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Zero no Shalltear, Capitulo 9

Capítulo 9

 Shalltear sabía que su relación con Louise-sama no había comenzado de la mejor manera posible.

Ella no era ciega. Shalltear podía percibir que algo molestaba a su ama. A pesar de que Shalltear quería atribuirle este desaire al tiempo excesivo que su ama había pasado entre humanos, ella se sentía insegura sobre cómo proceder al respecto. A pesar de que esto la molestaba profundamente, Shalltear tenía que tolerar esta espina en su costado, ya que su objetivo principal en ese momento, era ganar el amor de su maestra.

 Shalltear era así después de todo. Ella no podía diferenciar la lealtad del amor. Las dos cosas eran iguales para ella, ya que Shalltear no conocía otra manera de entregarse a alguien que no sea completamente en cuerpo y alma. Así lo hizo con su creador Peroroncino-sama y así fue con Momonga-sama cuando él fue el último en permanecer con ellos. Fue inevitable que Shalltear amara a Louise, aun si su tiempo con ella era escaso y apenas si habían intercambiado un par de palabras.

Shalltear se había enamorado con solo verla. Había caído rendida ante ella, la joven de cabello rosa que la había salvado del olvido. La chica más bella que Shalltear había visto en su vida. Cada aspecto, desde su ceño fruncido que constantemente hacía al pensar mientras comía pastel de fresa, hasta su manera orgullosa de caminar o de su extraña manera de dormir. Cada lunar que Shalltear había visto mientras la ayudaba a cambiarse, cada vista que su ama le daba mientras ella pensaba que no la veía, hacía que su corazón latiera incontrolablemente.  Incluso sus defectos, como la bondad inmerecida que la joven le tenía a los humanos, era algo que Shalltear no podía dejar de admirar.  Si bien ella misma prefería que su ama tomase más enserio su papel como ser suprema, también le pareció adorable que su ama intentase jugar con ellos. Aunque Shalltear sabía que esto no era bueno, ella solo veía la obstinación, compromiso y seriedad con la que ella hacía las cosas.

Es por eso que Shalltear hizo lo que pudo para reprimirse. Para no matar a todos cuando claramente le faltaban el respeto a su ama. Para evitar desollar vivos a esos viejos que se atrevieron a engañar a su maestra. Shalltear hizo todo lo que pudo para no mostrar esa parte fea que ella misma sabía que tenía. Su frenesí de sangre era una parte suya, de la que no estaba orgullosa. De hecho, la detestaba. Perder el sentido y convertirse en esa criatura asquerosa era una de las penas más pesadas que Shalltear cargaba consigo misma. Ella no podía evitar cuestionar a su creador por darle ese aspecto y dañar su apariencia tan inmerecidamente.

Shalltear sólo podía comprometerse a no mostrar nunca a su ama, esa parte de sí misma que tanta vergüenza le traía. Ella se aseguraría de esconder esa parte, para siempre de ser necesario. Es por todo eso y más que Shalltear se comportó tan bien como pudo, considerando todo lo que había pasado.

Por ahora, Shalltear sólo podía esperar a ganar de alguna manera el amor de su maestra. Ella solo deseaba que el tiempo le diera la oportunidad, para demostrarle a su ama que no había nadie en el mundo quien la quiera tanto como ella lo hacía.

Es por eso que no pudo evitar odiar con todo su corazón a la sirvienta quien desvergonzadamente se estaba robando la atención y el cariño que deberían ser suyos por derecho.

Shalltear no pudo evitar querer matarla violentamente en ese preciso instante. A pesar de que ella no quería mostrarle esa parte oscura de sí misma, esa parte que Shalltear sabía que no era agradable, ella tenía que hacerlo porque no había manera en que permitiera que algo tan injusto se desarrolle enfrente de ella. No cuando había sido Shalltear quien le había dado una oportunidad a esa chica.

Convertirla en vampira debería haber sido un honor para cualquier ser humano. Después de todo, servirla era un privilegio que no se daba a cualquiera. Sin embargo, la chica asustadiza carecía de aptitudes y le faltaba el orgullo propio de un vampiro. Shalltear no pudo evitar sentir que había cometido un error al convertirla en su ayudante. Este sentimiento se profundizó al instante de ver lo que estaba pasando frente a ella.

La oportunista le estaba robando al amor de su vida. Shalltear podía perdonar sus fallas e incluso aconsejarla dándole castigos leves que no eran problemas para la regeneración de un vampiro, pero ella nunca podría perdonar que alguien más intentara quitarle a su ama. No después de haber vivido lo mismo en Nazarick. Su tiempo intentando competir con los otros NPCs que se desvivían por llamar la atención de Momonga-sama era una situación que ella misma no quería volver a repetir. Shalltear no estaba dispuesta a compartir, no esta vez. Así que la única razón lógica para ella, fue querer con todas sus fuerzas aniquilar a la chica que estaba provocando todo esto.

