Ir al contenido principal

Overlord, Volumen 13, Capitulo 4, Parte 3

Parte 3

Dentro de la sala de operaciones, Remedios Custodio y tres paladines estudiaron un mapa de distribución de tropas.

El proceso de pensamiento de Remedios era ágil y claro cuando se trataba de la batalla, en contraste con la forma en que hacía suspirar a la gente con exasperación la mayor parte del tiempo. Mientras que su hermana menor diría: "Tienes un gran cuerpo allí, todo lo que necesitas ahora es estudiar un poco más", no habría podido adquirir su actual habilidad de lucha si hubiera seguido ese consejo.

Eso fue porque era diferente a su hermana, que había sido bendecida con tres dones: sabiduría, talento y apariencia.

 Nuestra fuerza de combate es de 10.000. El suyo se estima en 40.000. Nuestras condiciones para ganar son aguantar hasta que lleguen los refuerzos del sur, o hasta que el enemigo se retire... podríamos hacerlo si hubiera diez de mí alrededor....

Si los miembros de los Nueve Colores que habían sido elegidos por su fuerza de lucha estuvieran presentes, podrían ser capaces de luchar bien, pero el hecho es que la situación actual es un tremendo desafío.

«Si queremos ganar tiempo, tenemos que contraatacar al enemigo durante su primera ofensiva. Eso los situará al margen y nos dará el tiempo que necesitamos. Después de todo, el enemigo no sabe qué fuerzas poseemos, ¿verdad?»

También había considerado seriamente la propuesta de lanzar un primer ataque.

Podían reunir sus fuerzas en la puerta este y aplastar al enemigo allí de un golpe poderoso antes de girar para dirigirse a la puerta oeste.

Sin embargo, había llegado rápidamente a una conclusión —todo se perdería si fracasaban. Era muy probable que la puerta oeste se perdiera ante la fuerza principal del enemigo antes de que derrotaran al pequeño destacamento situado en la puerta este, y así la ciudad caería.

Y, por supuesto, estaba la disparidad entre sus fuerzas. Tenían que compensar esa diferencia si querían ganar.

Pero eso es imposible.

Remedios frunció el ceño y miró las fichas que había en el mapa.

Ella esperaba que un destello de inspiración descendiera desde lo alto. Sin embargo, tal cosa no sucedió.

—¿Tienen alguna idea?

—Sí. Personalmente hablando creo que...

Escuchó la propuesta del paladín, la rechazó, luego pidió más ideas, y el proceso se repitió hasta que ninguno de ellos pudo encontrar nada. En ese momento, un golpeteo resonó a través del pesado silencio de la habitación.

—Capitana, está aquí.

La persona que entró era el vicecomandante en jefe, Gustav Montagnes. Al instante Remedios sintió como si la hubiera salvado la campana. Parecería que los otros paladines de la sala también se sentían así, ya que se podía ver un tenue rayo de esperanza en sus rostros abatidos.

—Ahh, llegaste justo a tiempo. Quería preguntarte si tenías alguna idea.

Remedios señaló al mapa que estaba tendido sobre la mesa con su barbilla. Parece que Gustav entendió lo que quería decir, porque asintió.

—Le puedo dar una o dos sugerencias, pero ¿puedo discutir algunas cosas con usted de antemano?

—¿Hm? ¿Qué es esto? Adelante, dímelo.

—Ah... —Gustav continuó en un tono más apagado—. En realidad, la situación ha empeorado. Algunos quieren saber si el Rey Hechicero participará en la lucha.

El Rey Hechicero no peleará en esta batalla. Esto era tanto para recuperar el maná que había gastado hasta ahora, y en caso de que el plan de Jaldabaoth fuera hacerle gastar su fuerza allí.

