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Overlord, Volumen 12, Capitulo 1, Parte 4 final


En ese sentido, sería mucho más fácil de entender si sólo se tratara de saber quién es más fuerte o más débil. 

"--Remedios-sama, los sacerdotes contingentes y los aventureros han levantado sus banderas."

"¿Qué tal Calca-sama?"

"Todavía no".

"Asi que... bueno, es hora de empezar a lanzar hechizos defensivos de larga duración. Una vez que llegue Calca-sama, avanzaremos hacia Jaldabaoth primero y actuaremos como cebo para llamar su atención. Mantengan su voluntad fuerte y tengan cuidado con cualquier ataque especial que el enemigo tenga."

"No hay movimiento desde la plaza."

Habían confirmado que la fuerza de avance había sido aniquilada y si su objetivo hubiera cambiado de lugar, los aventureros responsables del reconocimiento se lo habrían dicho. Si no había noticias de ellos, eso significaba que Jaldabaoth no se había movido de la plaza donde había aparecido.

"No nos subestimes, pequeño demonio miserable. Probablemente piensa que si puede matarnos a todos aquí, podrá conquistar el país fácilmente ".

"No, señora. También es probable que intente demorarse para ganar tiempo. Si estamos atrapados aquí luchando contra Jaldabaoth, el ejército demihumano podrá ganar en otro lado.

"... ya veo. Así que eso también es posible... este Jaldabaoth es bastante inteligente, ¿eh?"

"Creo que es bueno maquinando porque es un demonio."

"... Hmph. Es sólo un demonio que se ha llenado de sí mismo, a ver si no lo golpeo y le hago llorar lágrimas de amarga derrota ".

Así como Remedios comenzó a jurar a los dioses, la bandera final se levantó, como si estuviera esperando ese momento.

"¡Vicecapitán!"

"¡Sí, señora! ¡Todos, es hora de moverse!"

"¡Bien! Síganme!"

Empezaron a correr junto a Remedios, decididos a enterrar su espada en la cara de ese demonio.

Rapidamente corrieron por los callejones hasta llegar a la plaza y ahi lo vislumbro.

Habia a una persona de apariencia sospechosa, parada en medio de una plaza pintada de rojo brillante y esparcida con los cuerpos de los caídos. Una cola sobresalía de la cintura de esa persona.

Su descripción era casi idéntica a la informada por los soldados que huían.

No tenía alas ni cuernos y la única señal de que era un inhumano era su cola. Desde ese punto de vista, era poco más que un hombre con una máscara.

Sin embargo--

"¡Eres tú Jaldabaoth!"

"¿Que es eso rojo? ahhhh!"

Un olor acre llenaba el aire cuando entraban en la plaza, el de sangre y las entrañas. Hubo un sonido de silenciamiento de la carne mientras ella entraba, pero ya no estaba preocupada por esas cosas. Todo lo que quedaba era cargar con todo su poderío y balancear su espada.

Su irritación se agudizó cuando Jaldabaoth la evitó sin esfuerzo, asi que volvio a atacar.

Eso también fue evadido.

Remedios sabía que por mucho tiempo que dedicara a sus estudios, nunca podría sobresalir en el mundo académico. Por esa razón, dedicó todo su tiempo a mejorar sus habilidades de lucha, porque comprendió que tenía más talento en ese campo. Después de eso, se había convertido en la mejor guerrera de esta nación.

Y ahora, los instintos de paladín de Remedios Custodio le gritaban.

La evasión de Jaldabaoth no era una coincidencia. Se puso a hacer gala de su poder porque tenía la fuerza para respaldarlo. Pocos seres humanos podían mantenerse a la altura de la batalla que estaba a punto de tener lugar y ella necesitaría mejorar aún más con magia.

Los instintos de Remedios nunca le habían fallado en momentos como estos.

"¡Retrocedan! ¡Todos ustedes retrocedan! ¡No, formen un cordón! ¡Este demonio es muy fuerte!"

Al decir eso, se alejó con sus hombres. Sus subordinados se retiraron más lejos que ella, pero no podía llegar tan lejos como ellos. A lo sumo, ella podía retroceder cuatro metros, ya que si daba un sólo paso mas podia ser decapitada a la distancia.

Jaldabaoth se dobló los hombros.

"Haaaa... como un toro de carga. ¿Qué es esto? ¿Podría ser que hayas visto rojo?"

Remedios ignoró la burla del demonio y las tropas lideradas por Kylardo y Calca aparecieron en su campo de visión. Sorprendidas por la visión de Remedios comprometida con Jaldabaoth, se apresuraron. 

Jaldabaoth se volvió hacia Calca, exponiendo a Remedios su indefenso cuerpo. Sin embargo, sus instintos le dijeron que Jaldabaoth podría estar esperando a que ella lo atacara por detrás y así se quedó paralizada.

"¡Ustedes dos! ¡Es muy fuerte! ¡Si no retiran a sus hombres, morirán por nada!"

Las dos respondieron inmediatamente al grito de Remedios y fueron las únicas que se adelantaron.

Remedios se mantuvo alejada de Jaldabaoth mientras daba vueltas a su alrededor hasta que llego junto a las dos.

"Remedios, por favor no te presiones."

"Tiene razón, onee-sama. ¿No deberíamos enfrentarlo todas a la vez?"

