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Zero no Shalltear, Prologo

Una nueva oportunidad para servir 


El final del grandioso juego YGGDRASIL, fue una noticia muy dolorosa para todos aquellos ávidos en esta aventura. Para todos aquellos que rieron, sufrieron y lloraron en estas paredes virtuales llamadas juego. Ese puede ser el caso para Momonga, líder de uno de los gremios más famosos de YGGDRASIL, Ainz Ooal Gown, quien después de quedarse solo en el juego, decidió estar hasta el último segundo en este mundo que se sentía más suyo que esa burda y dolorosa experiencia llamada realidad.

Si bien, el espíritu de Momonga se sentía nostálgico y melancólico, recordando todas sus viejas glorias y hazañas, los más perturbados por este evento, eran aquellos seres de cara seria y permanente. Ellos eran los nombrados NPCs de la grandiosa tumba de Nazarick.

El sentido común podría dictar que estos seres informáticos no son más que herramientas que el juego provee para dar al ambiente un toque más humano y cosmético, pero desde otro punto de vista, estos seres creados por los 41 miembros del gremio, vivían como cualquier ser pudiese vivir. Ellos no se sentían menos vivos por ser ceros y unos. Ellos eran las creaciones de los seres supremos. Orgullosos guardianes que protegían el templo más magnifico que este mundo ha edificado nunca. Su aspiración máxima, la de servir por el bien de sus dioses.

O así debería ser, hasta que poco a poco el poderoso gremio se fue derrumbando debido a las segundas vidas que sus añorados dioses tenían en otra realidad. Lentamente estos seres supremos fueron olvidando este mundo y los NPCs aunque felices de poder servir para cualquier propósito que se les demandara, se sentían tristes por ver cada vez menos a sus queridos amos.

Al final, ese día llego.  Uno en el que solo 1 de sus 41 seres supremos permaneció en su hogar, la tumba de Nazarick. Muchos sintieron agradecimiento ante este líder que, aunque distante, era la encarnación misma del gremio y su grandeza. Pero muchos otros sintieron miedo. Un presentimiento. Un presagio de que algo estaba por cambiar.

[23:59:59]

Mientras un cierto ser se quedaba sentado en su trono esperando que el servidor lo retirara forzosamente, la mayoría de habitantes en la tumba de Nazarick sintieron un escalofrió recorrer sus cuerpos. Un temblor que amenazaba con romper su alma.

[00:00:00]

Y en ese instante, el mundo llego a su fin.

El tiempo se congelo y la cara de la guardiana del primero, segundo y tercer piso de la famosa tumba de Nazarick, palideció.

Shalltear Bloddfallen, un NPC creado por el jugador Peroroncino, era una vampiresa de una belleza incalculable, la orgullosa guardiana de la primera línea de defensa de la tumba. Su misión era la de disminuir la fortaleza numerica de cualquier enemigo que invadiese la sede del gremio y como tal fue equipada con el mayor potencial belico de ataque. Shalltear Bloddfallen era uno de los NPCs más poderosos de Nazarick y como tal, pocas cosas podían darle miedo. Cosas como que el tiempo se congelara repentinamente, por ejemplo. Era reconocido que el mundo de YGGDRASIL contaba con seres archimagos con la famosa habilidad de detener el tiempo momentáneamente. Sin embargo, las condiciones del hechizo eran estrictas y no afectaban a todo por igual. Ella, la guardiana más fuerte de la tumba, contaba con incontables protecciones en forma de ítem, ofrecidas por su creador y Momonga, el líder de los 41. Así que, aunque en el fondo quería pensar que se trataba de una invasión, su sentido común le decía a gritos que esto era diferente.  Era un llamado a la calamidad.

No tardó mucho en sentir que no habría momento para luchar, ya que una escena totalmente inverosímil se presentó ante sus ojos. Una vista que ni sus mas terribles pesadillas podían simular.

 La realidad se estaba convirtiendo en polvo. El suelo se agrieto y poco a poco fue consumiéndose por la oscuridad. Los árboles, el cielo y cada ser que observaba en su dominio, fueron lentamente desvaneciéndose en un rio de partículas que el viento elevaba y dispersaba en la nada.

Su mente se estremeció de tan horrible escena y con un sentido de supervivencia afilado al limite, pensó en todas las maneras de salvarse de tan terrible final. Uno que poco a poco se acercaba a ella.

Su mayor desesperación fue la imposibilidad de poder gritar un nombre que para ella era sinónimo de dios. “Peroroncino”. Shalltear estaba asustada. Tan aterrada como nunca jamás lo había estado nunca. Quería que alguien la salve. Pero quien.

Su creador, el lord Peroroncino hace mucho que no venía a visitarla. Porque debería hacerlo ahora en este momento en el que la realidad se derretía literalmente. ¿Podría salvarla a ella, ahora que ya no le hacía falta?

Despues de su creador, solo quedaba su señor, Momonga. Pero ella lo sabia. Todos los NPCs lo sintieron en ese segundo. El, se había ido para siempre.

Sus dioses los habían abandonado.

Sus temores revelaron esos dolores. Normalmente no pensaría en tener pensamientos tan pecaminosos referentes a los seres supremos, pero ese momento no era normal. No podía controlar su alma sufriendo el desgarre que el mundo estaba ejerciendo sobre ella. Por primera vez ella se sintió totalmente desamparada.

“Alguien, por favor, salvemeeeee”. Intento gritar Shalltear con las únicas lágrimas de tristeza que había derramado nunca.

Poco a poco los colores de su mundo se fueron opacando y se tornaron oscuros. El NPC lo sabía. El olvido era su destino. O así debería haber sido hasta que oyó esas palabras.

"Yo, Louise Françoise Le Blanc de La Vallière,"

Su ya debilitada conciencia se aferró a esa voz. Una voz dulce pero orgullosa.

"En nombre de los cinco grandes poderes del Pentágono,"

Shalltear reconoció que las palabras podían sugerir un significado. Un sentimiento cálido empezó a surgir de su más profundo ser.

"¡Te ruego que vengas en mi ayuda, oh mi grandiosa y sabia familiar!

Un sentimiento que podía reconocer. Ya que una vez lo había sentido antes. La primera vez que había abierto sus ojos en este mundo.

"¡Oye mi guía y ven en mi auxilio!"

Shalltear sonrió y sintió que esas palabras eran las palabras más bellas en toda la existencia. Ella no necesitaba nada más. Así que con una sonrisa en su bello y sereno rostro exclamo

“Si, por favor. Llévame contigo”.

Y así con esas palabras, la vida de Shalltear Bloddfallen, NPC de nivel 100, guardiana de la gran tumba de Nazarick, cambio para siempre.

La oscuridad poco a poco se fue arremolinándose sobre ella y una luz enceguecedora que brillaba hasta en el infinito la arrastro a su nuevo mundo.

[00:00:01]




Comentarios

  1. Respuestas
    1. Shalltear es invocada al mundo de Zero no Tsukaima. Junto a Louise como su ama, crean una tormenta perfecta que cambiara radicalmente ese mundo. Algo asi.

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    2. Ohh ..noooo! Shalter se los va a garchar a todos

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  2. don traductorsama nos podria regalar mas capitulos?
    por favor

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    Respuestas
    1. Continuare escribiendo una vez termine mi traduccion de overlord. lamentablemente traducir un libro entero en una semana consume muchisimo tiempo. Asi que no pude concentrarme en escribir nada. Pero desde esta semana creo que puedo volver a la normalidad. Gracias por el interes.

      Eliminar

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