Remedios tuvo dificultades para aceptar la primera razón, ya que su hermana pequeña Kelart podía restaurar su maná en un día. Sin embargo, todos los demás sentían que el Rey Hechicero no podía ser sometido a los mismos estándares que los seres humanos, dado que él solo había recuperado la ciudad, por lo que Remedios no dijo nada más. Pensándolo bien, también había sacerdotes presentes, por lo que los demás lo habían aceptado como tal.

Sin embargo, incluso Remedios podría aceptar la segunda razón.

¿Quién podría decir si Jaldabaoth se escondía entre las filas enemigas?

Habían traído aquí al Rey Hechicero para luchar contra Jaldabaoth. Aunque sería mejor que ambas acabasen matándose entre sí, no deseaba ver derrotado al Rey Hechicero. Por lo tanto, era natural que ella apoyase al Rey Hechicero para que pudiese luchar al máximo de sus habilidades, aunque ella despreciase intensamente a los no-muertos.

Aun así, aún había algunos que querían que el Rey Hechicero saliera al campo. Algunos de los nobles que se habían quedado en la ciudad le habían ofrecido enormes sumas de dinero -lo que había hecho que hasta los ojos de Remedios se abrieran tanto que parecía que se le iban a caer de la cabeza vacía- para inducirlo a pelear, pero el Rey Hechicero no había aceptado sus ofertas.

—¿Qué hay de malo en eso? El Rey Hechicero no peleará en esta batalla. Tú también deberías saberlo, ¿verdad? Sólo diles y termina con esto.

—Capitana. No podemos decirles nada de esto. Si las cosas van mal... no, incluso si todo va bien, causará un gran alboroto.

—¿Por qué es eso?

Ella no podía entenderlo. ¿Qué tenía de malo que el Rey Hechicero no peleara?

Después de ver las preguntas escritas por toda la cara de Remedios, Gustav frunció el ceño y respondió:

—Eso es porque la gente que nos vio recuperar la ciudad sabe que hay cosas que los paladines no podemos hacer, pero que el Rey Hechicero puede lograr con sólo dos personas.

Todavía no entendía lo que Gustav intentaba decir.

—Eso puede molestar a algunas personas, pero así son las cosas. ¿Qué hay de malo en eso?

—No, lo que trato de decir es que piensan que el Rey Hechicero es más confiable que nosotros los paladines. Si la gente de esta ciudad se entera de que el Rey Hechicero, el activo más fiable y poderoso que tenemos, no está luchando, la moral caerá en picado.

—Confiable?... Te das cuenta de que el Rey Hechicero es un no-muerto, no?

—No importa si es un no-muerto. El Rey Hechicero liberó la ciudad y rescató a la gente esclavizada. Así que para ellos, el Rey Hechicero es un héroe.

—¿Un héroe?

Remedios repitió las palabras de Gustav, incapaz de comprender su significado.

—¿La gente cree que es un héroe? Pero es un no-muerto, ¿no? Odian a los vivos y aman la muerte. Abandonó a los rehenes... no, los mató sin pestañear, ¿cierto?

—Para ellos es lo mismo. Además... sería algo sencillo si simplemente lo consideraran un héroe. Pero si esto continúa, la gente empezará a pensar en el Rey Hechicero como su salvador. Si las cosas salen mal, podría afectar al Rey Santo...

—La Reina Santa, querrás decir, la cara de Remedios se torció y frunció el ceño.

—Ya he dicho esto muchas veces, pero Calca-sama debe estar encerrada en algún lugar. Había paladines y sacerdotes que se derrumbaron por todas partes después de esa batalla con Jaldabaoth, pero no pudimos encontrar a Calca-sama y Kelart en ninguna parte. No necesitarían moverla si estuviera muerta. Estoy segura de que debe haber sido tomada como rehén.

—Me expliqué mal, Capitana. Me temo que podría ser un problema que causaría inconvenientes al reinado de Su Majestad.

—¿Problemas para su reinado?

—Sí. ...Nuestra línea de defensa ha sido destrozada y nadie puede impedir que los demihumanos invadan. Comenzará a haber gente que quiere ponerse al lado de un ser supremo que pueda protegerlos.