Sus ojos no se habían movido de Jaldabaoth mientras escuchaba sus palabras tranquilas desde atrás. Tal vez estaba planeando desatar ese poder que rompía murallas sobre la ciudad; si él hacía un movimiento, ella se apresuraria y lo cortaria.

Sin embargo, Jaldabaoth no mostró ninguna señal de hacerlo.

Su pose relajada hizo infeliz a Remedios.

Debo, ¡tengo que derribarlo!

"¿Así que tú eres Jaldabaoth?"

Jardabaoth se encogió de hombros en respuesta a la pregunta de Calca, intensificando su disgusto aun mas. Cada pequeña cosa que hizo ese demonio sólo sirvió para volverla loca.

"Efectivamente. ... Tu esclava me atacó sin decir una palabra. ¿Qué habría hecho si hubiera sido un caso de confusión de identidad? Bueno, me interesa que haya salvajes en el Reino Santo que son incapaces de hablar. Ah, para estar seguro, ¿puedo preguntarle si usted es la reinante Reina Santa?"

"Efectivamente".

"No hay necesidad de decirle tu nombre, Calca-sama."

Remedios niveló la punta de su espada contra Jaldabaoth. 

"Todo lo que necesitas saber es que él es Jaldabaoth y todo lo que necesitamos hacer después de eso es matarlo y enviarlo de vuelta al infierno. Hablar con él sólo va a manchar tu lengua..."

"A-ah, Remedios, antes..."

Las palabras confusas de Calca hicieron que Remedios inclinara su cabeza. ¿Había dicho algo así antes?

Kylardo parecía lanzarle un hechizo por detrás, porque una oleada de calor se elevó dentro de su cuerpo, acompañado de una increíble fuerza. Su ataque de hace un momento había sido evadido, pero ahora confiaba en que podría golpearlo en este estado. En este punto, Remedios pensó, así que eso es todo, porque hablar con él era para ganarles tiempo.

"... Todavía soy magnánimo, así que charlaré contigo un rato. ¿Tienes alguna pregunta?"

Jaldabaoth apretó la región ocular de su máscara, un movimiento que Remedios había visto a Calca, Kylardo y su vice-capitán actuar muchas veces en el pasado.

"... Ademas, por favor, prepárense hasta que estén satisfechas. La vista de ustedes -preparandose desesperadamente para vencerme- siendo pisoteadas y sus vidas arrebatadas por un poder que supera incluso eso; en verdad es una visión que evoca cada vez más desesperación en aquellos que lo atestiguan con sus propios ojos. Qué maravillosa vista será."

"¡No dejaré que eso suceda!"

"Lo siento, Remedios, ¿pero podrías callarte un rato?"

Había un indicio de acero en la voz de Calca y Remedios se calló. Fue sólo un pequeño cambio de tono, pero por experiencia, Remedios sabía que Calca estaba enfadada.

"Remedios, retrocede un poco."

"Pero, pero si me muevo hacia atrás, no podré derribarlo si hace algo raro..."

"Ah, eso está bien. No atacaré hasta que terminemos de hablar o hasta que lances un ataque tuyo ".

"Como si pudiéramos creer lo que dice un demonio..."

"Remedios!"

"... entendido."

Remedios se echó hacia atrás como se le había ordenado y su hermana le susurró a través del casco.

"Calca-sama está intentando aprender más del enemigo. Necesitas ignorar lo que dice ese demonio y soportarlo ".

Remedios hizo una mueca de disgusto.

Su enemigo era un demonio. Siendo así, deberían considerar que todo lo que dice es probablemente una mentira. Apresurarse y cortarlo ahorraría esfuerzo y células cerebrales. Sin embargo, impedir a su Señora era una traición a su lealtad. Así, ella tenía los dientes apretados y aguantó esto.

"Ahora, Emperador Demonio Jaldabaoth. Tengo algunas cosas que preguntarte. ¿Por qué has venido aquí? Si quieres pisotear este país, ¿por qué no te mueves con el ejército demihumano a la fortaleza? O podría ser..."

"... Ah, no es necesario que digas nada más, puedo imaginar lo que quieres decir, parece que estás equivocada. -La razón por la que he venido aquí solo, no es para hablar contigo. ".

Un "qué" tenue vino de Calca, que estaba detrás de Remedios. Parecía claramente decepcionada.

"Hay dos razones por las que he venido aquí solo. La primera es que, comparado con ser asesinadas por la orda demihumano, aplastarlas por mí mismo ahondará su desesperación mucho más. La otra razón es -- para evitar cometer los mismos errores que cometí en el Reino. No esperaba encontrarme con un guerrero tan poderoso como yo. Por lo tanto, el hecho de que he venido aquí solo es para ver si hay un ser comparable a mí ".

"Puede haber, ¿sabes?"

"De esto estoy seguro... no hay ninguno. Te he dado todo este tiempo. Si alguien así existiera, en esta ciudad -- estaria a tu lado, la persona más importante de esta nación. Sin embargo, no he encontrado a nadie así. Eso incluye a esos cobardes lloriqueantes que se esconden ".

"¡Bastardo! ¿Estás diciendo que somos más débiles que ese guerrero?"

