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Overlord, Volumen 13, Capitulo 4, Parte 2

Parte 2

Neia tragó los jugos gástricos que se elevaban dentro de ella mientras caminaba hacia la habitación del Rey Hechicero. Al hacerlo, una intensa acidez se extendió por su boca.

Ella tomó la bolsa atada a su cinturón y bebió el agua que había dentro,

El agua era apenas deliciosa, con sabor a cuero, pero ayudaba a calmar la sensación de ardor en su garganta y el hedor en su boca. Sin embargo, la ira aún permanecía en el pecho de Neia, y su cara seguía pálida.

 Recordó la escena que le revolvió el estómago y que no podía olvidar, aunque quisiera.

El ejército demihumano había rodeado esta ciudad durante tres días.

El enemigo no había atacado ni intentado negociar, simplemente dejaron pasar el tiempo. Pero hoy, los demihumanos habían sacado a sus cautivos del Reino Santo a los muros exteriores del distrito de Loys, donde estaban Neia y los otros. Si ellos tuvieran arqueros o honderos hábiles presentes, podrían haber sido capaces de atacarlos. Desafortunadamente, no tenían a nadie así a mano.

Neia confiaba en alcanzar a los demihumanos si usaba el arco del Rey Hechicero. Sin embargo, lanzar un ataque apresurado podría haber desencadenado un ataque total. Eso habría llevado a una batalla de 10.000 contra 40.000, y tendrían que abrir las puertas de la ciudad si querían salvar a esos cautivos.

Una vez que las puertas se abrieran, las fuerzas demihumanas seguramente entrarían como una avalancha. No se podía permitir que algo así sucediera, así que todo lo que podían hacer era hacerse a un lado y mirar.

Había menos de 20 cautivos. Estaban formados por hombres y mujeres, adultos y niños, pero no había ancianos entre ellos. Todos los prisioneros estaban desnudos y cubiertos de cicatrices y moretones.

Justo cuando la gente reunida del Reino Santo comenzó a pensar que habían sido traídos como prenda para algún tipo de negociaciones, se desató la tragedia.

Los demihumanos comenzaron a masacrar a los cautivos.

Un demihumano que parecía tener unos tres metros de altura había decapitado a un prisionero y luego levantó la cabeza cortada en posición invertida. Neia había visto claramente cómo la tierra había bebido las vastas cantidades de sangre roja fresca derramada sobre ella.

Después de eso, los demihumanos comenzaron a descuartizar los cadáveres de los prisioneros.

Neia había visto a su padre procesar cadáveres de animales antes. Sin embargo, la visión de que algo así le sucediera a los seres humanos había asestado un duro golpe a la psique de Neia.

Después de eso, los demihumanos se comieron a los cautivos uno tras otro, mientras aún estaban frescos.

La parte más cruel fue ver cómo algunas personas habían sido devoradas vivas.

Incluso ahora, los oídos de Neia seguían sonando con el llanto de un niño y el sonido de sus entrañas siendo arrancadas mientras un demihumano masticaba su vientre abierto.

Afortunadamente, Gustavo había sido lo suficientemente sabio como para evitar que Remedios apareciera, bajo el pretexto de proteger al príncipe. Seguramente ya estarían peleando si ella hubiera visto algo así.

Neia inhaló profundamente, luego tomó otra bocanada de agua y se obligó a tragarla.

Había oído a alguien decir que se sentiría mejor vomitar si uno tuviera náuseas, pero dado que se dirigía a la habitación del Rey Hechicero, sería irrespetuoso llegar con el hedor del vómito aferrado a ella.

Después de olerse varias veces, Neia se paró ante la puerta de la habitación del Rey Hechicero.

No había nadie a cada lado de la puerta.

Ahora que la ciudad había sido rodeada por los demihumanos, no quedaba nadie para proteger —en verdad, vigilar— al Rey Hechicero.

Neia llamó a la puerta para indicar su presencia a la persona dentro.

—Majestad, soy la escudera Neia Baraja. ¿Puedo entrar?

—Adelante.

Después de recibir permiso para hacerlo a través de la puerta de la habitación, Neia entró en silencio.

El interior estaba amueblado de forma sencilla ya que los demihumanos habían destrozado la mayor parte. Aun así, era más de lo que cualquier otro en la ciudad tenía.

El Rey Hechicero estaba de espaldas a Neia mientras miraba por la ventana.

