jueves, 12 de mayo de 2016

Rokka no Yusha, Volumen 5, Tercer Capitulo

Parte 1


Fremy  estaba completamente segura en morir. De hecho ella sintió un  alivio con su decisión.

Está  bien  no vivir más.

En el momento en que ella pensó eso sintió como que un peso se  levantaba de sus hombros. Desde más de medio año, el día en que ella  había perdido todo, su vida solo había sido una pesada carga para  ella.

 Una vez más Fremy volvió a pensar en el pasado.

Ella no recordaba cómo había sido capaz de luchar contra Tgurneu. Finalmente cuando ella volvió a ser consciente de su entorno, ella caminaba por el desierto con su cuerpo y su ropa completamente desgarrada. Todo lo que tenía era su rifle vació y loa encantos que los llevaba en su ropa.

Ella recordaba inconscientemente mientras caminaba. ´´No voy a perdonarlos, los voy a matar´´.

Hasta ese momento ella había viajado con un Kyoma que le permitía cambiar la apariencia de Fremy a la de un humano, también había recibido el apoyo de un Kyoma que había estado espiando en secreto al mundo de los humanos. Pero ahora todos se habían ido.

Si los humanos vieran a Fremy con su cuerno ellos  la llamarían monstro y la atacarían. Así que después de huir de los Kyomas también tendría que huir de los humanos.

Yo debo morir Fremy pensó en su mente una y otra vez. Ya no tenía ningún lugar a donde ir ni a su hogar, ya no tenía ninguna razón para seguir viviendo. El pensamiento de su muerte fue lo único que le trajo paz a su mente.

A veces ella pensaba en dejarse matar por las espadas humanas, incluso en un momento ella se puso una bomba en el centro de su corazón y estuvo a punto de hacerlo explotar. Pero antes que ella cometiera estas acciones. Fremy reconsidero y decidió seguir viviendo.

Cada vez que ella estuviera a punto de matarse la cara de Tgurneu se le aparecía en su mente. Sentía como él se reía con desprecio hacia ella.

Dejar escapar a Fremy fue un error, pero afortunadamente ya de debe de haber suicidado. Fremy tuvo la sensación que Tgurneu estaba pensando eso.

Fremy pensó en Tgurneu mientras caminaba por el mundo humano. ¿Por qué mi familia fingió amarme?

Si su familia no hubiera fingido amarla ella  no hubiera sufrido. Si ella hubiera vivido sin saber lo que es amor entonces ella no tendría ninguna duda en matarse. Sin embargo Tgurneu le había mostrado su amor y luego la traiciono.

Pero luego Fremy se dio cuenta de la verdad

Tgurneu había estado disfrutando de ver a Fremy sufrir, ya que ella había perdido el amor que ella había tenido. Había pretendido hacer que su familia fingiera amarla para su diversión.

No lo pienso perdonar.

Tenía que matar a Tgurneu para hacerlo pagar por todo lo que había hecho. También tenía pensado en hacerle experimentar la derrota del majin que para un Kyoma era el sufrimiento más grande. Si ella no lograba eso no podría morir en paz.

Fremy rompió su propio cuerno con el fin de ocultarse dentro del mundo humano. De pronto un día a media noche se metió en el taller de un herrero, robo algunas balas de plomo formadas para su rifle y espero un tiempo para su venganza. Fue ahí cuando ella decidió usar a las seis flores para poder matar a Tgurneu.
   
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Aunque imperfectamente Fremy fue capaz de lograr de tomar el aspecto de una niña humana. En el mundo humano era relativamente fácil recibir amabilidad y simpatía. Abecés las personas que buscaban dinero o su cuerpo aparecían, pero solo esas clases de personas se podían tratar con sus manos desnudas.

Fremy estaba preocupada que los humanos se enteraran que ella era la asesina de las seis flores y la persiguieran, sin embarga la descripción de su aspecto había sido distribuido a las personas y así se limitó el número de las personar que la buscaban.