Remedios no podía pretender que no había oído esas palabras y le hicieron olvidar su paciencia y gritar con ira. Calca y las palabras de su hermana ya estaban a medio camino de su cabeza, pero la orden de no cortarlo apenas permanecia.

Eso es exactamente lo que estoy diciendo. ¿No me has oído? ¿Es todo lo que desea saber, su Santa Majestad?"

"Solo hay una cosa más... ¡Ángeles, adelante!"

La poderosa voz de Calca llenó la plaza y los ángeles en el perímetro y escondidos entre los sacerdotes desplegaron sus alas y se echaron a volar.

Había cinco ángeles convocados a través de hechizos de tercer nivel: Arcángel de las llamas. Había veinte más invocados a través de hechizos de segundo nivel, Ángeles Guardianes. Y entonces, hubo un solo ángel que Calca había convocado antes de llegar aquí, un Principado de Paz.

Si bien no recordaba los poderes que poseían los ángeles, recordaba que el Principado de Paz que Calca convocó podía usar hechizos divinos de bajo nivel y podría usar habilidades como la protección contra el mal, el mal herido, el silencio de las masas, entre otros. Eso era porque había visto a menudo a Calca invocarlo.

Sintiendo la intención asesina que tenía a su alrededor, Remedios comprendió que ya no necesitaba contenerse y por eso atacó. Normalmente, los sacerdotes la hubieran apoyado con hechizos de ataque, pero no había ninguno. Quizás estaban conservando maná para convocar ángeles.

Remedios activó una habilidad de una de sus clases de trabajo, el asesino del mal. El poder divino dentro de su espada sagrada se intensificó. 

En ese momento, cinco aventureros aparecieron repentinamente detrás de Jaldabaoth. Deben haber usado magia de invisibilidad para acercarse a él. Ella no sabía por qué de repente se habían vuelto visibles. Aunque sabía que había un hechizo llamado[Invisibilidad], no tenía ni idea de qué tipo de hechizo era o cómo podía ser negado.

Jaldabaoth no respondió a los aventureros que habían aparecido de repente. No... no parecía que se hubiera dado cuenta.

En ese momento, sintió que se había equivocado sobre el aura de intimidación de Jaldabaoth. O mejor dicho, esto era sólo una ilusión o una copia y el original no estaba aquí.

No, ella negó la última deducción. Eso no podría ser. Sus instintos, su habilidad para olfatear el mal, le dijeron que Jaldabaoth estaba justo ahí.

Los aventureros miraron con asombro y golpearon a Jaldabaoth con pánico. Justo cuando pensó que sus armas serían capaces de alcanzarlo, Jaldabaoth germinó un conjunto de extrañas alas detrás de él y empalaron a los aventureros que habían intentado atacarlo por detrás.

Quizás la espumosa sangre que estaba tosiendo era porque había sido apuñalado en el pecho y la sangre fluía hacia sus pulmones, pero con su último rastro de vida, un solo aventurero balanceó su arma sobre Jaldabaoth.

Sin embargo, Jaldabaoth atacó con la cabeza, sin señal de que hubiera resultado herido.

Desde que estaban aquí, esos aventureros deberían haber sido muy hábiles. Era razonable suponer que estarían usando armas sagradas elementales como parte de sus preparativos. Aún así, no podían dejar una marca en él, mostrando que este demonio era un ser de muy alto nivel.

En los pocos momentos en que las condiciones de la batalla cambiaron, Remedios grito "¡Yeeart!" como si fuera a lamentarse y arremetio diagonalmente con su espada sagrada.

Jaldabaoth saltó un paso hacia atrás y esa cola -no, probablemente era un tentáculo- le arrojó a los aventureros perforados.

No tenía ninguna intención de enfrentarse a ello.

Ella tomó su mano izquierda de la empuñadura de su espada, golpeándolos a todos a un lado --

"-Aceleración de flujo" "

Entonces activó un arte marcial, se adelantó y empujó.

La espada sagrada que apuñaló la garganta de Jaldabaoth fue bloqueada por un juego de garras repentinamente germinadas--

"¡Holy Strike!"

Ella infundió el poder sagrado dentro de la espada atrapada en las garras en el instante en que hicieron contacto.

Esta era una técnica elemental para los paladines y en un principio estaba pensada para ser usada en el momento en que la espada de uno mordia la carne del enemigo, pero eso no significaba que no podía ser usada como un ataque táctil. Puesto que la mayor parte del poder divino simplemente explotó en la superficie, no causaría mucho daño, pero ella lo había usado de todos modos. Eso fue porque sus instintos de paladín, a los que su hermana pequeña llamaba instinto animal, gritaban que necesitaba demostrar que aún podían resistirse a Jaldabaoth e impedir que la moral de los soldados circundantes cayera.

"Ya veo..."

Los ángeles se interpusieron entre Remedios y Jaldabaoth en retirada. Lanzaron su ataque mientras flotaban a una altura aproximada a su cabeza.

Remedios hizo clic con su lengua.

El sonido metálico que resonó mientras su espada sagrada hacía contacto con las garras de Jaldabaoth le dijo lo duras que eran esas garras. Además, el hecho de que pudiera evadir fácilmente un golpe que ella había asestado después de una mejora mágica -aunque de una manera un tanto torpe- mostró cuán altas eran sus habilidades físicas.

Había muy pocas personas que podían enfrentarse a un ser tan poderoso. Mientras que los ángeles invocados a través de hechizos de tercer y segundo nivel por lo general sobresalían al matar monstruos, sólo servían para interponerse durante esta batalla. En particular, los chirridos de los ángeles que flotaban de un lado a otro eran una molestia.

"Penetrate Magic - Holy Ray".

Su hermana lanzó un hechizo. Sin embargo, desapareció ante la cara de Jaldabaoth como si hubiera sido desviada.

"Twin Penetrate Magic - Holy Ray".

Calca también emitió dos rayos de luz. Probablemente estaba pensando que estaría bien siempre y cuando uno de ellos pudiera perforar la inmunidad mágica de Jaldabaoth, pero desafortunadamente su ataque fue tan ineficaz como el de su hermana.

Eso significaba que poseía una resistencia mágica muy alta. En otras palabras.

¡Necesito poner toda mi fuerza en esto!

Rugió, para encenderse.

"¡Usa tu cabeza y deja que los ángeles peleen! ¡No tiene sentido!"

El hecho era que aunque los ángeles tenían la ventaja de la altura y lo rodeaban por todos lados, Jaldabaoth permaneció tranquilo. Pero eso era natural. Incluso después de estar rodeado por tanta gente, ni un solo ataque había golpeado a Jaldabaoth.

Los aventureros corrieron a recoger a sus camaradas que habían caído a los pies de Remedios. Mientras que sus cuerpos inmóviles estaban claramente muertos, esperaban contra toda esperanza que no fuera verdad.

"... Qué molesto. Aunque no sean más que insectos, un enjambre de ellos sigue siendo desagradable".

Jaldabaoth sonaba perfectamente compuesto.

De hecho, poder negar los hechizos lanzados sobre él desde atrás y evadir perfectamente los ataques físicos le hacía parecer abrumadoramente superior.

Sin embargo--

¿Crees que nunca hemos luchado contra enemigos como tu antes?

A menos que sus invocadores fueran especialistas, los monstruos invocados eran generalmente más débiles que los que los invocaban. Por lo tanto, hubo casos en los que los ataques de los ángeles acabaron siendo inútiles.

Contra un enemigo poderoso, la mejor forma de usar ángeles era--

Los ángeles en el cielo arremetieron contra Jaldabaoth como uno solo. No usaron sus espadas, sino que se lanzaron a bloquearlo.

Obstaculizando así los movimientos de su enemigo.

Era bastante efectivo.

Quizás estaba comenzando a ponerse tenso, pero Jaldabaoth se puso a la ofensiva y un solo golpe de sus garras hizo que varios ángeles se desvanecieran en la nada.

Sin embargo, los ángeles de atrás llenaron el hueco, continuando el ataque en lugar de sus compañeros ausentes.

Esto era lo que daba miedo de los monstruos invocados. Como eran seres que no contaban como moribundos incluso cuando eran asesinados, podían ser utilizados en toda su extensión de esta manera.

Los ángeles vinieron como una feroz cascada, sin descanso ni respiro y los contraataques de Jaldabaoth dejaron a Remedios mirando con asombro. Sin embargo--

¡Esperaba ese descuido de tu parte!

Remedios se había movido sutilmente para entrar en una abertura en la defensa de Jaldabaoth, una falla fatal que fue expuesta cuando estaba en guardia contra los ángeles que venían de arriba.

"... ¡Qué!"

"¡Yeeart!"

Activó una habilidad y luego sus artes marciales, usando su espada sagrada para dar un golpe con todas sus fuerzas.

Había elegido conservar el mayor poder de su espada sagrada porque sus instintos le decían que ahora no era el momento de ese poderoso movimiento, que sólo podía usarse una vez al día.

Atacando con el golpe más fuerte que pudo blandir aparte de ese movimiento, Jaldabaoth voló hacia atrás como si lo aplastaran en el horizonte, hasta que chocó contra una tienda del otro lado de la plaza.

Remedios miró hacia las manos que sostenían su espada.

"Oh, no."

"¡Nee-sama! Lo hiciste!"

Gritó enfadada en respuesta a la exclamación de su hermana pequeña.

"¡Todavía no ha terminado! ¿Cómo pudo haber volado tan lejos?"

"Dada tu fuerza bruta, creo que es posible, Nee-sama..."

"¡Él voló solo!"

De hecho, no sólo había permitido a Jaldabaoth escapar del cerco, sino que incluso le había dado la oportunidad de esconderse en una casa.

La razón por la que podían luchar contra enemigos como Jaldabaoth era porque podían rodear a su oponente y forzarlo a enfrentarse a muchas personas a la vez. Permitirle esconderse en un hogar pequeño era demasiado peligroso. 

Además, las acciones de Jaldabaoth cambiarían ahora. Era posible que dejara de jugar en este momento.

"Remedios! ¿Qué debemos hacer?"gritó Calca.

Por lo general, Remedios preguntaba y entonces Calca respondía, pero ahora sucedía lo contrario. Durante la batalla, ella era más capaz de tomar la decisión correcta que las otras dos.

"¡Derriben la casa sin acercarse a ella!"

Después de escuchar eso, los sacerdotes lanzaron hechizos de ataque uno tras otro.

Colapsaron la casa en poco tiempo. Sin embargo, era difícil creer que Jaldabaoth había sido aplastado bajo los escombros que caían. Incluso Remedios en su armadura encantada podría sobrevivir a menos que tuviera muy mala suerte.

--Además

Remedios miró hacia abajo a su no manchada espada.

¿Habría podido esquivar parte del golpe sólo volando? ¿Había usado un arte marcial como Fortaleza o algo así? ¿O era una habilidad sólo para demonios? Había muchas posibilidades para eso, pero las cosas se pondrían difíciles si ella no podía ver a través de él.

En medio de los sonidos de la destrucción, las casas vecinas se derrumbaron bajo los hechizos de área. La suciedad y el polvo llenaron el aire y no pudo evitar toser.

"Oye, Remedios, ¿por qué no ha salido todavía Jaldabaoth?"

"... Nee-sama, ¿podría ser que ya se haya escapado por teletransportación?"

¿Ese demonio que hablaba tan arrogantemente? No puedo imaginarme que escaparía sin ser herido...

"... deberíamos usar fuego. Vierte el aceite y enciéndelo, entonces ¿puedo pedirte que lo santifiques, Calca-sama?"

"Nee-sama, ¿vamos a llevar a cabo el ritual del Fuego Santo? Haciendo eso para dañar a un oponente... ¿es eso lo que un paladín debería estar haciendo?"

"Está bien, si Remedios cree que esa es la mejor manera, entonces iremos con ella. No, deberíamos hacerlo. Como es un demonio, no hay razón para que no salga herido ".

Muchos demonios eran resistentes al fuego, pero el Fuego Santo era del elemento sagrado y la resistencia al fuego era sólo la mitad de eficaz contra él.

"Entonces, Calca-sama, los preparativos para el ritual..."

"No tenemos tiempo para eso. Por favor, use la versión simplificada."

Calca miró hacia adelante mientras decía eso y desde el rabillo del ojo de Remedios, vio a su hermanita preguntándose si debía ir

"Pero..."

Simplificar el ritual del Fuego Sagrado pondría mucha tensión en el cuerpo del usuario. Esto no era algo que ella, como uno de los subordinados de Calca encargada de mantenerla a salvo, debería recomendar. Sin embargo, sería aún peor si le dieran tiempo a Jaldabaoth. 

"Si crees que esta es la mejor manera, entonces lo haremos. Sin embargo, si lo hago yo sola, no podré ayudarte después de eso. Por favor, tenga eso en mente... Entonces, ¿puede encender el fuego de inmediato?"

"Si--

"... Kukuku. Vaya, esto es muy molesto ".

De repente, la voz de Jaldabaoth salió del montón de escombros.

"¡Nee-san!"

"¡Lo sé!"

Remedios inmediatamente se paró frente a Calca y sostuvo su espada en una posición lista. 

Después de todo, Jaldabaoth había sido enterrado bajo la casa. Por lo tanto, mencionar el uso del ataque del Fuego Sagrado fue la elección correcta. No habían pensado que podría haber perdido el conocimiento debido a la conmoción de ser enterrado bajo la casa caída.

"Parece que es hora de que me ponga serio."

"Oh? Entonces deberíamos haberlo hecho antes. Esperaré, ¿por qué no me muestras tu poder? ... Calca-sama, Kylardo, regresen."

Remedios susurró sus órdenes a las otras dos. Al mismo tiempo, Remedios también retrocedió, permitiendo a los ángeles resurgidos formar un muro entre ellos y Jaldabaoth.

"Oh si. En ese caso, por favor regrese. Sería muy decepcionante que murieran por la onda expansiva".

El montón de madera y ladrillos se hincharon. Mientras se desplomaban al suelo, algo masivo se levantó lentamente de entre ellos.

"... ¿Jaldabaoth?" Remedios no pudo evitar murmurar en voz baja.

Eso fue porque se veía completamente diferente al anterior Jaldabaoth. Le hizo preguntarse si había cambiado de lugar con otro demonio. Sin embargo, no podía haber muchos demonios que se parecieran a eso. 

De hecho, ése era Jaldabaoth. Esa era la verdadera forma de Jaldabaoth.

Agitó sus alas ardientes y las llamas ardían al final de su larga cola. Sus brazos musculosos y espantosos también estaban ardiendo. Su malvada cara tenía una expresión de ira.

"¡Sacerdotes, ordenen a los ángeles que ataquen!"

Obedeciendo la orden de Calca, los sacerdotes ordenaron a sus agentes que se precipitaran. Jaldabaoth no contraatacó a los ángeles mientras se balanceaban con sus armas, simplemente recibió los golpes en su cuerpo. Aunque estaba rodeado y golpeado, no parecía dolido en lo más mínimo. Parecía una horda de niños que intentaban golpear con palos a un paladín completamente blindado.

"Esta es mi verdadera naturaleza."

Jaldabaoth habló con una voz aspera, gruesa y profunda que parecía sacudir las fosas de sus estómagos. Se echó atrás mientras se apartaba de los ángeles. Ignoró cada uno de los ataques que los ángeles hicieron al levantar sus manos envueltas en llamas y luego las apretó en puños. Su forma ardiente se asemejaba a una bomba volcánica al rojo vivo.

"Ahora, insectos tontos y molestos, desaparescan."

Con un golpe, los ángeles que deberían haber estado frente a Remedios desaparecieron.

Jaldabaoth había perforado con extraordinaria velocidad e incluso la visión de movimiento entrenada de Remedios no podía capturar ni un solo cuadro de su movimiento. Sólo ese solo golpe fue suficiente para exterminar a todos los ángeles que estaban formando un muro para Remedios. 

Esta era la verdadera forma de Jaldabaoth.

Remedios tragó saliva al ver ese poder abrumador que fácilmente podía matar a varios ángeles de un solo golpe y luego agarró con más fuerza su espada sagrada. Su sudor caia como la lluvia, sintiendo como si su túnica cambiaba de color bajo su armadura.

¿Podría... podría ella ganar esto? No--

"... ¡yeeeeeeeeeeeaaart!"

Remedios gritó para desterrar su miedo. Aunque era un movimiento irreflexivo, si ella no cargaba ahora mismo, ella estaría esencialmente admitiendo su derrota en su corazón. Agarró con fuerza su sagrada espada y saltó hacia delante.

Usó todo el poderío de su cuerpo en un enorme golpe hacia abajo.

Jaldabaoth no lo bloqueó ni esquivó.

Y entonces... rebotó con risible facilidad.

"... ¿Eh?"

La espada, hecha de un metal misterioso más duro que el adamantite, rebotó en la piel de Jaldabaoth.

Mirando hacia arriba, vio que Jaldabaoth la estaba mirando. Era similar a como un ser humano no se preocuparía por un gusano retorciéndose en el suelo.

"Lidiar contigo con las manos vacías es un poco problemático... no, aquí hay un arma excelente."

Jaldabaoth se adelantó, sin prestarle atención a Remedios. Su enorme cuerpo la hizo a un lado.

"¿Qué!? ¡Ugh, maldita sea!"

Remedios y los ángeles recién llamados cortaron a la espalda de Jaldabaoth. Sin embargo, su brillante piel metálica permaneció intacta bajo sus espadas.

Le dieron con hechizos de ataque. Sin embargo, todos ellos rebotaron.

Este bastardo, no se detiene en absoluto, ¿dónde está mirando...?

La cara de Remedios se puso pálida cuando miró hacia Jaldabaoth. Allí estaban Calca y Kylardos.

"¡Hagan algo, todos ustedes! ¡Deténganlo! ¡Dense prisa y detenganlo!"

Remedios ladró sus órdenes a los paladines detrás de ellos. No podía pensar en lo que ellos podían hacer, pero no podía dejar que Jaldabaoth llegara a Calca y Kylardo.

"¡Dejen que Calca y Kylardo se retiren! ¡Él va por ellas dos!"

Los paladines y sacerdotes cerraron filas delante de las dos, formando un muro. Una pared patéticamente débil.

"¡Alto! ¡Alto! ¡¡PARA!!!"

Remedios gritó mientras balanceaba su espada una y otra vez.

Sin embargo, nada de lo que hizo logró perforar la piel de Jaldabaoth.

Los paladines balanceaban sus espadas, los sacerdotes lanzaban sus hechizos, pero aun así, no podían impedir a Jaldabaoth en lo más mínimo. Caminó sin escrúpulos, sin decir una palabra.

La gente que tocó las llamas que le rodeaban se puso a llorar y cayó al suelo, pero Jaldabaoth no parecía que tuviera la intención de atacar.

"¡Las dos, corran! ¡No podemos detenerlo ahora!!"

La cabeza de Remedios era un lío confuso mientras gritaba.

Jaldabaoth fue repelido por los aventureros del Reino. Ella estaba en la misma liga que los aventureros adamantitas y podría haber sido incluso más fuerte que ellos. En ese caso, ¿por qué no pudo hacer nada con Jaldabaoth?

¡Piensa! ¡Tiene que haber algo que pueda hacer! ¡Tengo que encontrarlo! ¡Tengo que encontrar algo que pueda hacer para hacerle daño!

Debe haber alguna razón para la invencibilidad de Jaldabaoth. Al igual que algunos monstruos eran altamente resistentes a todos los metales además de la plata, debe haber algún tipo de habilidad racial defensiva que proteja su cuerpo.

¡¡¡¡¡Pero qué clase de habilidad es esa!!!!!

Sus instintos siempre confiables no le dijeron nada.

Hasta ese momento, siempre había sido su vicecapitán o Kylardo o Calca dando órdenes. Todo lo que tenía que hacer era llevarlas a cabo. Sin embargo, las tres estaban en silencio ahora.

La frustración comenzó a crecer en Remedios, pero ella tenía clara una cosa.

Mientras las dos escapen, impedirán que Jaldabaoth logre sus objetivos.

Las dos parecían entender eso también, porque se volvieron y corrieron sin mirar atrás.

Eso estuvo bien. No había tiempo para que la gente se moviera como idiotas en un campo de batalla real. Aunque Remedios muriera, mientras sobreviviera la Reina Santa, la Jefa de Estado, habría esperanza y aunque se desarrollara el peor de los casos y muriera la Reina, mientras su hermana estuviera viva y consiguieran recuperar su cuerpo, podrían devolverle la vida.

Varios sacerdotes -probablemente capaces de hechizos de tercer nivel- se mantuvieron al lado de Calca. Su defensa debería ser capaz de comprarles más tiempo para huir.

"Mm. ¿ "Gran Teletransportación"?

De repente, Jaldabaoth desapareció y la espada en su mano no hizo más que golpear el aire.

"¡Qué!"

Remedios entró en pánico y miró a su alrededor y luego un lamento lastimoso le llegó a los oídos. El corazón de Remedios se tambaleó. El sonido provenía de la dirección en la que ambas habían corrido.

Sin embargo, el muro de paladines le impidió ver lo que estaba pasando.

El poder de los objetos mágicos que poseía reprimía su terror, pero su ansiedad seguía aumentando. Si su hermana y sus guardias fueron asesinados, entonces sólo Calca podría enfrentarse a Jaldabaoth. Ella era el pináculo del Reino Santo; si se perdía, entonces el país caería con ella.

"¡Fuera de mi camino!"

Gritó Remedios mientras irrumpió en un sprint. Los paladines se apresuraron a dividir sus filas por ella.

Estaba demasiado lejos de Calca.

Su cuerpo era demasiado lento y perezoso.

Remedios siempre había pensado que su fuerza de brazo y su flotabilidad de pies estaban en el cenit de la habilidad humana y era una silenciosa fuente de orgullo para ella. Sin embargo, este momento fue la primera vez que se enteró de que no era más que una vanidad falsa.

Todo lo que necesitaba hacer era sobrevivir a un solo golpe. Por muy malherida que estuviera, había muchos sacerdotes aquí. Había una manera, siempre y cuando ella no muriera.

Mientras Remedios se convencia a sí misma mientras corría, descubrió que Jaldabaoth se había apoderado del cuerpo de Calca. No tenía el lujo de ocuparse de la seguridad de Kylardo.

La enorme mano de Jaldabaoth estaba cerrada alrededor de las piernas de Calca. Esas manos estaban envueltas en llamas. Escuchó algo parecido a su carne chisporroteando bajo la armadura calentada y su cara helada parecía haberse vuelto loca de dolor al apretar sus limpias hileras de dientes.

¡Maldito bastardo despreciable! ¡Ha tomado un rehén!

Si Jaldabaoth iba a hacer algún tipo de demanda -habiendo tomado una postura de lucha, Remedios se encontró a sí misma dudando de las palabras que dijo a continuación.

"Un arma excelente".

"... ¿ah?"

Remedios miró a la espada sagrada que sostenía.

¿Él quería eso?

"Desde el momento en que la vi por primera vez, sentí que sería un arma excelente."

Levantó el brazo, levantando a Calca hacia su línea de visión. Jaldabaoth flexionó los brazos. Parecía como si estuviera haciendo flecciones de práctica.

Hubo una fractura y Calca lloró de una agonía sin palabras.

Incapaz de soportar la fuerza de Jaldabaoth y el peso de su propio cuerpo, las articulaciones de su rodilla se doblaron en una dirección que nunca se pretendió que enfrentara.

Fue entonces cuando Remedios se dio cuenta del significado de Jaldabaoth.

Quería usar a la Reina Santa, Calca Bésarez, como arma.

"Tú, ¿qué eres...?"

No podía entenderlo.

Sin embargo, no tenía otra opción que entenderlo.

"De acuerdo, ¿es mi turno ahora?"

Una sonrisa malvada apareció en esa cara furiosa y Jaldabaoth se le acercó.

¿Qué debería hacer ella?

Remedios se echó atrás y los paladines detrás de ella también retrocedieron.

¿Qué puedo hacer en un momento así? ¿Qué debo hacer?

Remedios buscó ayuda y detrás de Jaldabaoth, vio a los sacerdotes que protegían a Calca y a Kylardo desplomarse en el suelo.

Mientras los sacerdotes estaban inmóviles, su hermana se movía débilmente. Quizás había lanzado un hechizo en secreto.

¡Kylardo sigue viva! Pero a quién debo salvar primero, tengo que preguntarle a Isadora.

"¡Isadora! Qué debemos hacer!"

"¡Retirada!"

"¡Comprendido! ¡Todo el mundo, retrocedan! ¡Retirada! ¡Retirada!"

"... ¿Qué? ¿No pelean? Y después de todo este esfuerzo por conseguir un arma para destrozarlos..."

Jaldabaoth extendió la mano que no sostenía a Calca y descargó un hechizo de ataque de tercer nivel. La bola de fuego voló y explotó, inmolando los paladines dentro de su área de efecto.

Protegidos por hechizos de resistencia al fuego, los paladines apenas lograron evitar ser heridos fatalmente. Sin embargo, era simplemente que no habían muerto.

Calca se retorció y luchó, pero no pudo escapar de la mano de Jaldabaoth.

"Qué mujer tan molesta. Ahora eres un arma. Actúa como tal ".

El cuerpo de Jaldabaoth se flexionó levemente al levantar el brazo que sostenía a Calca.

"¡Para!"

Mientras se daba cuenta de lo que Jaldabaoth pretendía, Remedios gritó con tristeza. Y entonces, Jaldabaoth se balanceó hacia abajo, ignorando sus gritos.

Splat.

Calca no pudo protegerse a tiempo y su rostro desprotegido se estrelló salvajemente contra el suelo.

Después de eso, Jaldabaoth levantó lentamente su brazo de nuevo y Calca volvió a colgar cojeando de su mano, habiendo perdido la voluntad de resistirse a él.

Su casco estaba abierto. Eso fue para levantar la moral de las tropas con su belleza.

Sin embargo, esa hermosa cara era ahora una masa de sangre fresca. Estaba plana ahora, como si el puente de su nariz se hubiera derrumbado.

"¡Desgraciado!"

"¡Idiota! ¡Alto!"

Uno de sus hombres -un paladín- no podía evitar desenvainar su espada y salir a la ligera. Quería detenerlo, pero era demasiado tarde.

Jaldabaoth balanceó su arma contra el paladín, con una velocidad que no parecía que sostenía un cuerpo humano

Los dos chocaron y el paladín fue enviado volando con un estruendoso golpe de metal.

Su armadura estaba envuelta como si hubiera sido golpeado por un gigante, mostrando lo intensa que había sido la colisión con Calca.

Los ojos de Remedios no salieron del cuerpo de Calca.

Los humanos podrían tener pieles más blandas que otras especies, pero los humanos fuertes podrían envolver sus cuerpos en ki o magia y si aún estuvieran conscientes, podrían soportar un corte sin ser lastimados.

De hecho. Si estuvieran conscientes.

Tal vez se le había soltado por el impacto, porque su casco se le había aescapado y su largo pelo jugaba salvajemente al viento. Su cara invertida era un sangriento desorden, su nariz rota y sus dientes delanteros destrozados, sus ojos rodando hacia arriba y un leve gemido goteando de su garganta. Su belleza, considerada como un tesoro nacional, había desaparecido sin dejar rastro. Su estado actual era demasiado trágico para las palabras.

"¿Qué debemos hacer, Isadora? ¿Cómo podemos salvar a Calca?"

"¡Yo, no lo sé!

"¿Para qué demonios eres buena, entonces?" ¿No existe tu cerebro para tiempos como estos?"

"¡Nunca imaginé que algo así podría pasar! No hay nada que podamos hacer, sólo retroceder ".

"¡Así que quieres que abandone a mi hermana y a Calca aquí!"

"¿Qué más podemos hacer?"

Y Remedios no tenía nada que decir.

"Hahahaha. La visión de los humanos peleándose ante su enemigo es una visión temible. Bueno, ya era hora. Se acabó el tiempo de jugar ".

"¿Qué?"

Jaldabaoth lentamente miró al cielo.

"Ya era hora de que mi ejército llegara a esta ciudad. Necesito destrozar las puertas y lanzar una tormenta de matanza y carnicería ".

"¿crees que te dejaremos hacer eso?"

"¿Déjarme? No necesitas dejarme. Todo lo que necesitas hacer es aceptarlo. Como decirlo, les regalo una estrella, aquí."

Jaldabaoth levantó la mano que no sostenía a Calca y luego, como si buscara algo, señaló hacia el cielo.

"--¡¡¡Detente!!!"

Gritó Remedios porque ella no sabía lo que él iba a hacer.

Sin embargo, todos fueron congelados en su lugar, incapaces de actuar. Eso fue porque no podían atacar a Jaldabaoth, que tenía como rehén a la Reina Santa.

No, todos temían que si lo atacaban, lo bloquearía con el cuerpo de Calca. ¿Qué harían si Calca muriera de sus golpes?

Sin prestar atención a la confusión de Remedios y los otros -- la estrella cayó.


Nota: Van traducidas 100/391 Paginas


Comentarios

  1. ¡¡¡Graciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgraciasgracias!!!

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  2. Gracias, gracias, gracias por la traducción, solo tengo una pregunta dónde esta Momon para salvar el día?

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  3. Este capitulo fue una locura. Yo que vivi esa batalla muy lentamente mientras traducia el capitulo, pude sentir la desesperacion de Calca y Remedios. La verdad Demiurge se paso mucho esta vez. Creo que overlord debe ser clasificado con el genero de Gore desde ahora. Aunque pensandolo bien, desde el volumen 7 y 9 se bienen observando estos detalles tan inhumanos.
    Bueno, esperemos que el rey hechizero le de una buena leccion al Emperador Demonio Jaldabaoth

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  4. Reacción a la parte 3: Esta mierda se prendió.

    Reacción a demiurge pedido en llamas asotando a la reina: Se prendió demasiado!!

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  5. Más mas mi droga dónde está digo mi cura mi remedio (😬) gracias pero masmasmsmamaan (niño rata)

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  6. Va más rápido de lo que esperaba. Gracias.

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  7. muchas gracias por la traduccion, y esperando mas.

    desde el principio se veia que esta es una novela oscura con tintes de gore, aunque es cierto que hay escenas en las que parece que se regodea el autor, pero bueno, que esperas de un demonio experto en torturas y que desprecia a los humanos

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  8. esto ya es gore, se puso buenisimo, graciassssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss, sigue asi

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  9. Esto realmente fue orgasmico XD PD: Quien hiba a creer que Demiurge seria todo badass con su transformacion!

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  10. Joder, Demiurgo, se decia que eras un bedtia peor usar una reina como arma? madre mia xd

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