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Atrapados en el tiempo, Capítulo 40


Pistas cambiantes


Zorian se despertó muy temprano en la mañana, sacado de su ensueño por el débil e incoherente murmullo de Kirielle durmiendo a su lado. Por un momento se preguntó por qué Kirielle estaba durmiendo en su cama en vez de en su propio cuarto, hasta que salió de su confuso estado medio-dormido, y los recuerdos de la noche anterior se precipitaron ante él. 

Rea y su marido estaban muertos, y su hija desaparecida. Un evento que había sorprendido completamente a Zorian, quién nunca había escuchado de nada parecido pasando en los reinicios anteriores. ¿Era esto algo que usualmente pasaba y solo nunca lo había escuchado, o alguno de los muchos cambios después de la destrucción de las aranea había causado esto de alguna forma? El hecho que Rea y Sauh hubiesen sido asesinados por un monstruo errante parecía sugerir lo último, pero Zorian tenía una corazonada de que no había nada aleatorio de ese ataque monstruoso. Las ratas cráneo habían estado monitoreando la casa de los Sashal por una razón, después de todo, y los invasores eran muy apegados a esclavizar a los habitantes de la Mazmorra a su voluntad y usarlos como sus perros de ataque. 

Kirielle, por supuesto, no conocía ni le importaban las reflexiones de Zorian al respecto. A diferencia de él, que no era terriblemente cercano a la familia Sashal y para quién sus muertes no eran de ninguna forma permanentes, Kirielle se había amigado mucho con Nochka y había quedado devastada al escuchar sobre el ataque. Ni siquiera el mencionar que podría seguir con vida podía conseguir que parase de llorar. Después de todo, los policías dijeron que sus padres habían sido matados por un habitante de la Mazmorra, y esos no eran exactamente conocidos por secuestrar gente y mantenerlos vivos por una recompensa. 

Al final, Kirielle sólo se calmó y se fue a dormir cuando Imaya le dio un poco de ‘té calmante casero’ que hizo efecto sospechosamente rápido. Probablemente un opiáceo leve. Debería haberle pedido una taza de eso para él mismo, seguramente- ya se había quedado bastante enervado por su experiencia de leer los recuerdos de los cultistas, y por lo tanto estaba mal preparado para lidiar con esta nueva crisis. 

Moviéndose lentamente, Zorian se extrincó cuidadosamente a sí mismo de la cama y se fue del cuarto, intentando no despertar a Kirielle. Estaba bastante seguro que había fallado en ese sentido, ya que la signatura metal de ella se volvió abruptamente más activa en el medio de su retirada del cuarto, pero como ella no dijo nada y mantuvo sus ojos cerrados, supuso que no quería hablarle aún. O capaz solo quería volver a dormir. Era bastante temprano…

Encontró a todos los demás ya despiertos y sentados alrededor de la mesa cuando entró a la cocina- Imaya, Kael y hasta Kana. 

“¿No pudiste dormir tampoco, huh?” preguntó Kael retoricamente.

“Kirielle vino a hurtadillas a mi cama en la mitad de la noche,” dijo Zorian con un suspiro. “Es difícil compartir la cama con ella hasta en circunstancias normales, y considerando todo lo que pasó recientemente…”

“Pobre niña,” dijo Imaya. “A ella es a la que más le duele esto, creo yo. Es una desgracia que algo así pueda pasar en el medio de la ciudad, ¡y después de que ya fuese sabido que los monstruos se estaban volviendo inusualmente agresivos, también!

Imaya pasó los próximos diez minutos culpando a la ciudad por un manejo terrible de la crisis monstruosa- un tema que nunca antes había parecido importarle mucho. No había que ser empático para darse cuenta que Kirielle no era la única muy afectada por los asesinatos. Probablemente había forjado una amistad con Rea durante las muchas veces que trajo a Nochka a ver a Kirielle. 

Kael y Kana, por otra parte, parecían bastante menos afectados. Kael no había tenido virtualmente ninguna interacción ni con Nochka ni con Rea, y nunca había siquiera conocido a Sauh, asi que era entendible. Kana se había unido a Nochka y Kirielle en sus juegos a veces, pero no era ni de cerca de cercana con Nochka como Kirielle había sido. También era aún muy joven y probablemente no entendía muy bien lo que estaba pasando.

Eventualmente Imaya se quedó sin fuerzas y se calló, aunque Zorian aún sentía mucha frustración saliendo de ella. Una atmósfera intranquila descendió en la mesa. 

“Ah, sí,” dijo Imaya de repente. “Me olvide de decirte ayer, pero la policía quería hablarte sobre… Rea y su familia.”

“¿A mi?” dijo Zorian sorprendido. “¿Qué sabría yo de eso?” 

“Es cierto que hablaste con Rea y su marido hace relativamente poco,” señaló Kael. “Probablemente solo quieren ver si te dijeron algo de importancia. Lo más probable es que quieran hablar con todos los que conocían a las víctimas.”

“Ya veo,” dijo Zorian, ansiosamente tamborileando sus dedos en la mesa. “¿Van a venir en algún punto o debería ir yo a la estación de policías?”  

“El detective Ikzeteri dijo que va a estar en la residencia de los Sashal hoy al mediodía, y que deberías encontrarlo ahí de ser posible,” dijo Imaya.

Zorian frunció el ceño. ¿Ikzeteri? Sonaba familiar, ¿dónde lo había… ah, su antiguo maestro de adivinación tenía ese apellido también, ¿o no? Y era un detective, también… 

“Este detective Ikzeteri… no se llamaría Haslush por casualidad, ¿o no?” preguntó Zorian. 

Creo que ese era su nombre, sí,” dijo Imaya, frunciendo el ceño. “Debo admitir que no recuerdo mucho de su introducción. Estaba demasiado conmocionada para prestar atención. ¿Lo conoces?”

“He escuchado de él,” dijo Zorian. “De verdad no es muy importante, solo tenía curiosidad. Lo visitaré más tarde.” 

En ese momento Kirielle entró a la cocina, con un aire penoso, aparentemente habiendo decidido no volver a dormirse después de todo, y sin intercambiar ninguna palabra todos decidieron dejar el tema de la familia Sashal de lado por el momento.  

* * *

El hogar de la familia Sashal no se veía como la escena de una matanza. Eso fue lo primero que notó Zorian cuando se acercó a la casa. Había esperado ver algún tipo daño en la construcción- ventanas rotas, la puerta arrancada de sus bisagras, capaz una sección de la pared destrozada- pero la casa parecía enteramente intacta. Si no fuese por el trió de policías afuera de la entrada dándole miradas severas al acercarse, nunca hubiese adivinado que sus habitantes habían sido matados.

No parecía un ataque monstruoso para él. Las chances de que esto hubiese sido un evento aleatorio de verdad continuaban haciéndose más y más pequeñas. 

“Estoy aquí para hablar con el detective Ikzeteri,” le dijo al policía alto, austero y con bigote que parecía el líder del grupo frente a él. “Me dijo que debería buscarlo aquí. ¿Está presente?”