El esconderse en el mundo humano no era tan difícil. Pero esto era posible simplemente porque los humanos no sabían que ella era un Kyoma.

Ella se envolvió un paño alrededor de su cabeza para poder ocultar la cicatriz de su cuerno roto que era prueba de su linaje Kyoma y llevaba un parche en el ojo para ocultar su ojo de color rojo. Sin embargo hubo casos en que la tela se desprendía y su verdadera identidad era expuesta.

Cuando esto sucedía las personas a su alrededor huían de ella y más tarde armaban un  turba armada y volvían a atacarla.

Si ella luchaba contra ellos podrían morir. Incluso si ella evitara atacarlos con todas sus fuerzas ellos podrían sufrir daños muy severos, por lo que no tenía otra opción más que huir.

Fremy, quien había entrenado durante mucho tiempo. Se le había dado el poder de un Dios y se había enfrentado a los posibles candidatos a ser héroes de las seis flores. Un humano promedio no lograría hacer ningún tipo de daño. La única cosa que fue herida fue su corazón.

Después de ser abandonada por Tgurneu, ella no tenía ninguna intención de atacar a los humanos. A diferencia de los otros Kyomas no odiaba instintivamente a los humanos ni por el hambre de comer carne humana. Ella simplemente no tenía ninguna razón para luchar contra ellos.

Me gustaría estar solo, se dijo a sí misma una y otra vez. En algún momento ella intento convencerlos de que no tenía ninguna intención de luchar. Incluso hubo momentos en que ella coloco su arma hacia abajo en señal de rendición. Sin embargo nadie le creyó y los ataques nunca pararon.

La atacaron por una solo razón era un Kyoma.

Fremy comenzó a pensar que un nacido de un Kyoma y Humano no tiene hogar en este mundo.

Fremy deseaba regresar en el momento en que Tgurneu estuvo enfrente de ella si ella hubiera muerto intentando matar a Tgurneu, entonces ella consideraría que si venganza se ha completado.

Uno dos días antes que el Majin despertara Fremy estaba escondida en un bosque desolado alejado de las ciudades. Ella estaba al borde del agotamiento después de correr de los seres humanos otra vez sin parar. Entonces un día un hombre y una mujer con vos suave y la llamaron, era un par de esposos que eran cazadores que vivían en una colina cercana.

Que la llevaron a un lugar seguro con una suave cama, cosas que Fremy había estado buscando durante mucho tiempo.

Puedo confiar en estas personas, pensó Fremy. Hasta que el Majin despierte y los héroes de las seis flores aparezcan me quedare aquí, pensó. Debido a su calidad hospitalidad, Fremy fue capaz de luchar contra el Majin.

Entonces una noche Fremy revelo su identidad verdadera. Ella se quitó el parche y les mostro su cicatriz en donde estaba su cuerno. Ella les hablo completamente de todas la cosas que le habían sucedido. Una y otra vez Fremy insistió que todo lo que le había sucedido era verdad hasta que la pareja de esposos le creyeron.

Sin embargo, Fremy sintió que el desayuno que le prepararon para ella en la mañana siguiente tenía un sabor extraño. Había sido envenenada, erar un trampa que usaban para exterminar a los animales.


Sin decir ninguna palabra Fremy se levantó de su asiento, recogió sus cosas y salió de la pequeña cabaña. Ella no sentía ira o tristeza. Ella solo se quedó sorprendida por la tontería que cometieron.

En ese momento la conversación que tubo Fremy con su familia se le hizo un eco en su cabeza. Esto era una maldición de su familia que ella había amado, las palabras que habían usado para fingir amarla y lo doloroso que había sido estar con ellos todo ese tiempo.

Pero Fremy no tenía ningún sentimiento de antipatía hacia su familia o incluso a la pareja de cazadores. Ella siempre había tratado de proteger a su familia y dedicarse a su bienestar debido a todo lo que habían hecho por ella.