—Parece bastante caótico afuera, dado que he visto tanta gente corriendo desde aquí arriba. Hemos estado rodeados durante cuatro días, pero este es el día más ruidoso de todos. Eso podría indicar... ¿qué es una señal de que el enemigo se está preparando para atacar?
El Rey Hechicero no había mostrado intención alguna de participar en esta batalla, simplemente permanecía en su habitación sin incidentes. Ni siquiera se había presentado a la reunión estratégica cuando el ejército demihumano empezó a desplegarse alrededor de la ciudad.

Naturalmente, los líderes del Ejército de Liberación no estaban contentos con esto, pero les costó mucho pedirle algo al Rey Hechicero después de haberle dicho: "¿No sería malo en el futuro que el rey de otra nación metiera las narices en tus asuntos?

A Neia se le había ordenado asistir a varias reuniones en su lugar. Este era el plan del Ejército de Liberación para compartir lo que sabían con el Rey Hechicero, y Neia lo aprobó. Sin embargo, eso había llevado a Neia a presenciar la tragedia que había ocurrido antes.

—...No, los demihumanos no han hecho grandes movimientos de ese tipo. Pero... los demihumanos, ah... cómo decirlo, tal vez estaban tratando de hacer una demostración de fuerza, así que sus posiciones han cambiado un poco.

—En ese caso, esta espera sólo continuará por un tiempo más, ¿no? Los demihumanos están tratando de sacudir a nuestras tropas y debilitar su moral... ahora que lo pienso, ¿podemos ganar esta batalla?
Imposible. La respuesta llegó al punto en que Neia podría responder en el acto.

En primer lugar, había una gran diferencia en el numero respectiva de sus fuerzas.

10.000 humanos contra 40.000 demihumanos.

Además esa cifra de 10.000 incluía a los ancianos y a los niños, y también estaban los heridos, tanto física como mentalmente, y la fatiga en la que habían incurrido en los campos de prisioneros, de los que todavía no se habían recuperado del todo.

Mientras que los defensores típicamente tenían la ventaja durante un asedio, eso sólo se aplicaba cuando ambas fuerzas eran iguales.

Cuando uno comparaba al demihumano promedio con un plebeyo humano, este último era tan débil que incluso compararlos parecía un gesto estúpido.

Como mucho, las únicas personas que podían estar en pie de igualdad con los demihumanos eran los paladines, los sacerdotes y los soldados profesionales, pero no tenían muchos de ellos, y en comparación con el ejército de 40.000 combatientes a los que se enfrentaban ahora, era como intentar apagar el aliento ardiente de un dragón con un cubo de agua.

Sin embargo, no se podría decir que esta era una batalla totalmente imposible de ganar.

Había una persona que podía derrotar a las hordas demihumanas por su cuenta, incluso sin contar al Rey Hechicero.

Asumiendo que el agotamiento físico y los golpes del enemigo no fueran un factor, el paladín más fuerte en el Reino Sagrado —Remedios— podría enfrentarse a 40.000 demihumanos promedio y matarlos a todos.

Sin embargo, uno no podría decir que no había individuos poderosos en el ejército demihumano que pudieran enfrentar a Remedios. De hecho, era muy probable que estuvieran ahí fuera.

Neia recordó al rey demihumano que había gobernado esta ciudad anteriormente, el Gran Rey Buser. Mientras que el Rey Hechicero lo había matado como si no fuera más que un montón de basura, eso fue simplemente porque el Rey Hechicero era increíblemente poderoso —Buser era abrumadoramente fuerte por derecho propio. Neia no podía haberlo vencido, por mucho que lo intentara.

Reyes demihumanos como ese podrían ser iguales a Remedios, o puede que incluso sus superiores. Todos ellos eran muy fuertes en la estimación de Neia, por lo que no podía juzgar con precisión el resultado de un enfrentamiento entre dos seres tan poderosos.

Además, desde un punto de vista práctico, había que tener en cuenta el agotamiento físico. No importaba lo fuertes que fueran, nadie podía escapar al espectro de la fatiga. La magia podría aliviarla brevemente, pero la fatiga continuaría acumulándose.

Incluso después de matar a un ejército de 10.000 hombres, Remedios podría ser atacada en un momento de agotamiento y debilidad y ser asesinada por un demihumano cualquiera. Después de todo, la cantidad tenía su propia virtud.