“Está adentro,” asintió el hombre. “Pero temo que no puedo dejar que vayas a buscarlo tu mismo. Si estás dispuesto a esperar un poco, le diré que estás aquí.” 

“Estoy bien con eso,” dijo Zorian, aunque internamente no estaba feliz. Había querido chequear el lugar por adentro para ver si podía encontrar alguna pista. Dudaba que la policía fuese a decirle muchos detalles sobre los asesinatos, después de todo. 

Inconveniente. Podía esperar a que se fuesen y entrar a hurtadillas entonces, pero eso podría tomar varios días- la mayoría de las pistas se pondrían frías para entonces, asumiendo que no hubiesen sido confiscadas por la policía como evidencia. Además, no había tanto tiempo antes del fin del reinicio, así que su ventana de oportunidad para conducir una investigación era muy pequeña.

Maldita sea, de verdad no necesitaba esto justo ahora…

“Espera aquí, entonces,” el policía con el bigote le dijo. “¿Cuál es tu nombre, muchacho?”

Zorian le dio su nombre, y el hombre desapareció prontamente por la puerta para buscar a Haslush. Después de cinco minutos de esperar en un silencio incómodo mientras los otros dos policías le daban miradas sospechosas, concluyó que pasaría un rato antes que el hombre regresara.

Zorian se revolvió en su lugar, incómodo, probablemente viéndose bastante sospechoso para los dos policías escudriñando todos sus movimientos. Sabía que no era enteramente racional, pero estaba profundamente intranquilizado estando tan cerca de la ley. Lógicamente hablando, no tenían razón para sospecharlo de nada y toda esta charla era más una formalidad que otra cosa. Ya había tenido malas experiencias con la policía en Cirin, sin embargo, y también estaba lidiando con Haslush- su viejo tutor podía ser aterradoramente perceptivo a veces. A Zorian no le extrañaría que el hombre notase algo extraño en él y lo llevase a ser interrogado más detalladamente, lo que sería una perdida de tiempo en el mejor caso, y en el peor necesitaría un final temprano al reinicio por medio del suicidio.

Preferiría evitar lo último a cualquier costo. Kirielle ya estaba devastada habiendo perdido una amiga, y que su hermano se explotara a sí mismo en la estación de policías de la nada sería terrible. Cierto, Zorian no estaría allí para ver su angustia, y el reinicio terminaría unos pocos días después, pero solo imaginar la posibilidad le hacía sentir enfermo. 

¿Capaz debería leer la mente de Haslush? Haslush probablemente estaba entrenado en cómo detectar y resistir intrusiones mentales, siendo un mago que trabajaba para el cumplimiento de la ley y todo, pero la particular rama de magia mental que usaba Zorian era muy poco estándar. No usaba cantos o gestos, así que capaz se podría salir con la suya. Le respondería un montón de preguntas, probablemente, y le permitiría no meter la pata cuando hablase con el…

... pero no, era demasiado riesgoso. Además, tenía un blanco mucho más fácil para algo así parado justo al lado suyo- dudaba que esos policías mundanos hubiesen sido entrenados en cómo lidiar con magia mental, más allá de capaz haber sido dados un par de consejos al respecto. Un secreto solo es tan fuerte como sus vínculos más débiles. 

Procedió a abrirse camino en los pensamientos de los dos policías. Encontró que en realidad no estaban tan interesados en él como se había imaginado, pero tampoco estaban pensando en la familia Sashal- uno de ellos estaba hambriento y pensando sobre la cena que su mujer le estaba cocinando en su casa, y el otro estaba fantaseando sobre una empleada administrativa en la estación. Bueno, eso era manejable- les hablaría y guiaría sus pensamientos de nuevo a la situación frente a ellos. 

“Bueno, no quiero meterlos en problemas ni nada, pero ¿hay algo que me puedan decir sobre lo que paso aquí? Sauh y Rea eran amigos míos y me sorprendió mucho escuchar sobre lo que les pasó… ¿hay algo que me puedan contar sobre todo esto?”

Zorian no esperaba que le dijesen mucho, la verdad- tenía todas las expectativas que le darían un tratamiento silencioso hasta que Haslush viniese afuera, pero simplemente mencionar el tema era usualmente suficiente para que una persona empezase a pensar en ello. No esperaba ser atacado por una enorme ola de desconfianza y desprecio por parte de su vínculo con uno de los policías, pese a todo. 

[Y parecía como un niño tan normal, también,] pensó el hombre para sí mismo. [Nunca hubiese imaginado que pasaría el rato con un manojo de shifters gatos ladronzuelos. Sirve para mostrarte que nunca debes juzgar una persona por su apariencia cuando se trata de esta mierda de la magia...]

¿Rea era un shifter gato? Huh. Eso tenía mucho sentido, en realidad- explicaba algunas cosas. Lo que no entendía para nada era porque el policía parecía pensar que eso hacía que Rea y su familia fuesen malas personas- tanto que Zorian era aparentemente malo solo por asociarse con ellos. 

Aparentemente tuvo una reacción física a esta revelación, porque el otro policía lo notó y se puso a hablar para evitar algún posible disgusto. No parecía ver la reacción de Zorian como ninguna evidencia de lectura de mentes, en cambio atribuyéndolo a Zorian siendo capaz de sentir el cambio en el lenguaje corporal y expresión de su compañero. 

“Solo estamos aquí para vernos intimidantes y evitar que algún vecino curioso se entrometa, niño,” le dijo el otro policía. “No sabemos nada más de esto que tu, posiblemente- algún tipo de criatura de la Mazmorra vino a esta casa y mató a la pareja dentro. Para algo más que eso tendrás que esperar a que el oficial Kalan vuelva con el detective.” 

El primer policía sacudió ligeramente su cabeza antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y parándose a sí mismo. [La criatura que los mató simplemente se paseó dentro por una puerta abierta en vez de forzar su camino dentro y atacó a absolutamente nadie más en este barrio completamente lleno de gente. Si eso de verdad fue una incursión monstruosa, me comeré mis propios zapatos,] el hombre pensó para sí. [Los gatitos seguramente metieron sus hocicos en algún negocio turbio, como suele pasar, y consiguieron que los asesinaran por eso cuando alguien se ofendió con ellos. Dioses saben que tienen sus garras en todo, estos días…]

Zorian frunció el ceño. “¿Y qué sobre Nochka? ¿Su hija? ¿Me dijeron que su cuerpo nunca fue recobrado y que podría seguir viva?” 

Los dos policías se pusieron muy incómodos de repente. Hasta el primero, al que claramente no le gustaban los shifters gato en su enteridad, se sentía mal sobre la chiquita que le recordaba a su propia hija. Ninguno de los dos pensaba que había mucha chance de encontrar a Nochka de nuevo, pero eran reacios a decirle esto a Zorian, como era de esperar, y en cambio intentaron pensar en una no-respuesta apropiada para darle. 

Los dos suspiraron con alivio cuando su conversación fue interrumpida por la llegada de su amigo con bigote que salía de la casa con Haslush. Haslush, por su parte, decidió llevar a Zorian en una caminata lejos de la casa, arruinando sus planes de seguir leyendo las mentes de los policías mundanos mientras hablaban por pistas adicionales. 

Capaz era mejor así, en realidad- prestarle atención a dos corrientes de pensamientos diferentes al mismo tiempo había sido bastante difícil. Tratar de tener una conversación con Haslush mientras hacía lo mismo posiblemente hubiese sido imposible. 

“Así que, Zorian… puedo llamarte Zorian, ¿no?” preguntó Haslush. Zorian asintió con su cabeza, consciente que al hombre tenía un disgusto enorme por la formalidad. “Bien. Supongo que la señora Kuroshka te a dicho lo que paso allí, pero solo para que seamos claros: Rea y Sauh Sashal fueron encontrados muertos en su hogar en la mañana de ayer, junto con los cadáveres destrozados de dos ciempiés gigantes. Su hija no pudo ser encontrada, y nadie ha escuchado nada de ella desde entonces. ¿Algo de eso es nuevo para ti?”

“El señor Tverinov y la señora Kuroshka ya me habían dicho la mayoría, pero no la parte de los ciempiés destrozados,” dijo Zorian. 

“Sí, bueno, tu hermana menor reaccionó tan mal a las noticias que me censure un poco a mi mismo. Me pareció mejor llamarlo un ataque de monstruos más que detenerme en los detalles,” Haslush se encogió de hombros. “Pido perdón por haberla perturbado tanto. Me han dicho que puedo tener poco tacto a veces, pero es un rasgo difícil de perder. Está línea de trabajo tiende a hacerte más que un poquito mórbido, y a veces me olvido que la mayoría de las personas no están expuestas a la muerte y el crimen cada momento despierto de sus vidas.”

Zorian pensó en calmar la preocupación del hombre y asegurarle que no se sentía rencoroso por eso, pero entonces se dio cuenta que el hombre estaría más dispuesto a compartir información con él si se sentía culpable, así que se quedó callado. En su lugar, cambio el tema otra vez hacia los asesinatos. 

“¿Así que fueron asesinados por ciempiés gigantes?” preguntó Zorian. “No vi ningún daño fuera de la casa. ¿Cómo entraron?”  

“Por la puerta. Aparentemente los inquilinos la dejaron sin llave.” 

Zorian le dio a Haslush una mirada incrédula.

“Solo te estoy contando lo que encontramos,” dijo Haslush defensivamente. “Sé que este caso es extraño, es el por qué no lo hemos pronunciado cerrado y seguido adelante. Y en esa nota, ¿hay algo que puedas contarme sobre la familia Sashal que pueda explicar lo que les paso?”

Por supuesto que podía- pero nada lo cual podía contarle al hombre sin meterse en problemas. Le dijo a Haslush todo lo que había descubierto sobre los aparentes shifters gato por medio de sus interacciones con ellos, pero esta era información muy vaga, y basado en la expresión infeliz de Haslush probablemente nada nuevo para el detective. No muy sorprendente- Imaya por su cuenta probablemente ya le había contado todo lo mismo que Zorian y un poco más también.

“Esto no fue realmente un ataque por monstruos, ¿no?” preguntó Zorian.” 

Haslush le dio a Zorian una mirada perforadora, la cual Zorian igualó sin pestañear. Después de unos segundos, Haslush sacó una petaca de su campera, tomó un largo y profundo sorbo de ella, y la volvió a poner dentro del bolsillo de su campera. 

“No, probablemente no,” admitió.

“¿Por qué fueron elegidos como blancos y por quién, si no le molesta que pregunte?” dijo Zorian, probando su suerte. Hey, ¿quién sabe? Capaz el hombre hasta le conteste. 

“Bueno, ahora. Si supiera eso, no te estaría hablando a ti en este momento, ¿o no?” señaló Haslush.

“Así que no tienes pistas,” concluyó Zorian.

“Tengo demasiadas pistas,” corrigió Haslush. “Los Sashal… bueno, ¿cuánto sabes en verdad de ellos?” 

“¿Presumo que te refieres al hecho que eran shifters gato?” adivinó Zorian. 

“Ah, así que si sabes eso. Me lo estaba preguntando- el resto de la gente de tu casa no parecían saber ese detalle, pero Imaya mencionó que eras ‘irrazonablemente sospechoso’ de Rea desde el principio. Bueno, si sabes lo que eran, seguramente sabes por qué esto podría ser causado por un número de cosas…” 

“No, en realidad,” dijo Zorian, sacudiendo la cabeza en negación. “Era sospechoso de Rea porque se veía sospechosa y soy una persona paranoica. El que hayan sido shifters gato nunca tuvo que ver con eso, y para ser franco se virtualmente nada sobre ellos. ¿Cuál es el problema con los shifters gato, de todos modos?” 

“Para decirlo sin rodeos, la mayoría de los shifters gato están fuertemente involucrados en el crimen,” dijo Haslush. “Robo, contrabando y espionaje, por lo general, pero ocasionalmente hasta asesinatos. Sus formas alternas están hechas a medida para tales actividades siniestras, después de todo. Los gatos son animales pequeños y sigilosos cuya presencia es apenas notable en sí misma. ¿Cuántos gatos nuevos, nunca antes vistos, vez en una semana?” 

“Muchos.” 

“Exacto. En una ciudad grande como esta, gatos desconocidos son ubicuos. Pocas cosas los amenazan además de los humanos, y la mayoría de los humanos no lastiman gatos sin razón. Y encima de eso, los shifters tienen la habilidad de acceder a características de sus formas animales aún cuando son humanos, lo que significa que los shifters gato tienen cosas como visión nocturna, un sentido del olfato lo suficientemente poderoso como para avergonzar muchos perros, balance superior y agilidad, y una banda más de otros beneficios.” 

“Aún así me sorprende un poco que esto les permita ser tan activos en el crimen,” dijo Zorian. “Pensarías que la simple flexibilidad de los magos clásicos empleados por las varias fuerzas de policía les permitirían acabar a un grupo de shifters operando así, sin importar de sus habilidades especiales.” 

“Ah, pero estás asumiendo que los shifters gato trabajan solos, lo cual no es el caso para nada. Son, sin duda alguna, el tipo de shifters más firmemente asimilados de todos. Viven en ciudades y pueblos junto con gente ordinaria, y son virtualmente indistinguibles de un humano normal en una inspección casual. Todo lo que puede hacer un civil normal, los shifters gato lo pueden hacer también- en particular, esto significa que no tienen problema obteniendo magia clásica propia. Diablos, hasta sus vínculos en el crimen significan que pueden poner sus manos en muchas cosas que un mago promedio no podría, como rituales de realzamiento permanentes o hechizos ilegales para evadir la atención e influenciar gente…” 

“¿Pero, tienes alguna evidencia que Rea y su familia eran ese tipo de shifter gato?” frunció Zorian. “Capaz soy ingenuo, pero no parecían ese tipo de personas para mi. ¿Seguramente hay shifters gato que no son criminales?” 