—Pero es un no-muerto... ¿entiendes?

—Repito, no importa si es un no-muerto. Él los salvó en su momento de necesidad, no es así?

Remedios todavía no podía entender ese punto.

—Pero el Rey Hechicero no fue el único que luchó, ¿verdad? Nosotros también luchamos, bajo la bandera de la Reina Santa.

—Sí. Tienes razón. Todos luchamos, incluso la gente común. Pero incluso con todo eso en consideración, si el Rey Hechicero hace más que nosotros, entonces podría haber gente que lo valoraría por encima de la Reina Santa y trataría de convertirlo en su nuevo gobernante.

—¿¡Hah!?  —Remedios inconscientemente levantó la voz— ¿Cómo pasó esto? No sólo es un héroe, sino que ahora… ¿cómo es que esa criatura no-muerta está siendo colocada por encima de la Reina Santa? ¿Tienes siquiera idea de lo que estás diciendo?

—No, eso es desde el punto de vista de la gente...

—¡Bueno o no, sigue siendo un no-muerto! ¿Cuánto sufrimiento y esfuerzo crees que Su Majestad tuvo que pasar por el bien de su gente? ¿Cómo pudo la gentuza...?

—¡Por favor, espere, Capitana!"

—¿¡Qué quieres decir con por favor espera!? ¿De qué demonios estás hablando, Gustav? No, ¿es eso lo que realmente crees?

En el fragor de sus poderosas emociones, Remedios golpeó con su puño la mesa. El golpe furioso -dado por un individuo heroico- aplastó el área de la mesa debajo de ella y arrancó un trozo, que cayó al suelo. El extraño patrón de daño parecía como si alguna gigante hubiese presionado el borde de la mesa, e indicaba lo enfadada que estaba de verdad.

—Por favor, cálmese, Capitana. Todos conocemos la grandeza y bondad de Su Majestad como algo natural. No hay forma de que el Rey Hechicero o cualquier otra criatura no-muerta pueda compararse con la gran Reina Santa. Pero eso sólo lo sabemos porque estuvimos al lado de ella.

—¿Eres retrasado? Incluso si nunca han tenido una audiencia con ella antes, ¡no hay manera de que alguien respete a los no-muertos de otro país más que al gobernante de su propia nación! ¡Estás delirando!"

—Capitana —exclamó Gustav en un tono que se parecía a un lamento— ¡Incluso si el Rey Hechicero es un no-muerto y el rey de otra nación, él fue el que los liberó del tormento! ¡Y eso es algo... algo que Su Majestad, algo que nosotros no pudimos hacer!

Gustav escupió esas palabras en una gran explosión, y la habitación resonó con el sonido de él tratando de calmar su agitada respiración.

—...¿Qué piensan todos?

Los paladines que habían estado previamente en la habitación se miraron entre sí mientras escuchaban la callada voz de Remedios. Después de eso, uno de ellos habló, con una expresión de determinación mortal en su cara.

—Naturalmente, los paladines no consideramos al Rey Hechicero un héroe. Sin embargo, sabemos también que la gente común podría sentirse así.

Después de eso, otra persona habló.

—La mayoría de la gente sabe que el Rey Hechicero conquistó esta ciudad con la fuerza de sólo dos... no, una persona. Aquellos que no han visto el poder del Rey Hechicero a su vez exageran estos rumores, deificándolo aún más.

El último añadió:

—Es un hecho innegable de que el Rey Hechicero se ofreció a ayudar a un país que no era ni un aliado ni un amigo suyo. Si hacemos caso omiso del hecho de que es un no-muerto... esas acciones calificarían como heroicas.

Por lo visto, Remedios era la única que no podía aceptar esta situación. En ese caso, ¿cómo podría responder a la pregunta de Gustav después de todo esto?