Sin embargo, si había algún ser que pudiera cambiar esa lógica, los ojos de Neia se dirigieron al gran gobernante que tenía enfrente, que aún estaba de espaldas a ella.

Esa persona sería una fuerza absoluta.

Una entidad que superaba la lógica de este mundo (Overlord).

No era otro que el Rey Hechicero, Ainz Ooal Gown.

Mientras Neia miraba su espléndida espalda, de repente se dio cuenta de que aún no había respondido a la pregunta del Rey Hechicero, y se apresuró a hablar.

—¡No estoy segura! —El pánico la hizo exclamar más fuerte de lo habitual y se sonrojó antes de continuar en un tono normal— pero haré lo que pueda al respecto.

El Rey Hechicero parecía totalmente impasible ante esto, y continuó haciendo otra pregunta.

—Ya veo. Entonces, ¿has descubierto algo nuevo sobre el enemigo? ¿Has comprobado la presencia de Jaldabaoth?

—La situación en ese aspecto no ha cambiado en los últimos días. Aún no hemos visto a Jaldabaoth entre las fuerzas demihumanas.

—Hm, eso me dificulta las cosas. Puede ser muy difícil para mí ayudarte en la defensa. Necesito reponer el maná que he usado. Después de todo, su plan podría ser privarme de energía. Debo pensar en este punto antes de decidir cómo actuar.

—Por supuesto. Todos conocen la postura de Su Majestad.

Durante una reunión de estrategia, alguien dijo una vez que había visto a un demonio que se parecía a Jaldabaoth, pero cuando Neia dijo que tenía que asegurarse, esa persona dijo inmediatamente que probablemente se había equivocado. Dado el ambiente en el aire, estaba claro que todos los presentes —con la excepción de Neia— planeaban involucrar al Rey Hechicero en la lucha difundiendo informes falsos sobre la presencia de Jaldabaoth.

Podrían despreciar a los no-muertos, pero mentirle al rey de una nación significa que no tienen integridad de la que hablar. Incluso si se vieran forzados a entrar en una situación desesperada, ¿no sería correcto mostrar su determinación a alguien que debería ser respetado?

—En ese caso, ¿qué piensas de los movimientos de los demihumanos?

—Ah, sí, los demihumanos se habían estado reuniendo previamente en la puerta oeste, pero ahora han dividido sus fuerzas y están enviando algunas de sus tropas a la otra puerta —este—. Creemos que están a punto de hacer su movida o prepararse para un asedio.

—Es decir, ¿ha pasado suficiente tiempo para que terminen de construir armas de asedio? Eso probablemente sea algo bueno. Después de todo, el enemigo no está tratando de matarlos de hambre.

Neia no podía decir si era algo bueno o malo, pero no tendrían solución si los demihumanos intentaran matarlos de hambre.

En un enfrentamiento directo contra los demihumanos, los humanos serian rápidamente aniquilados debido a la abrumadora ventaja de sus números y fuerza. Sin embargo, si luchaban desde la protección de las murallas de la ciudad, no sería una batalla tan desigual. Por supuesto, simplemente estaba pasando de "probabilidades increíblemente malas" a "probabilidades no tan malas.

—Por supuesto, eso también podría deberse al hecho de que los demihumanos no son conscientes de nuestra situación de suministro. Pero es más probable que no les importe una ciudad tan pequeña como ésta.

—Bueno, los demihumanos conquistaron la fortaleza que vimos cuando entramos en el Reino Sagrado, así que sería razonable para ellos tener una pequeña ciudad como esta en baja estima... si les damos un mal rato durante la defensa y les hacemos sentir que un asedio los pone en desventaja, eso hará que esta sea una guerra prolongada. Después de eso, la lucha posterior sería muy problemática.

Parecería que el Rey Hechicero creía que tendrían que ganar esta batalla imposible de ganar antes de que la verdadera lucha comenzara.

—Majestad, ¿puedo pedirle su opinión sobre cómo cree que evolucionará la situación?

—Desarrollos futuros, hm. Honestamente, yo tampoco lo sé. En realidad, se podría decir que ya perdieron al ser forzados a un sitio como este. Los asedios se llevan a cabo normalmente con el pretexto de que los refuerzos llegarán. O eso, o el enemigo está operando bajo alguna condición desventajosa, como un límite de tiempo. Sin embargo, simplemente estamos defendiendo una ciudad en territorio enemigo, así que nuestras posibilidades de victoria son desesperadamente pequeñas.

—Aun así, logramos enviar a los nobles que liberamos al sur antes de esto, así que no podemos decir con certeza que no llegará ayuda.

Neia pudo haber dicho esas palabras, pero sabía en su corazón que no debía contar con refuerzos.

Los ejércitos del sur tendrían que atravesar el ejército demihumano bloqueando su camino para llegar a la ubicación de Neia, e incluso si lo hicieran, todavía había un ejército de 40.000 demihumanos con los que luchar.

Pelear batallas repetidas sería una gran pérdida de su fuerza de combate. Abandonar a las 10.000 personas en esta ciudad sería una decisión más sabia.

—Eso sería bueno...

Parece que el Rey Hechicero tampoco lo creyó ni por un momento.

Pero eso era de esperar. Dadas las circunstancias, ¿quién podría cambiar las cosas sin sacrificar a nadie?

Neia disipó la idea que surgió en su cabeza.

—Su Majestad está aquí para luchar contra Jaldabaoth, así que agotar su maná en otros asuntos y así disminuir sus posibilidades de victoria no puede ser permitido.

—...Me tomará un tiempo lanzar el hechizo de teletransportación que usé en los Orcos otra vez, pero aún puedo lanzar el hechizo que ocasionalmente uso para regresar al Reino Hechicero varias veces más. Llevar a una docena de personas conmigo no sería un problema... pero supongo que no puedes decidir a quién enviar, así que supongo que no lo harás.

—Le agradezco su comprensión, Su Majestad.

Quizás hubiese sido mejor pedirle al Rey Hechicero que tomase al Príncipe Caspond y huyese, pero ese movimiento tenía sus propios deméritos.

Cuando un rey de otra nación estaba dispuesto a comprometerse en una lucha para enfrentarse a un temible demonio, el hecho de que un miembro de su propia familia real le rogara descaradamente a otra persona que se los llevara fuera del campo de batalla era totalmente vergonzoso.

Mientras Neia reflexionaba sobre esta información, el Rey Hechicero se giró para mirarla por primera vez desde que había entrado en la habitación.

Los puntos rojos de luz en sus ojos vacíos miraron directamente a Neia. Aunque una vez la habían asustado, Neia se había acostumbrado a ellos, y había llegado a sentir que eran bastante encantadores.

—Esto es lo que pienso, Srta. Baraja. Hemos acabado en un enfrentamiento con las fuerzas enemigas debido a la estupidez del liderazgo del Ejército de Liberación. Tal situación no puede ser cambiada por los esfuerzos de una sola escudera. ¿Qué tal si te concentras en tu seguridad personal en lugar de en el panorama general? ¿Entiendes que mi nación aceptará tu lealtad, si estás dispuesta a dársela? Dado que has sido entrenada como paladín, estoy seguro de que podrás ejercer plenamente tu talento en mi país.

Neia estaba confundida y no sabía cómo responder.

Aunque estaba agradecida de que el Rey Hechicero se preocupara por ella, temblaba de miedo al considerar lo que podría perder si aceptaba la propuesta del Rey Hechicero.

La devoción de sus padres hacia este país.

Su amor por su ciudad natal.

Puede que nunca sea capaz de volver a la nación en la que nació.

Había recuerdos de varios amigos que tenía.

Ante los ojos de Neia, muchos recuerdos giraban en círculos y desaparecían uno tras otro como un carrusel, pero entre ellos había algo que se negaba a moverse, permaneciendo siempre en su conciencia.

Era miembro del cuerpo de paladines.

Aunque todavía no sabía lo que era la justicia, era lo único de lo que Neia podía enorgullecerse.

—Estoy profundamente agradecida por la indulgencia de Su Majestad, pero como ciudadana del Reino Santo, siento que estoy obligada a salvar a tantas personas como pueda. Eso es porque salvar a los indefensos, salvar a los que sufren es de sentido común.

El Rey Hechicero dejó de moverse repentinamente, como si hubiese sido congelado en su lugar.

—...Hm.

El Rey Hechicero se murmuró a sí mismo, y luego se acarició la barbilla.

Parecería que las palabras de Neia le habían tocado la fibra sensible, porque volvió a estudiar a Neia.

Fue sólo un comentario desechable y Neia se encontró inquieta e incómoda.

—¿Estoy en lo correcto al decir que cuando los demihumanos ataquen, serás apostada en las murallas cerca de la puerta oeste, en el lado izquierdo de la ciudad? Es un lugar muy peligroso y contar conmigo para salvarte será un error, ¿sabes?

—Lo sé muy bien.

Neia era experta en tiro con arco, y dado que había sido asignada al corazón de la batalla, no había duda de que sería asesinada en combate. Sin embargo, se había preparado para morir, ya que iría al campo de batalla.

Esperando una respuesta, Neia miró al Rey Hechicero a los ojos.

—Ahh, ésos ojos. Me gusta la mirada en tus ojos.

Los murmullos autodirigidos del Rey Hechicero hicieron sonrojar a Neia. Aunque el Rey Hechicero no quiso decir otra cosa con sus palabras, fue muy impactante escuchar a alguien que ella respetaba decir que ella le gustaba.

—En ese caso, te prestaré varias cosas, Srta. Baraja. Por favor, haz buen uso de ellas.

Tan pronto como lo dijo, apareció una cosa increíblemente grande de la nada. Ella había pensado lo mismo cuando el Rey Hechicero le había dado el arco en el carruaje, pero la magia era algo sorprendente.

Neia había visto el objeto mágico —el traje de armadura— que había surgido de la nada. Era una armadura que parecía una coraza verde —era la armadura que el difunto Gran Rey Buser había usado.

—Esto, esto es...

—Esta armadura debería ser útil, para tu seguridad.

La armadura era demasiado grande para Neia —y sus dimensiones serían bastante grandes para casi cualquier ser humano—. Sin embargo, dado lo que Neia sabía sobre la armadura encantada, no sería un problema si se la probara.

Una armadura ordinaria necesitaría ser alterada por un herrero para adaptarse al cuerpo de su portador. Sin embargo, había un límite a la capacidad de tales alteraciones. Una armadura tan grande simplemente no podía ser lo suficientemente ajustada para caber.

Sin embargo, era diferente para una armadura mágica. Cualquier persona puede usarla independientemente de su sexo o raza, siempre y cuando no haya restricciones especiales sobre su uso. Aunque los cambios no serían demasiado drásticos, la armadura ajustaría automáticamente su forma para adaptarse a su portador.

Uno podía incluso hacer que un gigante usara un traje de armadura no más grande que una miniatura, pero la durabilidad de la armadura mágica variaba con los materiales con los que estaba hecha y su calidad. Un traje de armadura del tamaño de un anillo se dañaría fácilmente si se le sometiese a hechizos, ácidos o ataques de debilitamiento de equipo, y eso reduciría en gran medida la potencia de los encantamientos sobre él.

Pero no había un destino libre de peligro y el camino fácil raramente lo era. Aun así, la armadura de Buser era probablemente bastante dura, dado que era de este tamaño incluso sin que nadie la llevara puesta.

—Además, te prestaré tres cosas más." El Rey Hechicero entregó personalmente esos objetos a Neia. "Una corona, guantes y un collar. ¿Alguno de ellos es redundante con tu equipo personal?

—No, en absoluto. No tenía ningún objeto mágico para empezar.

—Es bueno oír eso. Ahora, explicaré brevemente el uso de estos artículos.

Como su nombre lo implicaba, la Corona de la Voluntad de Hierro defiende la mente contra hechizos, temores y otros ataques mentales similares. Sin embargo, aunque la corona hacía que uno fuera inmune a los ataques mágicos, sólo podía fortalecer la resistencia del portador contra los ataques derivados de habilidades especiales. Otra cosa que ella tuvo que notar fue que la corona también negaría los efectos mágicos positivos.

Los guantes eran los Guanteletes del Tiro con Arco. De todos los hechizos del mundo, había algunos que sólo podían ser utilizados si su lanzador poseía habilidades de tiro, razón por la cual el Rey Hechicero había hecho ese objeto. Sin embargo, el Rey Hechicero había abandonado esos hechizos después de crear el artículo, y por eso los guanteletes eran inútiles para él. Habían languidecido en el almacén hasta ahora.

Por último, el collar era un artículo que consume maná para lanzar el hechizo de tercer nivel 「Heavy Recover」 Mientras uno podía usarlo indefinidamente mientras poseyera suficiente maná, consumía más poder mágico que lanzarlo directamente. Dadas las escasas reservas de maná de Neia, lo mejor para ella era considerarlo un artículo de un solo uso. Por lo tanto, tendría que pensar cuidadosamente cuándo utilizarlo mejor. Este objeto no había sido hecho por el Rey Hechicero ni por sus semejantes; simplemente había sido tomado por su apariencia y lo había comprado en algún sitio.

De hecho, una mirada más de cerca reveló que el collar era de mano de obra muy fina. Era como si una diosa sostuviera una esmeralda. De hecho, era una obra de arte muy atractiva.

Neia miró estos valiosos objetos, y luego agitó la cabeza para negarse.

—Lo siento mucho, Su Majestad, pero no puedo aceptar esto.

Los artículos mágicos que el Rey Hechicero ofreció eran, sin duda, equipo de primera clase. Sin embargo, ¿qué pasaría si Neia muriera mientras los llevaba puestos? Estos artículos caerían en manos enemigas y en su lugar terminarían fortaleciendo a los demihumanos. Incluso si no cayesen en sus manos, ¿qué pasaría si su cadáver desapareciese durante el caos de la batalla y su equipo desapareciese con ella? Más aún, Neia ya tenía el arco que el Rey Hechicero le había concedido, así que ¿cómo podía estar descontenta con eso y pedirle más cosas?

Hablando de eso, debería devolverle el arco al Rey Hechicero antes de ir a la batalla.

—¿Por qué? Estos objetos te serán útiles en la lucha por venir, ¿no es así? Después de todo, eres del tipo guerrero y careces de maná, así que es posible que ni siquiera seas capaz de usar la habilidad de ese collar. ¿Por qué no los tomas y los pruebas?
Neia confesó su inquietud en respuesta a la pregunta del Rey Hechicero. El Rey Hechicero escuchó sus palabras y simplemente sonrió.

—Qué tal esto. Ve al campo de batalla con la determinación de devolverme estos objetos, cueste lo que cueste.

Neia había estado resuelta a hacer justamente eso todo el tiempo, pero la resolución por sí sola no podía romper su malestar. Después de escuchar su respuesta, el Rey Hechicero hizo un gran gesto con la mano.

—Oh, sólo tómalo. Tengo hechizos que pueden localizar objetos mágicos, y ya he marcado esos objetos. Puedo encontrarlos aunque estén perdidos.

—¿Ah, sí?

—Sí, lo es... está bien, no hace falta que seas tan responsable. Tómalos, úsalos.

Si el Rey Hechicero pudiera hacer expresiones faciales, probablemente estaría sonriendo —esos pensamientos pasaban por la mente de Neia mientras escuchaba sus palabras.

Ahora que los había ofrecido con tanta sinceridad, rechazarlos sería un acto descortés. La idea de aceptar su buena voluntad luchaba con el deseo de disculparse por incurrir en una pérdida para el Reino Hechicero. Esos pensamientos se arremolinaron en la mente de Neia.

—¿Y bien? ¿Puedes prometérmelo? juras que me devolverás estos objetos después?

—!

Vuelve con vida. Ese era el significado detrás de esas palabras, y humedecieron las esquinas de sus ojos con lágrimas. Sólo sus padres la habían tratado con tanta amabilidad antes.

El Reino Hechicero está bendecido por tener un soberano tan misericordioso. Mientras Neia pensaba eso, se mordió el labio y bajó la cabeza.

—¡Muchas gracias! ¡Juro que los devolveré!

—...Hm.

Ella levantó la cabeza, y secó sus lágrimas.

Después de todo, no podía usar su armadura aquí. Sin embargo, los guantes, el collar y la corona no deben ser un problema. Comenzó abrochándose el collar alrededor del cuello.

En el momento en que se lo puso, comprendió inmediatamente las habilidades del artículo mágico y cómo usarlo. Era como si el objeto fuera parte de ella, y hacer uso de él era tan natural y sin esfuerzo como usar sus propias extremidades.

La siguiente fue la corona. Sin embargo, no sintió nada especial cuando se lo puso. No obstante, según la explicación anterior, probablemente lo entendería cuando llegara el momento.

El último ítem fueron los guantes.

Eran un asunto diferente. Podía sentir clara y vívidamente el cambio.

El poder fluía en ella.

Se sentía como si hubiera sido fortalecida por la magia. Sus músculos parecían haberse extendido repentinamente y sus movimientos eran más rápidos y precisos. Además, podía distinguir pequeños detalles, e incluso su estado cardiovascular había mejorado. Se sentía llena de energía.

Sentía que todos los aspectos de sus habilidades físicas habían mejorado.

—Esto es increíble...

La fuerza adquirida a través del entrenamiento se acumulaba lentamente, por lo que era difícil de percibir. Sin embargo, podía sentir claramente el intenso aumento de sus capacidades físicas. Más sorprendente fue el hecho de que no sintió ninguna incomodidad en el control de su cuerpo dadas las diferencias entre su ser anterior y presente.

—La magia es realmente asombrosa...

El Rey Hechicero se encogió de hombros al escuchar a Neia reaccionar con asombro.

—Eso es verdad. De hecho, yo mismo me he sorprendido por la variedad de utilidad que pueden brindar los hechizos.

—¿Qué quiso decir con eso?

—Hay hechizos que pueden crear azúcar, pimienta y hielo. Además, hay hechizos que incluso pueden crear minerales, aunque no son muy eficientes. Algunas ciudades también dependen de hechizos para complementar su suministro de agua... Parece que los hechizos están estrechamente ligados al desarrollo de la cultura de este mundo.

—¿Es... eso cierto?

¿Por qué un gran hechicero como él se sorprendería con hechizos tan triviales? Aun así, debe tener sentido, dado que el Rey Hechicero lo había dicho. Y de hecho, la utilidad de los hechizos había llegado a ser de gran ayuda en muchos lugares; la vida diaria podría no ser posible sin tal magia.

—También están los desagües que usan Slimes... o mejor dicho, coexisten con ellos... ah, me estoy desviando del punto. Señorita Baraja, no me haga caso y vuelva a su trabajo.

En realidad, no había tarea más importante que hacer compañía al Rey Hechicero. Sin embargo, era cierto que carecían de mano de obra, y Neia tenía un sorprendente número de cosas que hacer, mientras que dichas tareas estaban relacionadas en gran medida con hacer guardia, lo que cualquiera podía hacer, todavía eran muy importantes.

—Muchas gracias, Su Majestad. con toda seguridad regresaré con vida.

—Ah, si las cosas se ponen muy mal, entonces huye al este. Con toda probabilidad, ese es el único lugar donde podrías tener una oportunidad de sobrevivir.

Neia guardó la armadura de Buser y se inclinó antes de salir de la habitación.



Comentarios

  1. Gracias por la traducción pero que pasa con el resto PORQUE ESTA AUN EN INGLES...

    《Mare lo entierra como al imperio y Aura pone guardianes para que no salga》

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  2. Bien, después de negociar con Ains, los gemelos me han soltado... ahora voy leyendo a medida que se va traduciendo Y ES UNA EMOCIÓN INDESCRIPTIBLE!!!!

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  3. se siente la tristesa que viene despues , ojala neia no muera

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  4. Esta el la continuación directa de como termino el vol anterior, así como en los vol 5 y 6? quiero asegurarme de no adelantarme nada, gracias de ante mano.

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  5. estan actualizando cada una semana o solo si se filtra algunas partes? Por favor, heroe. se que estas ahi. ¿cuando subiras el volumen completo ? :.v

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    1. Todos los dias se estaran publicando las traducciones. Si deseas una estimacion del tiempo en que estara completo, te diria que alrededor de 11 dias.
      Digamos que la version en pdf estra disponible desde el 13 de mayo o antes si alguien mas recopila todo el trabajo.

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  6. Antes que nada gracias por la traducción.
    mas, quiero mas

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  7. "Juro que los devolveré" que gran bandera :'V

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  8. Ohhhhh gracias por la parte soy muy feliz

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  9. He leido que en el titulo de un capitulo Archer volvera?!!! Hablamos de la misma Archer que entro a la tumba para morir :"( si la volvemos a ver segurisimo sera como no muerto ( vampiro o zombie).

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Hoo muy bueno el capitulo y soy yo ho nein baraja se enamoro de ainz albedo ya tiene otra rival gracias por el capítulo y la traducción.

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  12. esta traduccion es orginal , por que en el prologo miren que decian que era fan art

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  13. Pero es una Death flag. Espero que sobreviva.

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