Y como si se tratase de un fuego que había sido apagado por el agua, las palabras de su ama fueron todo lo que hicieron falta para romper este rencor. Shalltear estaba condenada. Su amor ciego y su lealtad incondicional incluso eran más que suficientes para evaporar todo rastro de disgusto y odio en ella. Si su ama ordenaba perdonar, ¿quién era ella para no seguir sus órdenes?, Obviamente Shalltear no seguiría todo al pie de la letra, ya que un castigo era necesario en el futuro, pero incluso así, era más que un logro hacer que su sed de sangre desapareciera así de fácil como si nunca hubiese existido.

El amor era su perdición y también su más grande ambición. Pero ella estaba feliz de estar encadenada a este sentimiento.

Si bien ella había amado completamente a su creador Peroroncino-sama, él era demasiado frío con ella. El trato que siempre tuvieron juntos, era directo y al grano. Casi como si ella no existiera y solo estuviera hablando con un objeto.

A pesar de que había momentos en los que su creador hacia cosas raras como pedirle que leyera libros a los que él llamaba eroges, o hacerla actuar según el criterio de una buena waifu, sea lo que signifique eso, Peroroncino-sama siempre actuó como si ella no estuviera con él, como si un espejo estuviera siempre presente y los separaba de la realidad. A Pesar de que él siempre se reía y gozaba con lo que ella hacía, esa felicidad nunca estaba dirigida a ella, nunca compartió una sonrisa o un gesto de comprensión. Aun cuando ella se desvivía por demostrarle su amor completo hacia él, Peroroncino-sama solo la trataba como a una muñeca, como a un dibujo que solo debía ser manipulado, pero nunca expresar lo que siente.

Siempre que pasaba eso, Shalltear no podía evitar menospreciarse y culparse por no hacer suficiente para llamar su atención. Incluso cuando ella se esforzaba por agradar cambiando su apariencia o estilo, ninguno de los seres supremos la reconoció por nada más que por su poder y su deber como guardiana de piso. Eso hizo que Shalltear cuestionara su propia belleza, eternamente joven sin las proporciones maduras que NPCs más desarrolladas como Albedo o las Pléyades poseían. Ver sus figuras y la mirada llena de lujuria que su creador les daba cada vez que las veía, hacía que Shalltear se sienta como la cosa más horrenda en ese mundo. Llena de inseguridades y con envidia en su corazón, Shalltear sólo pudo lamentar su destino, pero sin la determinación de rendirse ante esto, ella solo podía seguir luchando todos los días en busca de una señal de que ella podía llegar a sus corazones.

Pero incluso si Shalltear volaba tan alto como las alas de su determinación le permitían, los seres supremos estaban demasiado lejos de ella. Era como si una realidad totalmente alternada los separaba, porque nada de lo que ella hacía llegaba hacia ellos. Para los seres supremos, ella solo era una mascota. Una herramienta en forma de muñeca.

Es por eso que Shalltear no pudo evitar sentir que todo sería diferente con Louise-sama. Porque a diferencia de cualquier otro ser supremo, incluso de Momonga-sama, ella la trataba no como a un objeto propio del ambiente o algo que se daba por hecho, sino que le mostraba verdaderas emociones, sentimientos y reacciones que Shalltear nunca había visto en un ser supremo, o al menos no mientras interactuaban con ella. Shalltear presentía solo con verla, que su futuro y destino era permanecer siempre juntas. Que había vivido toda su vida solo para llegar a este momento.

Es por eso que ella no pudo evitar extrañarse ante la reprimenda que su ama le dio por haber castigado a la sirvienta. Sintiendo la injusticia de esto, ella no pudo quejarse ya que una pregunta rara hecha por su ama disolvió cualquier pensamiento de recriminación.

—    Shalltear, ¿quién crees que soy?

Fue lo que le preguntó. Una pregunta un poco tonta, pero ya que había sido dicha por su ama, tenía que tener otro significado. Así que a pesar de que Shalltear sentía que era algo obvio, ella lo pensó sinceramente un par de segundos antes de contestar. Aunque su lengua le rogaba que le confesara su amor incondicional en ese preciso instante, ella sabía que no sería bueno presionar a su ama. No cuando el ambiente no era el propicio y definitivamente no, cuando ella había sido reprendida hasta hace poco. Con el tiempo corriendo, su única alternativa fue ir con la única respuesta que encontró en su mente.