Era verdad que no tener a su héroe participando en la lucha haría que la moral cayese, y pensar en las razones de ello llevaría a una conmoción. El enemigo era un ejército que los superaba en número de cuatro a uno. Era natural que estuvieran en ese estado de ánimo cuando pensaban en tener que luchar contra algo así.

—...¿Entonces por qué no pintamos al Rey Hechicero como un villano y matamos dos pájaros de un tiro? ¿Qué tal si le dices a las masas que el Rey Hechicero ya no nos ayudará?

—Mentir sería una muy mala idea —dijo Gustav—. El estado de ánimo de la gente es como una presa justo antes de estallar. Si se enteran de la verdad a través de uno u otro canal y descubren que estamos tratando de ocultar la verdad, el asunto se saldría de nuestro control.

—Bueno, no tenemos que decir una mentira. Podemos hacerlo de una manera indirecta.

—Si la gente piensa que es una mentira, entonces se convertirá en una mentira.

—Entonces todo lo que tenemos que hacer es evitar que vean al Rey Hechicero, ¿no?

—...Así que si estalla un motín o si alguien quiere suplicarle en persona, ¿lo mataremos?

—...no quiero hacer eso.

Gustav suspiró pesadamente.

—Esto es frustrante. El Rey Hechicero mostró demasiada fuerza. Siento que no estaríamos así, si hubiéramos recuperado esta ciudad bajo nuestro propio poder... En el peor de los casos, si el país es conquistado. ¿Quién va a detener al Rey Hechicero si declara esta tierra un enclave del Reino Hechicero?

—¡Esta nación pertenece a Su Majestad y al pueblo que vive en ella! ¡No a los no-muertos! Y además, ¿crees que las naciones circundantes aceptarán eso?

Remedios volvió a golpear la mesa. Sin embargo, la cara de Gustav no cambió, e intervino:

—Probablemente lo harán. Capitana, usted también los vio, ¿verdad? Los monstruos de su ciudad. Ninguna otra nación querría convertirse en enemiga del Reino Hechicero, que posee un poder militar tan aterrador. Sería más prudente hacer la vista gorda al Reino Santo, que ahora es impotente... y si este lugar se convierte en un enclave, la fuerza defensiva del Reino Hechicero se reducirá a la mitad, y muchos de los países vecinos estarán de acuerdo en que es algo bueno. Y si la gente desea que esto suceda también, el Rey Hechicero tendrá una causa justa para sus acciones.

—...Así que ser un país de muertos vivientes es mejor que ser una nación cuyo pueblo ni siquiera puede defenderse... ¿es así, vice-capitán?

Gustav asintió a la pregunta de la paladín. “Así es”.

—Gustav. ¿Cometí un error al pedir ayuda al Rey Hechicero?

—Por supuesto que no, Capitana. Fue la mejor opción en ese momento. Sin embargo... es cierto que hemos confiado demasiado en su poder. Como acabo de decir, si hubiéramos recuperado esos campos de prisioneros con nuestras propias fuerzas, no estaríamos en esta situación ahora. Por lo que sabemos, la gente aún puede temer y odiar al Rey Hechicero, siendo que es un no-muerto.

—...¿Qué debemos hacer?

—Tenemos que tratar con el pueblo, ganar tiempo y derrotar al ejército enemigo por nuestra cuenta. Si ni siquiera podemos hacer eso, entonces aunque derrotemos a Jaldabaoth... la guerra podría continuar.

Remedios miró hacia el techo.

—...Entonces eso es lo que tenemos que hacer. Maldito sea ese Rey Hechicero... ¿ha planeado todo esto de antemano?

—No lo sé... Realmente lo desconozco. Pero podría haberlo hecho.

—Tal vez desea expandir sus dominios. ¿Es muy pequeño el Reino Hechicero?

—Yo no diría que es muy pequeño, pero es cierto que el Reino Hechicero es sólo su ciudad y la tierra alrededor de ella, así como esa llanura que se rumorea que engendra grandes cantidades de no-muertos.

Por eso tenía los ojos puestos en las tierras del Reino Santo. Ciertamente hay evidencias más que suficientes para llegar a esa conclusión.

—¡Esa maldita criatura no-muerta! ¡Deberíamos haber pedido la fuerza de Momon después de todo!

—Tal vez las cosas habrían terminado igual si Momon hubiera venido. La conmoción no habría sido tan grande como el impacto que tuvo el Rey Hechicero. Un rey que conquista una ciudad por sí mismo es una imagen increíblemente sorprendente. El hecho de que dicho rey sea un no-muerto que es enemigo jurado de nuestra nación también es muy influyente.

—... Maldición.

Ahora que el silencio había vuelto a la habitación, Remedios, quien finalmente se dio cuenta de que Gustav le estaba pidiendo su opinión, le dio órdenes.

—Discutiremos esto con Caspond-sama. Sí, quizás, aunque siento que no es muy probable, pero en caso de que Su Majestad haya fallecido, entonces es la persona más elegible para ser el próximo Rey Santo.

—Como todavía no hemos encontrado a ningún otro miembro de la familia real, ese será ciertamente el caso. Iremos a pedirle su opinión de todo esto, entonces.

Remedios dejó a los paladines en la habitación y condujo a Gustav a la habitación de Caspond.

Al final, las cosas resultaron igual que las predicciones de Gustav. La conclusión fue que se retrasarían en responder a la gente y si el enemigo atacara durante este tiempo, se enfrentarían a ellos sin la suposición de la ayuda del Rey Hechicero y los derrotarían, mostrando así al mundo que la fuerza del Reino Santo aún no había disminuido.



Comentarios

  1. Vamos a ver que paso gracias por el aporte

    ResponderEliminar
  2. graias por la traduccion pero faltaba la mitad V: JAJ EL GOOGLEtraducor tube q usar xD

    ResponderEliminar
  3. Solo quiero que le partan su madre a Remedios.

    ResponderEliminar
  4. UFFFF UFFF Y REE UFFF!!!! Ya quiero ver a remedios caer. y me imagino cuando momonga tenga que revivir a la reina (si es que el autor tiene mas planes para ella)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No creo que suceda, despues de todo el tiene que ser el rey

      Eliminar
  5. MUERTE A REMEDIOS! >:l

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Porque deseas que muera? Es un buen personaje

      Eliminar
    2. Por qué? Es obvio que cuando vea a ainz en un momento de "debilidad" lo intentara matar y el resultado es que la va palmar ya sea por el mismo ainz o por demiurge. Supongo que solo es cuestion de tiempo, y el principal motivo es por su idea tan cerrada de "paladin omnipotente" ante no-muertos xD

      Eliminar
    3. No es una "idea cerrada" así funciona su mundo y siempre ha sido así , no se le puede reprochar eso

      Eliminar
    4. No, definitivamente no. El personaje de Remedios es el de una militar incompetente, de miras cortas. Ella confía solamente en su poder, en sus dirigentes (su reina) y toma por echo las leyes y creencias que tiene... su misma hermana se lo ah dicho antes, que es tonta... si sus propios subordinados tienen que hacerle entender que de seguir así, se producirá un motín.... valla.

      Como personaje (no del cual te puedes mofar por su estupidez, ineptitud y poco carisma, e pocas palabras, un bufon...) es bueno. No trates de defender al tonto personaje que claramente lo hicieron así por una razón( Odiarlo supongo. Eso y reírse de el xdxdxdd)... no defiendas lo indefendible.

      Eliminar
  6. Gracias por lod caps, estos seres inferiors solo deberian ofrecer sus vidas al magnanimo xD espero se mueran pronto los que mas quieran que Ains muera

    ResponderEliminar
  7. Remedios es demasiado cabeza cuadrada, recién ahora se da cuenta de la increíble estrategia coffcoff gran potra coffcoff de Ains para dominar el mundo; espero que la eliminen pronto y que Neia no tarde en mostrarse OP con todos los "juguetitos" que recibió y le cierra la bocaza bajando le los humos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ainz ni idea tiene del plan todo es idea de demiurge , ainz sólo se hace él que entiende todo 😂

      Eliminar
    2. Ainz ni idea tiene del plan todo es idea de demiurge , ainz sólo se hace él que entiende todo 😂

      Eliminar
    3. Por eso digo que tiene gran potra porque de alguna manera todo le sale a su favor o al menos eso piensan en Nazarick. Ains me recuerda a Kogoro de Detective Conan en ese aspecto

      Eliminar
    4. A mí me recuerda a Mr. Satán y al príncipe de la tribu del fuego de Akatsuki no Yona.

      Eliminar
  8. ohhhhh si espere checando 5 veces la pagina y ya salio la parte 3 gracias

    ResponderEliminar
  9. Sasuga ainz-sama sus planes estan a mil años en el futuro

    ResponderEliminar
  10. bueno agradezco de corazón por la traducción.
    yo solo espero que Neia se luzca con los juguetes que le dio Ainz y que Ainz de un buen espectáculo.

    ResponderEliminar
  11. remedios es demasiado cerrada de mente es buena para oelear pero no pa pensar, su impulsividad y su falta de paciencia pueden llevar al desastre cometiendo un error fatal es una buena general pero no una buena estratega

    ResponderEliminar
  12. gracias por la traducción gran trabajo, pero necesito inyectarme mas overlord. siento que este volumen se esta haciendo demasiado corto. y pues bueno lo obvio la muerte fingida de ainz-sama sabemos que cuando todos fracasen y estén sumidos en la desesperación el todo poderoso ainz-sama volverá para sacarlos de la desesperación. ya quiero leerlo...

    ResponderEliminar
  13. Dios Pero Remedios ya no la soporto xD enserio , y Neia espero que no muera y que se una a Ainz , gracias por la traducción chicos sigan asi

    ResponderEliminar
  14. Bueno Remedios no es muy inteligente y es una guerrera, realmente no la puedo culpar pues fue criada toda su vida para que odie a los no muertos, cosa razonable si contamos con que en otros volúmenes dice que los no muertos odian a los vivos. Pero ojala tenga una muerte honorable y épica luchando por sus creencias de

    PD necesito esa imagen que han colocado en la portada del capítulo, Neia la waifu xD

    ResponderEliminar
  15. Jajajaja ya pusieron todo como un gran plan de Supremo Ainz jajajaja

    ResponderEliminar
  16. Se esta poniendo muy bueno y ya quiero ver masacre y la destrucción del reino santo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Overlord, Volumen 13, Capitulo 4, Parte 1

El asedio Parte 1

Faltaba mucho para el final del invierno, por lo que el aire era muy frío. Sin embargo, eso no fue una dificultad para él, gracias a la piel que cubría su cuerpo. Su torso estaba envuelto en una brillante piel negra, y otra capa de ropa encima de ella que hacia un excelente aislante. No temblaría de frío, aunque llevara una armadura completa de metal.

Sin embargo, ahora estaba temblando por una razón diferente.

Esa razón era la ira.

Overlord, Volumen 13, Epilogo

Después de la victoria del Rey Hechicero, las cosas se resolvieron de manera muy sencilla. Los demihumanos ya habían perdido la voluntad de luchar, así que todo lo que quedaba era eliminarlos. Prácticamente no hubo bajas del Reino Santo, pero el suelo estaba lleno de cadáveres demihumanos.

Overlord, Volumen 13, Capitulo 4, Parte 5

—Deprisa...

—¡Uooooohhhhh!

Un fuerte ruido resonó alrededor de Neia mientras las piedras volaban. El sonido parecía barrer con la ansiedad de su corazón.

Las piedras lanzadas golpearon a los demihumanos, que aún dudaban. Aunque distaba mucho de ser fatales, parecía que habían causado cierto daño.