Soy un monstruo que no puede ser amado por alguien. Soy un monstruo que nunca va ser aceptado por alguien por alguien por la eternidad. A pesar que las personas habían fingido quererla, ella nunca realmente seria amada, e incluso si ella amaba a alguien nunca sería aceptada. Ella estaba completamente segura de eso que lo podía sentir en sus huesos.

Como es posible una niña nacida de un humano y un Kyoma, Fremy maldijo su suerte.

Desearía poder morir.

Si muero, me pregunto cómo será la paz.

Pero, cada vez que quería morir los recuerdos de Tgurneu aparecían en su mente.

Mientras Tgurneu siguiera en el mundo y ella no cumplía su venganza, Fremy no podría morir en paz.

Fremy no podía creer cuando la cresta de las Seis Flores apareció en su cuerpo, ni ella entendía por qué había sido elegido.

Después de un tiempo, Fremy recordó la lucha que había tenido con sus perseguidores después de que ella matara a Asley, la Santa de hielo. Mientras huía había corrido a un espacio del torneo, donde la gente iba a mostrar su poder a la Diosa del Destino, y allí mató a sus enemigos.

Ella ahora está pensando que había sido probablemente una parte del plan de Tgurneu. Todo era una estratagema para atraer a Fremy al territorio de lamentos y reunirse con los Seis Flores.

Sin embargo, en ese momento no se había dado cuenta las verdaderas intenciones de Tgurneu. Estaba desconcertado por su lamentable existencia, pero eso no le impidió dirigirse al territorio de los Lamentos.

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Y ahora Fremy tenía su rifle apuntando a la derecha en el estómago de Adlet. Finalmente, se podía relajarse y morir. Incluso si eso significaba que tenía que eliminar Adlet, su último obstáculo en su camino.

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Tenía la mirilla del fusil justo en el centro de su estómago. Una disparo seria extremada mente de evadir. Incluso estaba el riesgo de morir.

Adlet tuvo la sensación de que si trataba de detenerla ella no dudaria en dispararle.

¿Por qué desea morir? No puedo entenderlo.

"Si tienes planeado dispararme adelante. No me importa si me disparas no pienso dejarte morir".

“… ¿Es eso así?"

En el momento en que Adlet tenía pensado saltar hacia Fremy, Hans le agarró por el hombro de al lado. Adlet no podía creer lo fuerte que Hans le agarro del hombro, que parecía que iba a romperse.

"No te preocupes Fremy yo voy a evitar que intente detenerte. Tu solo relájate y matate”.

"Gracias por tu ayuda."

Fremy levantó su rifle lejos de Adlet y se apuntó directamente asía su cabeza, pero esta vez fue Rolonia quien corrió delante de Fremy y le agarró sus manos.

"Por favor, espere un segundo. No puede morir".

Las manos de Rolonia comenzaron a temblaban. Ella estaba usando toda su fuerza para detener a Fremy.

"Rolonia, piensa con calma. Mientras que yo siga viva las Seis flores no podrán ganar", Le dijo Fremy con un tono de voz de enojo.

"¿No Ad-kun dijo no qué sería una trampa?"

"Él estaba mintiendo."

"¡Ad-kun no es un mentiroso! ... Bueno, a veces miente, pero no es el tipo de persona que mentiría para ponernos en peligro. Hans-san simplemente no pudo ver las palabras y Mora-san no puede encontrar el lugar en el que las palabras de luz provenían".

Adlet sentía un ligero dolor en el pecho. Sin embargo, no había ninguna manera de que digiera la verdad.

"Adlet es un mentiroso." Chamo grito con frialdad mientras mantenía la cola de zorro en sus los labios.

"A un lado, vaca estúpida. Fremy va a morir aquí por Chamo y los demás. Es triste, pero no se puede evitar”.

"No. No me haré a un lado ", dijo Rolonia, sin moverse un centímetro.

"Tal vez Adlet vio las palabras de luz pero no podemos esperar para ver si puede ser peligroso dejar Fremy morir", dijo Nashetania.

Entonces Dozzu hablo: "Esas palabras podrían haber sido falsas informaciones dejadas por Tgurneu para que Fremy-san no moriría. No hay  ninguna posibilidad de que esa información fuera verdadera. Tgurneu no es el tipo de personas que dejaria pasaría por alto una pista de alta importancia".

"Bu... pero".

A pesar de lo que todo el mundo decía, Rolonia no soltó a Fremy. En cuanto a Adlet, trató de soltarse de Hans, pero Hans fue capaz de contenerlo con una sola mano, hasta el punto en que ya no se podia mover en lo absoluto.

"Un momento estoy seguro de lo dijiste hace un momento ", dijo Goldof, entrando en la conversación. "La cresta de la séptima fue creado por la Santa de una flor. Hay alguna posibilidad de que la muerte de la portadora de la cresta nos podría afectar a nosotros”.

Sin soltar sobre el hombro de Adlet, Hans respondió: "No creo que Fremy sea el séptimo. Si Fremy fuera el séptimo tendría que actuar de acuerdo a las órdenes de Tgurneu entonces ella hubiera confesado que era la Estéril Flor Negra. Quizás nos conto cómo había sido traicionada por su familia y Tgurneu, pero eso parece ser que fue de ella misma”.

"... Eso tiene sentido si ese es el caso," Goldof respondió y dejó de hablar. Incluso él estaba de acuerdo con la muerte de Fremy.

"¡Hay algo mal con todos ustedes! ¡Es peligroso matar Fremy! ¡La derrota de Tgurneu es la única opción que queda! "

"¿Usted puede estar tranquilo, mentiroso?", Le preguntó Chamo.

Viendo a todas los héroes, Dozzu suspiro.

"Esto es peligroso. Apreciaría si se dejaran de pelear entre ustedes".

"No tienes de que preocuparte. Fremy se matara aquí mismo y esto será el fin", contestó Hans.

"No. No dejaré que Fremy muera. Todos deberíamos matar a Tgurneu, Grito Adlet."

"... A pesar de todo, no tenemos tomar parte de esta decisión. Las Seis flores deben decidir ", Dozzu respondió, él y Nashetania se alegaron de todos. Ellos no querían tener nada de relación con esta decisión.

"Rolonia, suelta las manos de Fremy," dijo Goldof y se comenzó a acercarse a Rolonia.

Entonces Adlet tomó una decisión. Él no tenía ninguna opción.

El alcanzo una soga que colgaba de su ropa y la jalo e inmediatamente Hans soltó a Adlet. Eran los gases que Adlet llevaba en su ropa.

Sin embargo, Adlet logro predecir cómo reaccionaría Hans. En lugar de tirar de la soga se dio la vuelta y se dirigió a sus dedos del pie de Hans’.

"Guh..."

Adlet le había una patada con todas sus fuerzas. Incluso Hans no podría ser capaz de moverse durante un tiempo.

Adlet luego dio un paso hacia Fremy, y en un instante, sacó un dardo parálisis de una de las bolsas que se encontraba en su cintura.

El detendría la muerte de Fremy, incluso si tenía que usar la fuerza bruta. Era la única opción que tenía. En primer lugar paralizaría a Fremy. Después la cargaría en su hombro y huiría antes de Hans o Chamo la mataron.

Adlet no había pensado en lo que iba a hacer después de eso. Sin embargo, por ahora esa era la única opción que tenía.

"Adlet!"

Goldof se movió para poder detener a Adlet y Chamo metió la cola de zorro a su garganta. Sin embargo, los dos fueron demasiado lentos para detener a Adlet.

Lo primero que tenía que hacer era inmovilizar a Fremy por lo que Adlet le lanzó un dardo paralizante, apuntando a su vientre descubierto. Sin embargo, Adlet sintió un golpe en su espalda.

El equilibrio de Adlet se desmoronó y cayó al suelo antes de que se diera cuenta de lo que lo había golpeado. Hans le había tirado unas de sus espadas a la espalda.

Sin embargo a pesar de que Adlet estaba en el suelo, todavía era capaz de lanzar un dardo parálisis, esto le callo justo en su abdomen de Fremy.

En el momento que el dardo perforó su piel se detuvo su movimiento y finalmente las manos de Fremy que Rolonia las tenía sosteniendo se detuvieron.

"Basta, Adlet!"

Goldof saltó hacia Adlet, que se encontraba tirado en el suelo.

Hans también se puso de pie y había sacado su segunda espada. Sin embargo, cuando parecía que iba ir hacia Fremy y matarla, Mora lo detuvo.

"¿Qué haces, meow?"

"¡Cálmense! ¡Pongan fin a esta lucha en este momento! "

Golpeado por el dardo paralizante, el cuerpo de Fremy se derrumbó al suelo como si fuera una marioneta cuyos hilos se acababan de cortar.

Cuando Adlet la vio caer al suelo, gritó, "¡Rolonia! ¡Coge Fremy y corre! "

Exactamente al mismo tiempo, Hans también gritó, "¡Chamo! ¡Mata a Fremy! "

Sin embargo, Chamo no tuvo que esperar a escuchar a Hans. Ella ya se encontraba hacia Fremy, vomitó a algunos Jyuma que se dirigieron a eliminar Fremy.

En respuesta al llanto de Adlet, Rolonia comenzó a moverse. Ella giró su látigo en un amplio movimiento de barrido y todos los Jyumas de Chamo se dispersaron hacia atrás.

"¡Corre, Rolonia! ¡Date prisa! "Gritó Adlet, sin embargo al mismo tiempo Goldof lo sujeto en el suelo.

Adlet movió desesperadamente la mano izquierda y lanzó una bomba de humo de una de las bolsas de su cintura. Se explotó en el centro de los Jyumas y el estrecho pasillo se lleno de humo.

Dentro del humo, Adlet podía ver débilmente Rolonia recoger el cuerpo de Fremy y correr por el laberinto de la Santa de  una flor. Entonces uno de los Jyumas de Chamo la siguió.

"¡Idiotas! ¡Todo el mundo alto! ¡Pongan fin a esta pelea de una vez! "Gritó Mora, pero no nadie estaba la escuchando.

Pronto el humo se disipó sin embargo no se lograba ver ni a  Chamo, Rolonia y Fremy. Goldof tenía sostenía a Adlet en el suelo y Mora a un tenia sostenía a Hans.

"…Esto es peligroso. No podemos dejar a Chamo-san y a los otros "Nashetania dijo mientras se limpiaba el polvo de su ropa. Entonces sacó su vara y corrió por el laberinto.

"¡Espere! Nashetania! ¡No actúes por tu cuenta! "Gritó Mora, pero sin escucharla, Nashetania dobló por una esquina y desapareció.

"Por favor cálmese. Ella probablemente sólo se a dirigió a detener la pelea. Estoy seguro de que ella no tiene la intención de causar problemas a las Seis flores", dijo Dozzu.

"¿Porque....Adlet?, lo que has hecho es una estupidez", dijo Mora, mirándolo con resentimiento. Incluso Goldof estaba mirándolo con ira.

Sin embargo, si Adlet no hubiera paralizado a Fremy, ella su habría suicidado. Si él no hubiera dicho a Rolonia para llevarse a Fremy entonces habría muerto. Así que él no sentía ni una pisca de culpa.

Solo había un problema: el efecto del dardo no duraría mucho tiempo y Adlet no sabía cuánto tiempo Rolonia podría seguir corriendo.

¿Cómo podría proteger a Fremy después de la parálisis?

Adlet no tenía ninguna idea.



Traducido por: Antonio Pastor Saenz. 

La siguiente parte sera publicada este domingo.

2 comentarios:

  1. Gracias de en serio mil gracias esta cansado de ver solo sword god y zhan long o lo que sean esas dos

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  2. Oigan lo de domingo en el horario de que pais por que en el mios ya estamos a lunes

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