—    Louise-sama. Eso es evidente. Usted es mi ama.

Pero su maestra no parecía complacida por su respuesta.

—    No, Shalltear. Dejando de lado el hecho de que eres mi familiar, respóndeme, ¿quién crees que soy?

Shalltear estaba desconcertada ante la adivinanza. Su ama quería jugar con ella y obviamente Shalltear no se molestaría por esto, aunque la presión de contestar de forma correcta siempre estaba presente en su mente.

—    Lo siento, Louise-sama. Aunque no entiendo bien su pregunta, tratare de encontrar las palabras que describan lo que usted significa para mí.

Sonriendo con anticipación, Shalltear dijo orgullosa y totalmente convencida.

—    Usted lo es todo. La representación de la belleza hecha realidad, mi salvadora y la persona más increíble de este mundo.

Su ama se sonrojo ante esta respuesta por lo que Shalltear se sintió animada a seguir adelante.

—    Usted Louise-sama, es perfecta. Única entre todos y una ser suprema en pleno derecho, cuyos poderes y majestuosidad seguramente superaran al resto de los 41 con el debido tiempo.

Su ama quien había estado apenada y sonrojada por sus halagos hizo una cara agria ante la mención de los seres supremos. Shalltear no pudo evitar notar esta reacción, ya que el discurso que estaba armando en su cabeza no era propicio si su ama pensaba que se había equivocado.

—    Mis disculpas, Louise-sama. ¿Dije algo mal?

Shalltear preguntó con inocencia ya que ella en verdad desconocía donde había estado su error. Sin embargo, la expresión que su ama hizo parecía sentir molestia o angustia por algo, ya que su postura no podía relajarse y el nerviosismo de sus manos y pies, eran señales de que se estaba preparando para algo serio de verdad.

—    Shalltear. ¿Odias a los humanos?

Shalltear no pudo evitar abrir los ojos con sorpresa ante la pregunta. Aunque ella estaba tentada a maquillar su respuesta en un tono más neutro, sus actos claramente habían demostrado todo lo contrario, por lo que ella no podía mentir tan descaradamente. Así que aun sabiendo que quizás la respuesta no agradaría del todo a su maestra, ella le respondió con toda la sinceridad posible.

—    Si, Louise-sama. Los odio.

La respuesta parecía haber dejado fría a su ama, que inadvertidamente dio un paso hacia atrás y miró a la puerta como si quisiera escapar de ella. Un gesto que no pudo pasar inadvertido por Shalltear quien sintió dolor e inseguridad al ver como su ama no estaba tranquila al tenerla a su lado.

—    ¿Porque Shalltear? ¿Es porque ellos atacaron tu hogar anterior?

Shalltear se sorprendió ante la declaración de que su ama conocía la situación que había vivido la grandiosa tumba de Nazarick. Pero eso era obvio. Ella también era una ser suprema, así que aunque estuviesen en mundos diferentes, su nivel de percepción quizás cruzaba dimensiones o realidades.

—    Es como usted cree Louise-sama. Los humanos nunca toleraron que el gremio de mis señores, los 41, existiera en el mundo. Ellos invadieron la tumba de Nazarick con la misión explícita de saquear sus riquezas y de matarnos a todos despiadadamente. Ellos siguieron atacando sin rendirse, por lo que mi misión como guardiana de los primeros pisos de la tumba era detenerlos. He luchado con ellos desde que tengo recuerdos.

Al recordar esos sucesos, contrariamente a la voz fría y despiadada con la que Shalltear respondió, ella se animó al recordar esos momentos, ya que eran las únicas oportunidades que ella tenía para brillar y demostrar su poder ante sus señores. Solo cuando ella estaba completamente cubierta de sangre enemiga, era cuando su creador o el resto de los seres supremos la felicitaban o le daban su atención. Fue inevitable para ella desde entonces, esperar que los ataques fueran más seguidos, porque solo así ella podía estar cerca de aquellos seres inalcanzables.

Si bien ella sentía que debía odiar a quien sea que amenazara la seguridad de la tumba de Nazarick desde lo más profundo de su ser, las razones eran un poco vagas al por qué. Era más como si fuese una orden con la que ella nació, un instinto natural. Aunque probablemente lo que sabía de ellos también ayudó a menospreciar su opinión sobre los humanos.

Después de todo los humanos eran los seres más despiadados y malvados que Shalltear había conocido en su existencia. Eran seres que se negaban a compartir, ya sea conocimiento, tierras, recursos o ideales. Los humanos lo querían todo para ellos. Nunca estaban dispuestos a hablar. Para ellos, su lógica y motivación eran infalibles, por lo que nunca aceptaban que podían equivocarse. Eran seres desorganizados que dejaban que sus líderes sean cerdos que solo gobernaban con pereza y corrupción. Seres ciegos a la verdad, sordos a las opiniones ajenas, esclavos de sus valores hipócritas y eternamente egoístas. Una parte de Shalltear no podía evitar sentir lástima por ellos, pero eso no fue suficiente para superar el desagrado que sentía hacia ellos.

A veces pensaba que con algo de educación quizás los seres humanos podían ser reformados, motivo por el que ocasionalmente jugaba con ellos o los probaba para saber de qué estaban hechos. Pero nadie había sido digno de ser recordado. Los humanos eran una plaga que contaminaba al mundo. Esa era la verdad y difícilmente Shalltear podía cambiar esa opinión después de haberlos estudiado tan a fondo.

Sin embargo, su maestra de inmediato se puso mortalmente pálida ante su respuesta. Shalltear quería compartir e incluso debatir su opinión de ellos, pero su siguiente pregunta llena de nerviosismo y de miedo, impidió que ella siguiera con el hilo de sus pensamientos.

—    Shalltear, ¿qué harías si yo fuera humana?

A Pesar de que Shalltear quería reírse ante esa imposibilidad, su ama lo había dicho tan enserio, que Shalltear no sabía si debía reír o contestar de verdad. ¿Su ama siendo humana? Eso era imposible. Shalltear ni siquiera quería pensar en la posibilidad de que eso fuera posible.

—    Mis disculpas Louise-sama, pero me cuesta pensar que algo así sea posible.

Era natural para Shalltear, no querer pensar en cosas desagradables. Desafortunadamente, su ama tomó una expresión claramente deprimida como si esas palabras la hubiesen marcado profundamente. Verla vacilar y casi al punto de llorar, fue algo que Shalltear no pudo soportar por mucho tiempo.

—    Shalltear, ¿seguirías conmigo si yo fuese humana?

Su cabeza entro en corto circuito. Ningún pensamiento lógico detuvo la inevitable respuesta corta que sus prejuicios tenían grabada en la punta de su lengua.

—    ¡¿Qu-Que?!

Su ama, no pudo resistir más y solo cayó rendida ante el piso. Lágrimas empezaban a correr por su cara como si lo que estaba por decir era lo más doloroso y cruel que ella había dicho en toda su vida.

—    ¡Shalltear, yo soy humana!

Su ama lo dijo con resignación, como si no pudiera soportar el peso de sus palabras. Shalltear no pudo evitar negar con su cabeza. Ella no podía aceptar esto. Quizás el tiempo que su ama pasó con ellos le había afectado tanto, que ahora ella pensaba que era humana. Shalltear tenía que corregir esto.

—    ¡No, Louise-sama! ¡Eso no es posible! ¡Usted no lo es!

Esa quizás no fue la mejor respuesta que ella pudo responder, porque al instante de haberla dicho, su ama solo pudo negar violentamente con una cara que claramente estaba al borde del colapso.

—    ¡Shalltear, mírame a los ojos!

Eso no era tan fácil de hacer. Ver el dolor de su ama y no poder hacer nada para calmarla, era más cruel que cualquier regaño que le hubiese podido dar. Sin embargo, la voz llena de desesperación de su ama le imploraba que haga esto y Shalltear no pudo decir que no.

Mirando en dirección a los hermosos ojos tristes de su ama, Shalltear sintió que ninguna falsedad o mentira se ocultaban detrás de esas dos gemas rosas. Su alma estaba expuesta a ella y Shalltear sintió por primera vez en su existencia, como los sentimientos desgarradores, puros y crudos entraban por sus ojos y se combinaban con su alma.

—    Shalltear. Yo sé lo que soy. Y no soy una ser suprema u otra raza fantástica. Soy una simple chica humana. Una mera fracasada cuyo único acierto en su vida fue invocarte a ti.

Cada palabra era dolorosa y cruelmente gravada en todo su ser. Shalltear no pudo evitar estremecerse ante la intensidad de cada sílaba. Su ama solo tomo un respiro porque lo que quería decirle aún no había terminado.

—    Shalltear. No soy grandiosa. No como los seres a la que estás acostumbrada. Tampoco soy poderosa. Soy una Zero, una maga patética. Me faltan tantas cosas que sinceramente es una comedia que seas tú quien me sirve y no al revés, porque no tengo el derecho para hacerlo. No debería ser tu ama, porque no te merezco.

No había tiempo para pensar. No había lógica ni razón. Shalltear solo podía verla y sentir el peso de cada palabra.

—    Soy humana y a pesar de que no considero que eso sea un pecado, creo que a ti te importa lo suficiente como para no verlo así.

Shalltear no pudo evitar sentirse burlada por esto. A Pesar de que sabía que cada palabra era cierta, ella no quería que su ama siguiera. Shalltear quería olvidarse de todo, quería seguir ignorando este sentimiento que le decía que su ama estaba intentando deshacerse de ella.

—    ¡¿Porque Louise-sama?! ¡¿Porque me está diciendo esto ahora?!

Shalltear grito con impotencia. Ella no quería pensar en lo que su ama le había dicho. Ella no quería meditar en el significado de todo esto. Porque hacerlo significaba tener que cuestionar su amor, cuestionar el peso de su lealtad.

Su ama nunca desvió su mirada penetrante y totalmente convencida de seguir adelante. A pesar de que sus brazos y pies temblaban incontrolablemente como si la habitación estuviese a temperaturas al nivel de la congelación, ella siguió mirándola con valentía y decisión en cada palabra. Como si no quisiera guardarse nada.

—    Porque no puedo seguir así Shalltear. No puedo estar contigo si te tengo miedo. Porque no quiero mentirte ni engañarte. Porque quiero poder comprenderte. Porque quiero que entiendas que no puedes herir o matar a todos incontrolablemente, ya que este es mi mundo y mi vida.

El silencio reinó por unos pocos segundos, y aun cuando cada palabra le dolía como una navaja que apuñalaba su corazón, Shalltear quería saberlo todo. Con lágrimas derramándose por sus ojos, Shalltear miró a su maestra esperando a que su respuesta terminará.

—    Porque no puedo esperar que tu confíes en mí, si yo no puedo confiar en ti. Porque no quiero tener que fingir una sonrisa. Porque quiero que lo que tengamos sea real, y algo así no puede cimentarse sobre una mentira o un engaño. Porque quiero que creas en mi Shalltear.

Shalltear asintió en señal de comprensión. Ella podía entender esos motivos. Aunque una parte de ella hubiese preferido seguir en la ignorancia, ella podía entender que su ama quisiera algo auténtico. Algo que no se estropeara al mínimo de los problemas. Algo que podía durar para siempre.

Sin embargo, esa aceptación trajo consigo el aterrador panorama de tener que afrontar la declaración de su ama. Ahora tenía que decidir qué tan importante eran esas palabras para ella. Tenía que decidir si quería seguir sirviendo a una humana.

A pesar de que Shalltear quería decirle algo a su maestra, aliviar sus preocupaciones con una frase de consuelo, diciéndole que no le importaba esto, ella no podía hacerlo. No tenía las fuerzas para mentirle, porque Shalltear no sabía qué sentir al respecto. Su amor por su maestra estaba siendo probado, y a pesar de que ella debería sentir vergüenza por dudar de su decisión, ella tenía que afrontar que su maestra no era la persona que ella pensó que sería. Ella no era una ser suprema.

Y aunque quizás eso no debería significar mucho para una relación, lo hacía, porque eso lo cambiaba todo. Su amor no podía ser eterno porque su ama moriría algún día. Los humanos tienen una esperanza de vida menor a la de cualquier ser heteromorfo o a una vampira como ella. Incluso si la aceptaba, eso significaría que tarde o temprano tendría que aceptar que el amor de su vida sería arrebatado de sus brazos por la inevitable fuerza del tiempo.

Incluso si Shalltear pudiese conformarse con vivir el presente y preocuparse por eso después, los sueños que ella había planeado para su maestra ya no se sentían posibles, si su ama era una frágil y débil humana. Louise-sama ya no podría llegar a la grandeza a la que los 41 habían llegado. El sueño loco de poder reunirse con sus compañeros y quizás algún día con el resto de seres supremos, estaba completamente roto ahora. Todo el futuro planeado que Shalltear había soñado en su cabeza ahora estaba bajo las cenizas del fuego que representaba esa verdad. La declaración de que su ama, era una humana. Un ser caído que representaba lo más bajo para ella, era algo difícil de aceptar.

Solo en ese momento Shalltear comprendió el precio que tendría que pagar si ella decidía seguir al lado de su ama. Regresando su vista hacia la cara de su maestra, Shalltear sintió dolor al verla así de perdida. Como si el abismo que una vez las había separado, ahora había partido el planeta en dos y sus destinos eran separarse para siempre en el espacio.

Louise-sama ya no podía verla con esa mirada llena de pasión que había tenido al decirle la verdad. Ahora se veía arrepentida y deprimida ante las perspectivas. