había pretendido hacerlo de todos modos. Simplemente pospuse esa investigación hasta que me hubiese encargado de problemas más urgentes y hubiese mejorado un poco en magia de combate.”

Además, había asumido que investigar las fuerzas aquí en Cyoria automáticamente lo ayudaría a revelar ese misterio en particular. Los dos estaban claramente conectados de alguna manera, capaz hasta eran dos frentes de la misma operación.

“Ya veo. Eso me saca un peso de encima,” dijo Kael, exhalando fuertemente. “Si hay algo que pueda hacer para ayudarte con esto, solo déjame saber. Aún estoy en el proceso de preguntar por ahí, pero creo que puedo conseguir un par de recetas para pociones de honestidad.” 

“Ya tengo mi propia magia de interrogación, pero supongo que tener más opciones de las que elegir no haría daño,” dijo Zorian. La verdad, las pociones de honestidad podrían llegar a ser más efectivas que lo que tenía en mente, al menos en esta etapa de la investigación, pero de verdad tendría que desarrollar su habilidad de examinar las memorias de personas así que estaba un poco reacio a usarlas. “Ten en mente que Lukav ya sabe como hacer una poción de honestidad, así que si tus negociaciones fallan puedo simplemente teletransportarte a su pueblo para que tengas una charla amigable con él. Capaz esté dispuesto a compartir.”

“¿Sabe como hacer eso? Bastardo astuto me lo estaba ocultando,” se quejó Kael. “Aún así, eso me recuerda que Lukav está lejos de ser una víctima indefensa y tampoco lo es su amigo sacerdote. Sería una buena idea involucrarlos en la investigación- podrían ser perfectamente capaces de lidiar con los asesinos por su cuenta si los provees de suficiente información.”

Ahora, ahí había una idea. Sería difícil asegurar la cooperación de Alanic sin confesar absolutamente todo, pero los beneficios serían inmensos. Tendría que considerarlo seriamente cuando empezase a abordar el problema de la mansión Iasku y las desapariciones alrededor de Knyazov Dveri. 

“Bueno,” dijo Kael después de unos segundos de silencio, abriendo uno de los cajones de su escritorio de trabajo y sacando de él un cuaderno barato y habitual. “Con eso fuera del camino, me gustaría discutir otro tema un tanto desagradable contigo: tu marcador de alma.” 

Zorian se sentó más derecho, bruscamente alerta. La verdad, cuando le había dicho a Kael sobre el marcador de alma y le había dejado al chico morlock hacerle escaneos en su alma, no había esperado mucho. Kael podía haber sido un nigromante, pero aún era bastante amateur. Aún así, había supuesto que no podría doler confiar un poco en el chico- tanto Lukav como Alanic estaban un tanto especializados cuando se trataba de su dominio de la magia del alma, y era enteramente posible que hayan sobrepasado algo que a un nigromante hecho y derecho, hasta un novato, le parecería obvio. Y parecía que así era el caso.

“¿Qué pasa?” preguntó con emoción apenas disimulada. 

Kael suspiró y le puso el cuaderno en la mano. Hojeándolo, no obstante, Zorian se dio cuenta que no entendía nada de lo que estaba escrito en el. Estaba lleno de diagramas desconocidos y jerga alienígena, intercalados por breves párrafos que no significaban nada para alguien que carecía del contexto suficiente para entenderlos. Le dio a Kael una mirada molesta.

“Seré franco,” dijo Kael, ignorando su mirada. “Tu marcador no debería funcionar.” Viendo la expresión confundida de Zorian, se puso a explicar. “Estaba inmediatamente suspicaz cuando describiste lo firmemente que estaba entrelazado el marcador con tu alma- ¿Por qué alguien haría un marcador tan profundamente incrustado y después hacerlo una simple estampa de identificación inmutable cómo asumiste que era? El deseo de hacer al marcador resiliente al daño y difícil de remover podía explicar una parte, pero aún así era excesivo- hay métodos menos invasivos que solo hubieran fallado si el alma estaba tan mutilada que la persona estaría efectivamente muerta. Esos métodos tienen una falla notable, sin embargo- son mucho más fáciles de copiar que lo que tienes en tu alma. Eso, sentí, era la clave. El marcador estaba diseñado para frustrar intentos de copiarlos a otras personas. Y para hacer eso-”

“Necesitaría chequear el alma del recipiente para ver si a sido trasplantado a otra persona,” interrumpió Zorian.

“Sí,” dijo Kael. Tomó el cuaderno de las manos de Zorian, lo abrió hasta una de las últimas páginas, y se lo dio otra vez.

Mirándolo otra vez, Zorian pudo ver lo que se suponía que fuese un diagrama con un contorno crudo de un cuerpo humano, y varios círculos, triángulos y rectas dibujadas por encima. Debajo había un pequeño párrafo hablando sobre ‘canales de esencia’, ‘nodos de retroalimentación’ y ‘barreras de transición’. Aún no le hacia mucho sentido a Zorian, pero esta vez pudo ver que suponía representar el alma de Zorian, el marcador anexo a ella y sus interacciones entre sí.

“No presumo entender al marcador completamente,” dijo Kael. “O siquiera en su mayoría- es una cosa impresionante, claramente hecha por un maestro de la magia del alma. Me gusta especialmente cómo se hace discreto a escaneos casuales en el alma- no me sorprende que nunca lo haya detectado hasta ser informado de su existencia. Aún así, hay ciertas cosas de sus funciones que son obvias para mi, y una de ellas es que el marcador está diseñado para consultar el alma de su portador- la parte central e incambiable de esta, de todos modos- y alterar su etiqueta de identificación acorde a lo que detecte. Trasplantar el marcador a otra persona debería resultar en un valor de identificación completamente diferente.”

“Pero claramente así no es como funciona,” protesto Zorian. “¡Zach y yo tenemos el mismo maldito marcador! ¡El hechizo de rastreo no hubiese funcionado de otra forma!”

“Está roto,” dijo Kael calmadamente. “Tu marcador, digo. Hay algunas partes de el que están completamente inertes, o porque no te reconocen como el portador legítimo o porque les faltan alguna pieza crítica que se perdió en la transferencia. Supongo que al menos uno de esas es que la que debería mandar una señal al mecanismo del bucle temporal cuando te mueres, terminando el bucle prematuramente- eso explicaría pulcramente porque vuelves cuando Zach se muere pero él no sufre lo mismo cuando tu te mueres. Él tiene la versión intacta del marcador, mientras que tu no.”

“¿Pero la parte central de la cosa funciona?”

“En un sentido. Hace todo lo que se supone que haga, consultando el núcleo de tu alma, pero por alguna razón está atascado en el mismo valor que tenía con Zach. Está roto, pero está roto a tu favor.” 

“Huh,” dijo Zorian débilmente. ¿Cómo se suponía que respondiera a eso? “¿Honestamente? Esto no es una gran sorpresa. Siempre sospeche que el marcador era defectuoso de algún modo. Después de todo, dudo mucho que sus creadores hubiesen tenido la intención de que alguien como yo entrase al bucle temporal de la manera en que lo hice. ¿Esto siquiera cambia algo?

“Depende como lo mires,” dijo Kael. “No estás en peligro de ser súbitamente sacado del bucle, así que supongo que desde una perspectiva personal esto no cambia mucho. Pero míralo desde una perspectiva más grande. Si tengo razón, entonces cualquier convergencia de circunstancias que se alinearon para dejarte entrar al bucle temporal fueron un accidente. Un afortunado accidente, pero un accidente de todos modos. No es sistemáticamente reproducible.”

Zorian frunció el ceño. ¿Qué estaba…?

Entonces le llego.

“Espera. ¿Cómo es que Túnica Roja está bucleando en el tiempo, entonces?”

“Si, esa es la cuestión, ¿no lo es?” dijo Kael, sus dedos tamborileando en su mesa de trabajo impacientemente. “Temo que no se como responder esa pregunta. Pero claramente no uso el mismo método que tu usaste.”  

“Si,” Zorian estuvo de acuerdo. “Sospechaba fuertemente eso, pero no podía estar seguro. Que tuviese algún otro método de unirse al bucle temporal explicaría porque nunca uso su marcador para rastrearme a mi como yo hice con Zach. No tiene el mismo marcador que yo y Zach, si siquiera tiene uno, así que tendría que capturar a Zach y usarlo como llave para ubicarme a mi de esa forma.” 

“Y si verdaderamente es un maestro de la magia del alma como tu pareces pensar, probablemente ‘sepa’ que no puedes posiblemente tener un marcador idéntico al de Zach, así que no hay razón para que intente eso en un primer lugar,” dijo Kael.

Rebotaron ideas y teorías entre sí por la próxima media hora, pero era todo especulación hueca por el momento. No tenían forma de confirmar o descartar ninguna de las posibilidades. Kael pensaba que Túnica Roja estaba viajando a cuestas de Zach de alguna forma, ya sea por medio de porciones de su mente dejadas en Zach como hacia la matriarca de Cyoria con Zorian, o por tener alguna especie de vínculo de alma con Zach. Zorian descarto la posibilidad de un paquete mental inmediatamente. Las logísticas de ese tipo de maquinación no tenían sentido- Túnica Roja estaba activo en las primeras horas del inicio del bucle, si su rápida llegada a las ruinas de la colonia aranea en ese reinicio eran alguna indicación, y procesar una gran cantidad de recuerdos tomaba más que un día. Además Zach no empezaba todos los reinicios yendo al mismo lugar así que era dudoso como Túnica Roja hubiese conseguido un paquete mental en todos los reinicios. No, Túnica Roja definitivamente no estaba usando paquetes mentales. Y de verdad, Zorian no pensaba que estaba vinculado al alma de Zach tampoco- si lo estuviese, se hubiese fijado en el alma de Zach por conexiones adicionales cuando le leyó la mente y se enteró que había viajeros del tiempo adicionales corriendo por todas partes. En cambio, se fue inmediatamente a confrontar a las aranea. La idea que alguien estuviera conectado al alma de Zach no pareció ocurrírsele. 

Personalmente, Zorian pensaba que Túnica Roja tenía algún tipo de marcador. Era completamente posible, sentía, que hubiese una forma para que la gente que supiese lo que hacía entrase al bucle temporal ‘propiamente’- para que consiguieran su propio marcador y todo. Aunque eso planteaba la pregunta sobre porque no simplemente mataba a Zach y seguía con su vida libre de interferencias. 

¿Qué era tan especial sobre Zach?

“Cierto. No creo que estemos llegando a ninguna parte con esto,” dijo Zorian. “¿Algo más que debería tener en mente?” 

“Nada que Lukav y su amigo sacerdote ya no te hayan advertido- evade cualquier magia que pueda alterar tu alma de forma substancial. No sabemos qué causó que el marcador se atascara en su valor de identificación actual, y no se puede decir que podría cambiarlo, así que ten cuidado,” dijo Kael.

“Tenía miedo de hacer eso hasta antes de saber todo esto, y por esa misma razón, también,” dijo Zorian, reclinándose con un suspiro dramático deliberadamente. “Una pena, igual. Supongo que mi sueño de convertir a esa estúpida cazadora gris que Silverlake me mando a lidiar en mi propio familiar o convertirme en un shifter de cazador gris está condenado a permanecer solo un sueño…”  

“¿No sabias? Hay una razón por la que la mayoría de los shifters son hechos a partir de animales normales,” le advirtió Kael. “Convertirse en un shifter significa que obtienes los instintos de la otra parte del alma, y las criaturas mágicas siempre tienen almas muy fuertes… mientras más mágica la criatura, más fuerte aún. Y tienden a ser extremadamente violentas y territoriales. En cuanto a cazadores grises, estoy bastante seguro que no toleran ni siquiera a su propia especie, mucho menos las demás. Tal actitud se pasaría a ti si te convirtieras en un shifter de cazador gris. Y también está el tema de la herencia para considerar- aún si tu eres capaz de dominar el alma de una cazadora gris y no dejar que sus instintos te guien, no hay ninguna garantía que tus hijos tengan una voluntad similarmente fuerte, especialmente no ya que tendrían esos instintos desde el día que nacieran. Recomiendo fuertemente en contra de ese curso de acción. Y en cuanto a hacerla tu familiar, ten en mente que tarda mucho tiempo para que el vínculo de alma madure y que tendrías que estar cerca de ella todo el tiempo. No hay garantía que la criatura no vaya a matarte durante el proceso. Y aún si logras esclavizarla a tu voluntad, seguiría siendo peligroso para todos a tu alrededor, que no estarían protegidos por el vínculo de alma.”

“No había necesidad de darme un sermón. Era una broma,” dijo Zorian rotundamente.

“Bien.”

“Aún cuando sus habilidades serían tan, pero tan útiles…” dijo Zorian con añoranza. “¿Dureza extrema, velocidad, y resistencia mágica? ¡Sí, por favor!”

“Solo mátala, córtala en partes y haz una poción de realzamiento con ellas,” sugirió Kael. “Le puedes pedir a Lukav que te ayude con eso, estoy seguro que le encantará tener la oportunidad. No hay mucha gente lo suficientemente loca como para ir tras uno de esos monstruos, después de todo, así que seguramente nunca a tenido una chance de trabajar con partes de un cazador gris.”

“¿Sabes qué? Eso suena como una idea interesante…”

“Me alegra haber ayudado,” dijo Kael, mirando dentro de una olla de metal sentada en la mesa frente a él que burbujeaba lentamente y frunciendo el ceño. “Bueno, mi último experimento no está yendo tan bien. Y de verdad pensé que lo tenía esta vez, también. Hora de intentar la tanda número cuatro.” Le dio a Zorian una mirada especulativa. “Dime, ¿piensas que me podrías ayudar con esto? Algunos de los pasos son muy simples, y observar mi trabajo asegurara que no te olvides de lo que te hablo tan fácil como la última vez.”

“Sí, te ayudare, y benditos dioses ¡¿puedes dejar de recordarme de eso!?” se quejo Zorian. “Pasó más de un año, y tenía muchas cosas en mi mente, era natural que me olvidase de varias cosas. Además, ya estoy trabajando en encontrarle una solución a mi memoria defectuosa.”

“Hmm, te deseo suerte con eso,” dijo Kael. “En cualquier caso, ambos sabemos que recordaras mi trabajo mucho mejor si entiendes lo que estoy haciendo en vez de memorizar ciegamente recetas e instrucciones secas. Piensa de esto como clases de alquimia gratis.” 

Bueno. Tenía que usar una cantidad de alquimia considerable para encontrar los problemas con los que se enfrentaba, así que obtener algunos consejos en el campo de estudio podría ser una buena idea. 

“Esta bien. ¿Dónde quieres que empiece?”

* * *

El día siguiente, Zorian decidió cumplir su promesa interna de encontrarle una solución al problema de olvidarse cosas. Bueno, tuvo que organizar una de las clases de magia de Kirielle primero, pero no hubo problemas con eso. Su progreso era mucho más rápido de lo que había sido los reinicios anteriores en los que le había enseñado , ya que había pasado por esto varias veces y por lo tanto se estaba volviendo mejor motivándola y explicándole los temas de una manera que ella pudiese entender intuitivamente. Con sus obligaciones cumplidas por el día, rápidamente saludo y se fue a una caminata, no sea que Kael o Imaya encontrasen algún otro trabajo para dejarle. 

A la larga, Zorian sabía que él ya tenía una solución perfectamente buena para recordar cosas con claridad- él podría simplemente hacer paquetes de memorias como aquellos de la matriarca de Cyoria, guardándolos en su mente para recordarlos en el futuro. El mapa del inframundo de Cyoria que la matriarca le había dejado estaba tan claro en su mente como el día que lo ensamblo de los restos dispersados dejados en las mentes de los sobrevivientes machos de la colonia. Servía como un ejemplo brillante de lo que era posible para alguien que podía dominar la creación de tales cosas. Y no era como si aprender a hacer eso fuese un gasto de tiempo, tampoco- aprender como manipular paquetes de recuerdos era algo en lo que ya estaba trabajando. Era su prioridad actual, de hecho.

El problema era que pasaría un tiempo antes de que sus esfuerzos dieran resultados. Podría ser un par de meses, podrían ser un par de años… bueno, con suerte no serían años, ya que el paquete de recuerdos de la matriarca se deterioraría y sería inútil para entonces, pero el punto era el mismo: no era una solución rápida a sus problemas inmediatos. Afortunadamente, los magos humanos eran bastante buenos haciendo soluciones rápidas para problemas inmediatos, ¿seguramente alguno de ellos había necesitado memorizar un mapa hasta el último detalle, o recitar un libro palabra por palabra, en algún momento? Zorian estaría sorprendido si un hechizo para hacer tal cosa no existiese ya en algún lugar, era solo una cuestión de dónde podría encontrarlo. 

Decidió intentar buscar en la biblioteca de la academia primero. No era una idea muy creativa, pero era el mejor lugar para empezar su investigación y había pasado un tiempo desde que había hojeado sus estantes. Había extrañado un poco hacer eso durante su ausencia en Cyoria. 

Tres horas después, estaba dividido entre sonreír con satisfacción y el impulso de encontrar algo inflamable en lo que desquitar su frustración. El lado bueno era: encontró lo que estaba buscando. Había nada menos que cinco hechizos diferentes que podían hacer lo que él quería, más que nada por medio de dejar que el mago grabase lo que veía y escuchaba por un breve periodo de tiempo y guardando esa grabación en sus mentes. Variaban en detalles, tales como si era posible pausar la grabación o no, pero el punto era el mismo. Uno hasta decía que era capaz de formar un recuerdo retroactivamente, permitiendo al mago recordar aquello que había olvidado. 

Las malas noticias eran que estos hechizos solo estaban disponibles en la sección restringida de la biblioteca. 

Específicamente, en la sección de magia mental. 

Zorian se reclinó hacia atrás en su silla, imprudentemente balanceándose sobre las dos piernas traseras y sacándose sus anteojos para masajearse los ojos. Decir que la academia era reacia a darle permisos a alumnos cualquiera en cuanto a practicar magia mental se quedaría más que corto. Necesitaría conseguir un mejor pase de biblioteca si quería conseguir lo que quería, y no había manera de conseguirlo de un modo legal

Frunció los ojos mientras clavaba los ojos en el techo de la biblioteca. No había otra forma. Tendría que robar uno.  

“¿Qué tiene a mi mejor estudiante tan melancólico en este lindo día?” 

Zorian saltó de su silla, sobresaltado, la pobre silla no fallándole y tirándolo al piso por muy poco. Después de estabilizarse lo suficiente, se giró hacia Ilsa y le dio una mirada para nada entretenida. 

“Perdón,” le dijo, aunque su sonrisa y sus emociones que Zorian sentía venir de ella le decían que no estaba arrepentida para nada. “No pensé que reaccionarias tan… explosivamente.”

“Solo me sorprendiste un poco,” dijo Zorian. Había detectado a una persona pasando cerca de él con su sentido mental, pero eso no era nada inusual en este lugar. No era como que la biblioteca estaba vacía, después de todo. “¿Con qué puedo ayudarla, profesora Zileti?” 

“Nada, realmente- ya conseguí lo que vine a buscar. No te diste cuenta porque estabas tan absorbido en tu lectura, pero pase por esta sección dos veces antes de ahora. Solo no quería interrumpirte antes, ya que te veías un tanto ocupado. Estaba por salir recién cuando te vi intentando quemar un agujero en el techo con tus ojos, y pensé que capaz podría ayudarte con lo que sea que te está dando problemas.”

“Aprecio la oferta, profesora Zileti,” dijo Zorian. “De verdad lo hago. Pero no creo que pueda ayudarme con esto.” 

Tan servicial como pueda ser, Zorian estaba bastante seguro que pedirle ayuda para cometer un crimen a su profesora era una idea terrible.Entretenida, pero terrible. 

“¿En qué estás trabajando, de todos modos?” le preguntó, mirando al cuaderno abierto enfrente de él. “¿Hechizos de preservación de memoria? ¿Para qué necesitas eso?”

“Necesito una forma de memorizar uno o dos cuadernos rápida y perfectamente,” dijo Zorian honestamente. Ilsa le dio una mirada sospechosa.

“Si esto es sobre trabajo en clase…”

“No, creo que me está yendo bastante bien en mis clases,” dijo Zorian, sacudiendo su cabeza. Si nada, él pensaba que le estaba yendo demasiado bien- estaba en lo más alto de su clase en cuanto a notas, a pesar de sus esfuerzos por evitar destacarse. “Es personal. Todo lo que puedo decir es que ire a un viaje dentro de pronto, y no puedo llevar nada conmigo. Nada excepto mis recuerdos, eso es. Y mientras que mi memoria es bastante buena, no es lo suficientemente buena para memorizar, digamos, una transcripción palabra-por-palabra de un libro de recetas de pociones.” 

“Suena siniestro y sospechoso,” notó Ilsa.

“No estoy planeando nada ilegal,” le aseguró Zorian.

“Estoy segura,” le respondió Ilsa, inexpresiva. “Por eso es que estas buscando hechizos que sé que no estás autorizado a aprender.” 

“Y por eso estaba tan melancólico cuando se me acercó,” contestó Zorian. “Pensé que finalmente había encontrado una solución a mi problema, pero parece que está fuera de mi alcance en este momento.”

“Ya veo,” dijo ella. “Por curiosidad, ¿qué tan importante es que puedas acceder la información en el libro mientras está guardada dentro de tu mente?”

“No estoy seguro de haber entendido correctamente,” frunció Zorian. “¿Cuál sería el punto de tener un libro en tu cabeza si no puedes leerlo?”

“Crear una copia de él, por supuesto,” sonrió Ilsa. “Es un truco que algunos expertos de alteración usan si quieren crear objetos complejos sin tener que llevar los originales con ellos. Usan un hechizo para grabar un plano del objeto, guardándolo en sus cabezas, y después simplemente usan ese plano para crear copias del objeto cuando sea que quieran. Bueno, previsto que tengan la materia prima correcta. En tu caso, eso sería un cuaderno en blanco de dimensiones similares al que estás tratando de copiar y una botella de tinta.” 

“¿Y… sabe cómo hacer esto?” preguntó Zorian con esperanza.

Ilsa hizo un zumbido como que lo estaba considerando. “Bueno, yo soy una experta en alteración… pero aún si estuviese dispuesta a enseñarte, no es exactamente una combinación de hechizos fácil. Requiere una gran cantidad de habilidad con alteración y excelente control de formación. Tomaría-”

Zorian se concentró por un segundo y extrajo un libro pesado y con tapa de metal del estante al lado suyo con su magia, sin molestarse en hacer ni un solo gesto o movimiento con su mano. El libro se deslizó suavemente fuera de su estante y flotó en frente de Ilsa, alarmándola. Antes de que pudiese decir algo, el libro se abrió a sí mismo y empezó a pasar sus hojas, lentamente al principio pero apurándose gradualmente hasta que la última mitad de este paso en un abrir y cerrar de ojos y el libro se cerró a sí mismo de golpe. Con su punto probado, Zorian tranquilamente puso al libro de vuelta en su lugar dentro del estante. 

“No puedo pensar en una forma de probar mis habilidades de alteración propiamente ahora mismo,” dijo Zorian en el silencio siguiente a su demostración, “pero soy perfectamente capaz de reestructurar una sartén en un reloj de mano metálico completamente funcional. ¿Qué tan difícil sería esto comparado a eso?”

“No sería exactamente más difícil,” admitió Ilsa, mirando fijamente al libro en el estante con el ceño fruncido. “Pero ciertamente diferente. Tendrías que practicar por algunos días hasta que lo puedas hacer correctamente.” Sacudió su cabeza y arrancó sus ojos lejos del libro para mirar a Zorian a los ojos. “Vamos a tener una charla sobre esto el lunes, señor Kazinski.”

“¿Eso significa que está dispuesta a enseñarme?” preguntó.

“Aún no. Tendré que hacerle algunas pruebas para ver si puede manejar los hechizos de forma segura.”  

Ilsa se fue poco después, dejando a Zorian solo con sus pensamientos. Cerró el libro frente a él y lo puso a un costado. La combinación de hechizos de Ilsa no era exactamente lo que estaba buscando cuando se puso a indagar sobre soluciones rápidas y alevosas, pero podía funcionar. De hecho, era hasta mejor que su idea original en algunos sentidos. Mucho menos molesta de utilizar, por ejemplo. Además, no necesitaría transcribir minuciosamente toda la información de su cabeza cada vez que quisiera agregar o cambiar algo. Le daría una oportunidad al método de Ilsa.

Pero se iba a robar un mejor pase de biblioteca de todos modos.

* * *

Dos semanas pasaron en una confusión de actividad. La mayoría era rutina, como el acompañar a Taiven y su equipo a la Mazmorra, enseñarle a Kirielle, o ayudar a Kael con su alquimia (y tener su alma ocasionalmente escaneada por el otro chico, con pocos resultados hasta ahora). Ayudaba que Kirielle tenía una amiga de su edad esta vez y por lo tanto monopolizaba su tiempo mucho menos. Más allá de cualquier secreto oscuro que su madre albergara, Zorian tenía que admitir que la presencia de Nochka hacia a Kirielle mucho más manejable de lo usual, así que definitivamente iba a visitar ese arroyo en los próximos reinicios también. 

Dos cosas resaltaban principalmente del resto. La primera era que había logrado aprender los hechizos de los que le hablo Ilsa, y que funcionaban tal como ella había dicho que lo harían. Estaba feliz de que finalmente podía guardar notas escritas sobre lo que pasaba en el bucle temporal, ya que ahora tenía un método mucho más efectivo de transferir sus cuadernos al siguiente reinicio. Kael estaba feliz, también, ya que podía ser mucho más generoso con la cantidad de información que se enviaba a su versión futura- le dio prontamente cuatro cuadernos completamente llenos a Zorian para que guarde sus planos, con la promesa de uno más antes del final del reinicio. Zorian de verdad esperaba que Kael no fuese a acumular cuadernos tan rápidamente en los reinicios futuros, porque Zorian solo podía guardar alrededor de 15 planos en su mente. El paquete de recuerdos de la matriarca no dejaba mucho lugar para otras cosas, honestamente. 

La segunda cosa interesante era que había prácticamente confirmado que Xvim mantenía su escudo mental todo el tiempo. Había irrumpido en la oficina del hombre tres veces diferentes, y el escudo estuvo siempre activo. Desgraciadamente, sus visitas no programadas parecieron finalmente provocar al hombre imperturbable un poco, así que ahora Zorian tenía 5 libros diferentes sobre habilidades de formación en su lista de lectura para su siguiente sesión. Dependiendo del libro que Xvim decidiera concentrarse en, su próxima lección consistiría de hacer formas detalladas en arena, desmantelar un reloj telequineticamente sin romper ninguna de sus artes, jugar con velas y fósforos, intentar aplicar pintura en un lienzo sin usar ningún pincel o tallar glifos en piedras con sus dedos. O capaz los cinco a la vez si Xvim se sentía particularmente vindicativo. 

Pero todo eso era ruido de fondo- el verdadero foco de sus esfuerzos era rastrear a los Ibasanos y al Culto del Dragón Debajo, mapeando la estructura de la organización. Originalmente quería tener cuidado, y pasar la mayor parte del reinicio únicamente observando todo, identificando sus miembros y las ubicaciones donde se reunían y hacían negocios en, pero… bueno, vio una chance y la tomó. Mientras que los Ibasanos eran en su mayoría magos en toda la regla y vivían profundo bajo tierra en bases fuertemente protegidas y repletas de guardias, solo visitando la superficie periódicamente, sus aliados en la ciudad estaban por lejos más modestamente protegidos. Zorian siguió a algunos cultistas y simples mercenarios que trabajaban para los Ibasanos, rastreándolos hasta sus casas y leyendo sus pensamientos mientras merodeaban. Las protecciones de sus casas, si las tenían, eran cómicamente fáciles de evitar o romper, permitiendo que Zorian pudiese hojear sus cosas por pistas adicionales y conexiones con otros miembros de su conspiración. 

Encontró algunas cosas interesantes. Por ejemplo, no todos los agentes Ibasanos en la ciudad sabían en lo que se estaban metiendo. Los varios comerciantes que les vendían comida y otros recursos de contrabando a los invasores parecían ser enteramente ignorantes de a quién estaban apoyando. Solo eran negocios para ellos. Aparentemente había numerosas bases secretas y operaciones sucediendo en las profundidades de la Mazmorra de Cyoria, y la mayoría eran largamente inofensivas- operaciones ilegales para cultivar substancias peligrosas, instalaciones de investigación secretas por varios grupos comerciantes, y hasta un sitio negro del gobierno de algún tipo. Los mercaderes pensaban que simplemente estaban abasteciendo a una más de todas esas muchas facciones sombrías y nunca se entrometían mucho en la identidad de sus clientes. Un par de mercaderes sabían que los invasores planeaban hacer algún tipo de ataque terrorista durante el festival de verano, pero no les importaban los detalles siempre y cuando obtuviesen su dinero- no parecían estar al tanto de la verdadera escala de la invasión. 

Y después estaba el Culto del Dragón Debajo, que honestamente lo desconcertaba. El culto tenía una estructura muy compleja y confusa, con montones de rangos y categorías de membresía diferentes, y cada rango parecía haber sido proveído de una historia diferente. Encima de eso, algunos miembros parecían formar parte únicamente por los beneficios y nunca habían comprado el cuento del sistema de creencias del Culto en un primer lugar. Estaban en ello por la plata- aparentemente, ser un miembro del Culto del Dragón podía ser bastante lucrativo si jugabas bien tus cartas. Sabían que el culto tenía planeado liberar a un primordial en el festival de verano para destrozar la ciudad y todo a su alrededor, por supuesto, pero no creían que el primordial en cuestión siquiera existiese, así que no había daño en ir con la corriente, ¿cierto?

Cierto. 

Aún no había evidencia que Túnica Roja estuviese operando de alguna forma entre las fuerzas invasoras, ni de que les hubiese compartido ni una mota de conocimiento antes de irse a hacer otra cosa, así que Zorian decidió ser un poco más agresivo y empezar a practicar su lectura de recuerdos en objetivos aceptables. Para eso, identificó una pequeña reunión de cultistas- organizada por un trío de miembros usuarios de magia que parecían ser de un rango ligeramente más alto que los residuos comunes que Zorian había encontrado hasta entonces- y se preparó para someterlos para una interrogación. 

Ocho cultistas armados, tres de los cuales eran usuarios de magia. Su antiguo yo lo hubiese llamado un demente por intentar atacarlos a todos por si solo, aún desde una emboscada, pero nunca tuvieron una chance de verdad contra él- lleno la casa en la que se iban a encontrar de trampas antes de que siquiera hubiesen llegado, habiéndose enterado de la ubicación de su reunión varios días por adelantado, y los derribo uno por uno a medida que llegaban. Mayormente por telepáticamente obligándolos a dormirse, similar a como una aranea había intentado hacer con él hace tanto tiempo, cuando las encontró por primera vez. El último en llegar fue un mago que tenía una fórmula de un hechizo de escudo mental en un anillo y peleó contra su intento. Zorian fue forzado a lidiar con él golpeándolo contra una pared un par de veces con un poco de aplicación juiciosa del hechizo de ‘estallido de fuerza’. 

Una vez que estaban todos derribados y atados, Zorian respiro profundamente y se concentró en zambullirse en los recuerdos de su primera víctima. 

Antes de que obtuviese instrucciones de las Guardianas de la Caverna Amarilla, Zorian como que había esperado que explorar las memorias de alguien fuese como lo que uno a veces ve en las novelas de aventura y así- una caminata por un paisaje mental psicodélico, donde el intruso tiene que navegar profundamente laberintos simbólicos y luchar contra representaciones mentales de la psique de la víctima y que no. La realidad no era nada como eso. O al menos la manera en que las aranea hacían no era nada como eso, y las Guardianas de la Caverna Amarilla parecían un poco más que entretenidas cuando Zorian les describió la idea. En cambio, los sondeos de memorias consistían simplemente de una poderosa sonda telepática que perforaba las capas superficiales de la mente de la víctima y entonces empezaba a expandirse dentro de su yo interior en busca de lo que sea que el psíquico estuviese buscando. 

Era por naturaleza un procedimiento muy peligroso- A diferencia de manipulaciones superficiales más ligeras, escaneos profundos como el que estaba por hacer podían arruinar una mente permanentemente. Un principiante como Zorian estaba prácticamente garantizado a causar daño irreparable en su primer intento, a menos que pasase años haciendo cuidadosos ejercicios para los cuales Zorian no tenía tiempo. Por consiguiente, no estuvo terriblemente sorprendido cuando el primer hombre terminó como una caparazón sin mente cinco minutos después. Las convulsiones y la espuma en la boca que lo precedieron fueron muy inquietantes, sin embargo, y casi hicieron que se rindiera con toda la cosa en ese mismo momento. Ni siquiera pudo leer nada de sus recuerdos, así que su muerte había sido para nada. 

Unos minutos después, cuando tuvo un poco de tiempo para calmarse y ahogar a la pequeña voz en su cabeza que le decía que era un monstruo por matar a un hombre indefenso de esa manera, continuó con la víctima número dos. Decidió no quedarse tanto tiempo en las mentes del resto. 

Número dos, tres, cuatro, cinco y seis sobrevivieron sus sondeos. Hasta podrían despertar algún día. Bueno, podrían, si el bucle temporal no estuviese tan cerca de su fin. El sexto intento de hecho dio algunos resultados, también- no encontró mucho en los recuerdos del hombre antes de tener que retroceder, pero añadió algunos nombres a su lista para investigar, así que al menos algo bueno salió de todo eso. Los últimos dos solo sufrieron daños mínimos por su sondeo. No sabían nada útil que podía ayudarlo. 

Zorian se fue de la casa sintiéndose vacío por dentro, preguntándose si realmente estaba justificado en hacer esto. 

Llegó a su hogar para encontrar a Kirielle llorando y toda la casa en un alboroto. Rea y Sauh Sashal habían sido encontrados muertos en su casa, brutalmente asesinados por lo que parecía ser un monstruo que había logrado eludir los muchos escuadrones de exterminio operando en la ciudad para ya entonces. 

De su hija, no había rastro.

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