“Los hay,” asintió Haslush. “Y cada shifter gato intentará hacerte creer que son uno de ellos. Considerando lo que paso, no apostaría mucho dinero a que la familia Sashal era uno de esos contra-ejemplos.”

Media hora después, Haslush decidió que había obtenido todo lo que podría de Zorian y lo mandó a casa. En vez de ir a casa, sin embargo, Zorian se quedó por la zona. Una vez que confirmó que Haslush no iba a volver a la escena del crimen, Zorian volvió a hurtadillas para ver de encontrar más pistas. Había guardias en el frente de la casa, pero ninguno adentro. Perfecto. Zorian no se atrevió a entrar a la casa el mismo, por miedo a que hubiese algún tipo de alarma en la casa que notificara a la policía de un allanamiento, pero conjurar un globo ocular ectoplasmático y mandarlo dentro no pareció activar ninguna protección, así que cerro sus ojos y ordenó a su globo ocular a espiar por la casa.

Los cuerpos de Rea y Sauh habían sido retirados para entonces, pero no era difícil adivinar donde había muerto cada uno debido a todas las manchas de sangre. Trágicamente, Rea parecía haber sido matada en frente del cuarto de su hija, intentando mantener a los atacantes lejos de Nochka. No se fue sin pelear- los cuerpos de los dos ciempiés gigantes, los cuales la policía decidió dejar en la casa por alguna razón, atestaban el área entera. Habían sido muy literalmente despedazados, sus cuerpos rebanados en secciones por algún ataque cortante poderoso. Al final, sin embargo, no había sido suficiente. La puerta al cuarto de Nochka había sido hecha pedazos- la única puerta en la casa que había sido tratada tan destructivamente- su cama dada vuelta, y Nochka misma no se encontraba en ningún lugar. 

Zorian había estado albergando que capaz Nochka se había vuelto gato cuando sucedió el ataque y después escapado en la noche, pero eso ya no parecía muy posible. Era más que obvio ahora que Nochka había sido secuestrada por los atacantes por alguna razón.

Media hora después, sin poder encontrar nada más similarmente notable, estaba por decidir terminar por el día e irse a casa. Allí fue cuando buscó nuevamente el lugar donde murió Rea otra vez, y notó algo interesante en la cabeza amputada de uno de los ciempiés- débilmente tallado en la quitina de una de las secciones frontales del ciempiés estaba un símbolo muy familiar- un círculo con un pictograma Ikosiano arcaico para ‘corazón’ dentro de él. No era en símbolo oficial usado por la Orden Esotérica del Dragón Celestial, pero era uno de los varios signos ‘secretos’ que usaban sus cultistas de bajo rango para indicar a otros miembros de su membresía. 

Después de inspeccionar al resto de partes de ciempiés y no poder encontrar nada más que fuese significante, Zorian dejó que el ojo se disolviese y se fue. Su sospecha inicial fue correcta- esto no era un negocio turbio volviendo para  perseguir a Rea y su familia, estaba conectado a la invasión de algún modo. Cierto, Zorian no tenía idea de cómo, pero sabía donde podría averiguar eso. 

El Culto del Dragón Debajo iba a recibir muchas más visitas de parte de Zorian en los siguientes días.

* * *

Después de ese día, el horario diario de Zorian cambió por completo. Kirielle perdió todo interés en la magia y ya no atendía las lecciones que había organizado para ella, y él decidió liberar un poco más de tiempo retractando su membresía en el grupo de Taiven y salteando la mayoría de sus clases. Pasó la mayor parte de este tiempo extra planeando y ejecutando ataques en miembros identificados del Culto del Dragón Debajo, intentando averiguar lo que habían hecho con Nochka. Los atacó incesantemente, asaltando dos o más sitios por día, y despiadadamente sondeaba la memoria de cada cultista que incapacitaba en esas excursiones. 

Aprendió algunas cosas interesantes haciendo eso. Por ejemplo, mientras que Sudomir Kandrei, el alcalde de Knyazov Dveri, era en efecto un miembro del culto, era uno con una mente muy independiente… al punto que el culto estaba muy molesto con él. Parecían no tener idea que estaba matando a los magos especializados en magia del alma alrededor de su pueblo, y tampoco sabían que tuviese ningún vínculo con los Ibasanos- el hombre les había prometido darle sus bandadas de picos de hierro y sus hordas de lobos de invierno al Culto del Dragón Debajo, no a los invasores como tal. Zorian suponía que podría estar en contacto con los Ibasanos por su propia iniciativa, pero era igualmente posible que sus prácticas de matar magos del alma eran su propia cosa. Lo que esperaba cumplir con eso, Zorian solo podía adivinar.  

También encontró caches de recursos de emergencia que el Culto había dispersado por la ciudad, su inframundo, y los pueblos a su alrededor. Se veían muy… robables. Se hizo una nota a sí mismo- una nota de verdad, escrita, viendo cómo podía efectivamente traer un cuaderno consigo al siguiente reinicio- para ver de buscar entre sus cosas en algún reinicio futuro por cualquier cosa interesante o fácil de vender a cambio de algo de dinero rápido. 

En cuanto a encontrar a Nochka, sin embargo, sus éxitos fueron muy decepcionantes. Se las arregló para rastrear al grupo que la había secuestrado, pero ellos tan solo habían estado siguiendo órdenes y hacía mucho que la habían dado a otro grupo. Entonces rastreó a ese grupo también, pero ya no la tenían y tampoco sabían quién la tenía ahora. Tuvo que sumergirse profunda y agresivamente en sus recuerdos, quebrando sus mentes y dejándolas sin posibilidad de ser reparadas, pero no hubo caso- el hombre al que le habían entregado a Nochka era un desconocido total para ellos, más allá de ser un miembro superior del culto, y no tenían la menor idea de donde podría haber terminado ella.

Honestamente, Zorian ya había sospechado que el secuestro de Nochka había sido la razón del ataque a la familia Sashal, así que sus hallazgos no fueron una enorme sorpresa. El hecho de que la orden haya venido de lo más alto del culto indicaba que lo consideraban como algo de crítica importancia. También le habían dicho a ambos grupos que Nochka debía ser entregada viva e ilesa en el punto de transferencia, prohibiendo abuso bajo amenaza de muerte lo que también era bastante extraño. ¿Por qué? ¿Por qué querían a Nochka tanto, y por qué era su continua salud tan importante?

Sospechaba que la respuesta era algo entre las lineas de ‘ella es el sacrificio para el primordial para despertarlo’. Las invocaciones de demonios solían involucrar asesinatos rituales, así que no le sorprendería mucho si el liberar a un primordial necesitase lo mismo. Aún así, ¿por qué Nochka en particular? ¿Porque era una shifter? Los cultistas solían referirse al primordial como -entre otros nombres- Aquel de la Carne Fluente, lo que podría indicar una habilidad de cambiar su forma física. Había otros shifters en la ciudad, sin embargo. Otros shifters gato, hasta. 

No pensaba que podría llegar al fondo de todo esto para el final del reinicio. Si tuviese otra semana, capaz, pero el reinicio estaba cerca de terminar y el Culto del Dragón Debajo se estaba poniendo más paranoico frente a sus asaltos constantes a ellos- ya habían intentado tenderle una emboscada la última vez que intentó atacar un sitio, y solo fue por su habilidad de leer los pensamientos superficiales de la gente que consiguió evitar tropezar con ella y terminar muerto. No iba a obtener mucho de ellos en los dos días que le quedaban antes del festival de verano. 

Aún así, tan horrible como el secuestro de Nochka era, podría llegar a ser una enorme oportunidad para él, siempre y cuando pasase de forma predecible en cada reinicio. Si podía poner algún tipo de rastreador en Nochka, ella lo podría guiar a los eslabones más altos del Culto del Dragón, aquellos que habían permanecido bien escondidos de él hasta ahora. También, si ella de verdad estaba destinada a ser un sacrificio como él sospechaba, lo podría guiar hasta el lugar donde el culto tenía pensado realizar el ritual de liberación, lo cual podría  ser la clave para un montón de los misterios alrededor de las acciones del Culto- capaz hasta del bucle temporal mismo. 

Tendría que esperar y ver cómo se desenvolvían los hechos en el siguiente reinicio. 

* * *

“¿Podemos hablar?”

Zorian apartó la vista de la novela que estaba leyendo y miró a Kirielle, quién estaba parada en su puerta, agarrando nerviosamente una de las vigas de soporte. Extraño. Kirielle había estado muy apagada y antisocial desde que Nochka había desaparecido, sólo raramente molestándolo, así que qué ella se le hubiese acercado así era bastante inesperado.

“Seguro,” accedió fácilmente. No estaba haciendo nada importante en el momento, de todos modos.  Se suponía que estuviese organizando sus cuadernos para que pudiera guardar los últimos planos en su mente, pero no tenía ganas de hacerlo y estaba procrastinando con un poco de literatura ligera. Podía darle un poco de su tiempo a su hermanita menor. “¿Qué pasa?”

Ella corrió hacia él, y, antes de que puede decirle que parara, se le tiró encima. Como había estado acostado en su cama, termino básicamente recreando lo que se había convertido en una escena muy familiar para Zorian.

‘¡Maldita sea, Kiri, tengo suficiente de esta mierda al principio de cada bucle!’ pensó Zorian, pero se abstuvo de decirlo en voz alta. Kirielle ya estaba muy conmocionada, no había necesidad de agarrarsela con ella cuando finalmente se decidía a abrirse un poco. 

“¿Dónde están tus zapatos?” preguntó en cambio. “¿No me digas que has estado caminando por la casa descalza otra vez?” 

Kirielle miró a sus pies y le dio una mirada culpable. “No seas como mamá, Zorian. Solo fue una vez.”

“Lo estás haciendo ahora, también,” señaló Zorian.

“Bueno, dos veces,” le dijo, haciendo una mueca. 

Puso un marcapáginas en su novela, la dejó de lado, y empujó a Kirielle a un costado para poder sentarse. Ella inmediatamente lo copió, sentándose al borde de la cama a su lado. Se sentaron asi en silencio por un rato, con Kirielle moviendo sus pies descalzos de lado a lado sobre el piso y mirando a sus dedos de los pies fijamente como si fuesen lo más fascinante del mundo. 

“Perdón,” dijo finalmente.

“¿Por qué estas pidiendo perdón?” preguntó Zorian, sorprendido. 

“Por ser difícil.”

“¿Difícil?” preguntó Zorian incrédulamente. Espió dentro de su mente por un momento y la encontró pensando sobre Madre. Ugh. Sí, eso sonaba un poco como algo que su madre diría. Nunca le gusto mucho el llanto. Una de las pocas cosas por las que lo felicitaba era porque raramente lloraba, aún de chiquito. “Kiri, acabas de perder a tu amiga. Está bien estar triste por eso. No estás siendo difícil para nada.” 

“Pero me has estado evitando toda la semana,” balbuceó ella.

“No te estaba evitando,” protestó él., horrorizado que ella pudiese siquiera pensar eso. “Solo estaba… dándote un poco de espacio para que lamentes tu pérdida en paz. ¿Sabes? Y además, yo estaba…” 

Le dio una mirada curiosa cuando no continuo. “¿Tu estabas qué?”

¿Debería decirle?

“Estaba intentando encontrar a Nochka,” admitió finalmente.

Sus ojos se abrieron como platos ante eso. “Tu estabas… eso es… ¡deberías haberme dicho!”

“No quería darte falsas esperanzas,” dijo Zorian.

“Las tenía de todas formas,” dijo ella, agarrando las sabanas fuertemente en sus pequeños puños. 

Él puso un brazo alrededor de sus hombros y la trajo para sí para abrazarla. Seguía tensa, pero se relajó gradualmente después de un rato y le devolvió el abrazo.

“No la encontré,” admitió después de unos momentos.

“Bueno, obviamente,” dijo ella, como si fuese lo más evidente del mundo. “Pero intentaste. Sabías que probablemente no la encontrarías, y aún así fuiste y la buscaste. No te quedaste llorando y deprimiendote por la casa todo el día como yo.” 

“Kiri, tienes nueve,” suspiró Zorian. “¿Qué podrías haber hecho? Estás siendo muy dura contigo misma.” 

No le respondió nada a eso. Eventualmente él decidió pasar el rato jugando a las cartas con ellas y elogiando sus dibujos. Lo cual le levantó bastante el ánimo al final, así que lo considero como una de sus mejores ideas. Uno de estos días, cuando hubiese dominado el hechizo de alteración que estaba usando para transferir notas entre reinicios lo suficiente, debería juntar sus obras en un libro de dibujos de algún tipo y copiarlo al siguiente reinicio. Mostrarle los dibujos que ella misma realizó en reinicios previos seguramente le sacaría algunas reacciones entretenidas. 

* * *

Más tarde esa noche, Zorian decidió que le había dado suficiente tiempo a Kael para terminar sus experimentos de último momento y bajó al sótano para recuperar el último cuaderno que le había prometido el morlock. La puerta estaba sin llave, así que Zorian simplemente entró y cerró la puerta. 

Mientras la puerta se cerraba, Zorian sintió los ruidos de la casa arriba de él desaparecer, la porción dedicada a la privacidad de las protecciones que habían sido puestas en el sótano activándose e insonorizando el ambiente, entre otras cosas. Las medidas de privacidad eran aparentemente una parte estándar del paquete de protecciones que la academia usaba para asegurar sus talleres, y por lo tanto se vio añadida automáticamente al sótano de Imaya cuando Kael pidió convertirlo en un taller alquímico propiamente… algo que era muy conveniente en momentos como este, ya que significaba que Zorian no tenía que pasar horas asegurando el cuarto cada vez que le quería hablar a Kael de un tema sensible.

“¿Ya terminaste?” le preguntó Zorian al otro chico. Kael lo ignoró por un momento, mirando a un fragmento del texto en el libro en frente suyo, pero después sacudió su cabeza y lo empujó lejos de sí, masajeando sus ojos.  

“Si, ya terminé,” dijo el. Señaló al cuaderno colocado arriba de una gran pila de libros. “El cuaderno está ahí. ¿Ya está todo listo de tu lado?”

“En su mayoría,” dijo Zorian. “Aún tengo que escribir algunas cosas que descubrí hoy.”

Kael le levantó una ceja. “¿Pensé que habías dicho que ibas a tomar un descanso del culto hoy?”

“Lo hice,” dijo Zorian. “Pero eso no que no significa que haya hecho absolutamente nada.”

“¿Oh?”

“Básicamente, estaba pensando sobre protecciones, y como los niveles altos de los cultistas todos viven en casas protegidas que son un dolor para allanar y estaba considerando como acelerar el proceso. Y entonces recordé que no solo ya hay un tipo de herramienta para hacer eso presente en el mercado negro, sino que en realidad ya se donde encontrar una completamente gratis. Las aranea habían robado un escáner de protecciones de uno de los invasores antes del principio del bucle temporal, y el dispositivo seguramente sigue en la colonia.” 

“Dijiste que no te gustaba ir ahí,” notó Kael.

“No me gusta,” suspiró Zorian. “Ese lugar… tiene muchos malos recuerdos. Y los cadáveres de las aranea están literalmente dispersos por todo el lugar, así que es difícil ir allí y no recordar todo el desastre que las destruyó.” 

“Sigo pensando que fueron sacadas del bucle temporal de alguna forma más qué que Túnica Roja les destruyó el alma,” dijo Kael. “Estoy de acuerdo con lo que te dijeron otras personas- las almas son indestructibles. Tiene que haber algún truco ahí.”

“Sí, bueno, el viaje en el tiempo también se supone que es imposible,” señaló Zorian. “Aunque admito que sigo esperando que tengas razón. Olvidémonos de eso por ahora, el punto es que fui allí a encontrar el escáner de protecciones… y no lo pude encontrar.”

“¿Y?” preguntó Kael.

“Y, eso significa o que alguien ya lo agarro o que hay alguna parte secreta del complejo araneo que no conozco. Y francamente, creo que es lo último. Quiero decir, una vez que lo pensé un poco, el mero hecho de que el asentamiento araneo esté absolutamente vacío es bastante sospechoso… La web de Cyoria era muy rica, y seguramente tenía una amplia tesorería. La matriarca a menudo insinuaba que tenía algún tipo de depósito lleno de objetos de comercio y así. Pero no vi nada así cuando chequee el asentamiento antes, probablemente porque estaba muy incomodo allí y apurado por irme.”

“¿Crees que hay algo importante allí?”

“¿Relacionado con el bucle temporal? Probablemente no,” admitió Zorian. “Pero necesito cada ventaja sobre Túnica Roja que pueda conseguir, y podría haber un montón de cosas útiles ahí. ¿Quién sabe lo que las aranea se hayan quedado con a través de los años?”

“Cierto,” estuvo de acuerdo Kael, levantándose de su asiento y estirando su espalda. “Bueno, estoy cansado. Creo que me ire a dormir ahora. ¿Hay algo más de lo que necesitemos hablar?”

“Nada urgente que se me ocurra,” dijo Zorian, sacudiendo su cabeza.

“Ya veo. Solo para que sepas, voy a llevar a Kana conmigo a un viaje a un pueblo cercano el día del festival de verano. De verdad no quiero estar en Cyoria cuando venga la invasión, y estoy aún menos entusiasmado de que Kana quede atrapada en el medio de la invasión.”

“Lo entiendo.”

“Me alegro. Si quieres, puedo llevar a Kirielle conmigo,” dijo Kael. “Sé que has estado agonizando sobre qué hacer con ella por un tiempo, ya.”

“Sí,” estuvo de acuerdo Zorian. “No la quiero dejar sola durante la invasión, pero al mismo tiempo necesito poder moverme libremente si quiero investigar lo que está pasando con la invasión con todos estos cambios. ¿Crees que estará de acuerdo en ir contigo?”

“No lo sé, de eso te encargas tú,” se encogió de hombros Kael. “Todo lo que puedo hacer es proponerte la oferta.” 

“Bien, bien, le hablaré yo,” suspiró Zorian. “Será una charla encantadora, ya me lo puedo imaginar.”

“Avísame lo que hayan decidido para mañana a la tarde,” le dijo Kael. 

Y así, el reinicio ya casi acababa. Mañana vería cómo procedía la invasión de la ciudad esta vez. 

* * *

Zorian miró sus cosas, intentando recordar si se había olvidado de algo crucial en su apuro por terminar sus preparaciones a tiempo. No se le ocurría nada, pero sería típico de él olvidarse algo completamente obvio mientras se preocupaba por detalles irrelevantes.

Aún le quedaban varias horas para gastar antes del inicio de la invasión, de cualquier modo, así que dejó a las preparaciones de lado por ahora y se fue de su cuarto para buscar alguna distracción rápida. Recordando que Imaya tenía una pequeña biblioteca llena de obras exóticas en su casa, se dirigió a mirar sus estantes en busca de algo para gastar su tiempo. Encontró a Imaya ahí, sin embargo, mirando fijamente su colección con una mirada lejana.

“¿Señora Kuroshka?” le preguntó preocupado. Estaba obteniendo unos sentimientos algo preocupantes de ella con su empatía. “¿Está todo bien?” 

“¿Hm?” balbuceó, antes de que su cerebro se reiniciara de nuevo y se concentrara verdaderamente en su presencia. “Oh, Zorian. ¿Desde cuándo has estado parado ahí?”

“Recién llego. Estaba buscando algún libro con el que pasar el rato, pero te veias…” 

“No te preocupes,” suspiró. “Solo estoy un poco perturbada por el silencio repentino en la casa. Es tan… solitario.”

“Huh. Pensé que estarías feliz de tener algo de paz y tranquilidad para variar,” dijo Zorian.

Ella resopló. ”Creo que estás proyectando tu propia actitud aquí un poco,” le dijo.

“Probablemente,” admitió Zorian. Siempre le gusto tener un poco de espacio lejos de los demás, y probablemente hubiese aceptado una situación como esta con gusto en su lugar. “Pero Kael y las chicas solo van a estar fuera por un día, no es nada del otro mundo. Podrías haber ido con ellos, ¿sabes?”

“Ya sé. Pero si de verdad alborotos durante el festival, como dijiste que podrían haber, no quiero dejar mi casa a los saqueadores. Es… es lo único que me queda.”

“Oh…”

“Perdón, me puse un poco sentimental ahí,” sonrió ella. “¿Hay algún libro en particular que estuvieses busc-?”

Alguien golpeó fuertemente la puerta principal. Imaya y Zorian se levantaron una ceja mutuamente el uno al otro- aparentemente ninguno de los dos sabía quién podría venir a visitar a esta hora del día. La mayoría de la gente se estaban preparando para atender el festival de verano en algún lugar, ya sea en la casa de un amigo o en otro lugar. Imaya se apuró a ir a la puerta para ver quién podría ser.

Hubo una breve pausa en la que Imaya tuvo un corto intercambio con quién sea que estuviese en la puerta, tras lo cual Imaya lo llamó a Zorian para que se les uniese. 

“¡Zorian, tu cita está aquí!” gritó ella.

“¿Mi cita?” preguntó incrédulamente, más para sí mismo que otra cosa. ¿Cómo podía tener una cita si no-?

Ella no lo hizo.

Pero lo hizo totalmente. Mientras caminaba a la puerta para ver de qué estaba hablando Imaya, vio a la cara fruncida de Akoja saludarlo desde el marco de la puerta.  

“Hola, Ako,” dijo Zorian sin gracia. “Qué sorpresa verte aquí. ¿Supongo que Ilsa tuvo algo que ver con esto?”

“Yo- sí,” titubeó ella, perdiendo su compostura un poco. “La profesora Zileti me dijo que te acompañase al baile, ya que ninguno de los dos tenemos pareja.” 

Ahora, ¿no era eso interesante? ¿Cómo diablos había sabido Ilsa eso? Era verdad, Zorian no tenía pareja para el baile, y de hecho no tenía ninguna intención de asistir al baile de la academia para nada, ¡pero ella no debería haber sabido eso! Zorian no le había dicho a ella nada que lo pudiese insinuar, ni siquiera le dijo nada que pudiese aludir a eso a nadie excepto… Imaya. Maldita sea. 

Le dio una mala mirada a su casera antes de concentrarse otra vez en Akoja. Esto no era parte del plan. Se suponía que recorrería la ciudad, observando a los invasores en acción y notando los cambios en sus tácticas como resultado de los varios cambios surgiendo de la destrucción de las aranea y el desafortunado grupo de mercenarios que había contratado para participar en la emboscada.

A veces odiaba su empatía. Sin ella, nunca hubiese sabido siquiera cuánto esto significaba para Akoja y cuánto le dolería si la dejaba a un lado para hacer sus cosas. 

“Aún tenemos varias horas antes de tener que estar en la sala de baile. Entra y espera con Imaya por un rato mientras hago algunos recados urgentes en la ciudad,” le dijo.

“¿Qué?” tartamudeó, confusa, mientras Zorian le pasaba por al lado en la puerta y empezaba a caminar en la ciudad. “Espera, no puedes solo-”

Zorian rápidamente lanzó el hechizo de teletransporte y dejó que el faro de la ciudad lo atrajera al punto de acceso de teletransporte de Cyoria. Tenía montones de trabajo por hacer y muy poco tiempo para llevarlo a cabo.

* * *

“¿Por qué estabas tan apurado, antes?” le preguntó Akoja mientras caminaban lentamente hacia la academia. Estaba sorprendentemente calmada y cortés, considerando todo lo que había pasado. Zorian hubiese pensado que ella estaría más molesta con él por su ‘salida de emergencia’ de antes. 

“Tenía algo ya planeado antes de que llegaras. Tuve que encargarme de algunas cosas cuando apareciste de repente en la puerta de Imaya,” dijo Zorian. “Cancelar algunas cosas y ajustar otras.”

Específicamente, había estado ubicando marcadores de piedra en varias partes de la ciudad para facilitar el escudriñamiento. Ver las fuerzas de la invasión moverse por la ciudad no era lo mismo que emboscar grupos de batalla aislados y hurgar en sus mentes, pero al menos era algo.

Capaz era mejor así. Su plan original había sido un poco ambicioso. Posiblemente demasiado ambicioso…

Mientras hablaban, Akoja le contó un poco de como el resto de sus compañeros habían manejado los cambios en el reinicio. Era más que nada platica ociosa, pero le recordó que no había prestado mucha atención a su clase en este reinicio. Tan solo había tantas cosas por hacer en este reinicio particular que interactuar con su clase terminó quedando medio abandonado. Considerando que una de sus motivaciones por volver a Cyoria había sido el ver y hablar con ellos otra vez, eso era algo que probablemente debería remediar en el futuro cercano.

La noche procedía mucho más tranquila que la última en la que Akoja había sido su cita- ella parecía tener bastante más respeto y preocupación por sus deseos esta vez, aunque Zorian no se podía imaginar por qué. En algunas maneras había sido mucho más grosero con ella esta vez que la anterior. De cualquier manera, una vez que las bengalas empezaron a caer en la ciudad, se escabulló de ella y empezó a espiar la ciudad por información.

La tanda inicial de hechizos de artillería era diferente esta vez. Mientras que el bombardeo anterior usado por los invasores tenía específicamente como objetivos a edificios críticos cuya destrucción estaba calculada para sembrar caos en la ciudad y estropear su habilidad de organizar una defensa, el nuevo bombardeo era… menos inspirado. Oh, aún tenían como objetivo la estación central de policías, la municipalidad, y otros objetivos obvios, pero cosas como los edificios de repuesto del gobierno y las armerías estaban intactas. De hecho, muchas de las bengalas habían sido apuntadas completamente de forma aleatoria, demoliendo grupos de casas y apartamentos civiles ordinarios- algo que ciertamente incrementaría el número de muertes en la invasión, pero que era de beneficio estratégico cuestionable. Extrañamente, cada templo en la ciudad había sido el objetivo de al menos una bengala- Zorian no tenía idea que estaban intentando hacer los invasores con eso, y definitivamente no era algo que habían hecho en su plan de invasión anterior.

Las peleas por la ciudad eran más feroces de lo que habían sido en los reinicios previos de Zorian. En parte era porque los defensores estaban en mejor forma esta vez, cortesía de las malas decisiones para los objetivos de los invasores en su ataque inicial, pero era más que eso. Las fuerzas invasoras parecían mucho menos coordinadas de lo que las recordaba. Se movían con menos propósito y muchas veces dejaban de lado sus aparentes metas para causar alborotos en barrios civiles indefensos. Eso pasaba a veces en el pasado también, pero nunca en números tan altos. 

Respecto al ataque inicial en la academia, los invasores eligieron sus acciones igual de mal que en todo lo demás. El nuevo bombardeo tenía como blanco al edificio central de la academia en vez de apuntar a los dormitorios menos defendidos y edificios de soporte como lo hacía el viejo bombardeo. Consecuentemente, las bengalas salpicaron inofensivamente contra las protecciones pesadas que protegían al complejo principal, haciendo daños mínimos. Sin necesidad de prestar ayuda y chequear los daños en las partes periféricas de la academia, los profesores eran libres de concentrar sus fuerzas y organizar la evacuación del cuerpo estudiantil y empleados no-combatientes mucho más competentemente que antes.

Era gracioso, originalmente había pensado que la academia era enormemente incompetente por llevar a los estudiantes a unas trampas de muerte subterráneas masivas, especialmente ya que eso involucraba ir a través de largas franjas de campo abierto en las cuales estarían completamente expuestos. No se veían tan tontos ahora. La evacuación salió sin ningún problema, y nadie los atacó para cuando fueron empujados dentro de los refugios. 

Zorian estaba bastante seguro a está altura que lo que estaba viendo era lo que realmente era la invasión- lo que sería si Túnica Roja nunca les hubiese dado ninguna ayuda. Cuando lo pensaba un poco, la mayoría de sus ‘errores’ se debían a que estaban mucho menos informados y carecían de la habilidad de evadir cada protección y defensa que encontraban o por haber sido ingresados a las protecciones o porque las sabían contrarrestar rápidamente. 

Parecería que Túnica Roja realmente había abandonado a los invasores en este reinicio, hasta el mismo final. ¿Era esto una cosa de este reinicio únicamente o era que Túnica Roja decidió repentinamente no involucrarse más con la invasión?

Sus reflexiones fueron interrumpidas cuando Ilsa entró al refugio y demandó que todo estudiante capaz de combate fuera con ella a defender la academia. Gracias a su participación en las cacerías de monstruos con el grupo de Taiven, eso lo incluía a él también, así que se levantó de su sitio en el piso y se unió al grupo de estudiantes siguiéndola fuera del refugio. Allí, vio lo que había preocupado a Ilsa tanto como para reclutar estudiantes como defensores- los invasores se estaban amasando afuera de las protecciones de la academia, preparándose para un ataque acérrimo. Regimientos enteros de trolls de guerra, lobos de invierno y esqueletos estaban presentes allí, apoyados por supervisores magos y densas bandadas de picos de hierro. Inusualmente, había un par de drakes voladores mezclados junto a los córvidos letales, y dos lagartos voluminosos, del tamaño de un elefante, acechaban al frente de la armada en miniatura. 

“Lagartos trueno,” dijo Ilsa con desagrado a su lado. “Inmensamente duros y muy destructivos. Pueden respirar arcos de electricidad en una línea recta frente suyo, así que intenta no pelear con ellos desde el frente si te ves obligado a atacarlos.” 

Encantador. Nunca había visto a esos en los reinicios previos. ¿Capaz esto había sido algo que nunca sintieron la necesidad de encomendar al campo de batalla porque no pensaban que los necesitaban?

Pero el momento para considerar tales cosas se había acabado. Aunque claramente no completamente ensamblados para el ataque, el comandante de la horda monstruosa instó a sus fuerzas a embestir para adelante. Capaz sintió que esperar al resto de sus fuerzas sería una mala estrategia ya que los defensores de la academia estaban ocupados fortaleciendo sus posiciones, o capaz solo era impaciente. En cualquier caso, surgieron adelante, los lagartos trueno liderando la carga. 

Zorian sabía que podía ofrecer muy poco simplemente vertiendo más hechizos ofensivos a la horda atacante junto con el resto de los defensores, pero tenía una mejor idea de todas maneras. Concentrándose en los dos lagartos trueno, sintió sus mentes simplistas y se llenó de alegría al encontrar que eran mucho menos mágicamente resistentes de lo que temía. Sospechaba que ese podría ser el caso- los invasores probablemente controlaban esas cosas con magia mental para empezar, así que sería lógico que no fuesen tan resistentes a ella. De cualquier manera, esto significaba que podía manipularlos. No en la medida de dirigirlos como marionetas, pero lo suficiente como para negar sus ataques. 

Y evidentemente, cuando los lagartos se acercaron a las barricadas improvisadas que los profesores habían hecho con el piso a través de hechizos de alteración, los dos lagartos abrieron sus dientudas bocas e intentaron estallar las barricadas con su ataque de trueno. Zorian rápidamente tomo control de sus movimientos e hizo que doblasen sus cabezas el uno hacia el otro, sus ataques trueno chocando con el cuerpo del otro. Una oleada de enojo inundó las mentes de los dos lagartos trueno, y pararon su avance a favor de rugirse entre sí, demasiado tontos para darse cuenta que sus acciones fueron causadas por influencia externa. Zorian tomó la oportunidad, amplificando su ira e instándolos a pelear con el otro, y los dos prontamente se chocaron entre sí y empezaron a pelear a la muerte. 

A su favor, el resto de las fuerzas invasoras simplemente fluyeron alrededor de los dos gigantes batallando, despreocupados con su fracaso. La batalla había comenzado.

* * *

Zorian miró al sitio de batalla lleno de cadáveres, más que un poco aturdido. Había estado en una buena cantidad de batallas desde que había sido arrastrado al bucle temporal, pero nada como esto. La pelea rápidamente se puso caótica una vez que las dos fuerzas se enfrentaron la una a la otra, y aún ahora que había acabado Zorian no estaba seguro lo que había pasado allí.

Ganaron al final, expulsando a los atacantes- los magos habían decidido huir cuando suficientes de sus monstruosos esbirros se murieron- pero perdieron más gente en el ataque de lo que Zorian había pensado que perderían. Zorian mismo estuvo rodeado por una manada de lobos de invierno en un momento, y solo sobrevivió gracias a las nada menos que cinco varillas de estallido que había traído de contrabando a la sala de baile con él. Bueno, eso y la llegada oportuna de Kyron con refuerzos para hacer retroceder a los atacantes. 

Saltó con miedo cuando la mano pesada de alguien agarró su hombro de repente, casi volandole la cabeza con un perforador reflexivo antes de darse cuenta que era solo Kyron. 

“Tú eres él que estaba metiéndose con los monstruos pesados durante toda la batalla, ¿o no?” su profesor de combate le preguntó.

“Sí,” se encogió de hombros Zorian. No había necesidad de mantenerlo un secreto tan cerca del final. “Sentí que era la forma más efectiva de contribuir a la batalla que tenía.”

“Bueno, ese drake volador hubiese asado viva a la pobre Nora si no lo hubieras estrellado contra el piso de repente, así que gracias por eso. Aunque de verdad vamos a tener que hablar de cómo aprendiste a hacer eso y exactamente cuáles son tus límites…”

“Ja,” resopló Zorian. “Es muy tarde para eso, me temo.”

“¿Oh?” preguntó Kyron, una mezcla de advertencia y curiosidad en su voz.

“Sí,” confirmó Zorian. Consultó a su reloj para ver qué hora era. Eran 2 horas y 39 minutos después de medianoche. “Me temo que este bucle está justo por terminar.”

Kyron lo miró categóricamente por algunos segundos antes de abrir su boca para decir algo. Antes de que pudiese decir una sola palabra, sin embargo, todo se volvió negro y Zorian se despertó nuevamente en Cirin, listo para empezar este mes de nuevo. 


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Tabla de Contenido

Prologo
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Capítulo 1: Un movimiento inesperado
Parte 1-2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7
Parte 8
Capítulo 2: El principio del fin
Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5
Parte 6
Parte 7
Parte 8
Parte 9
Capítulo 3: El último rey
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Parte 2
Parte 3
Parte 4
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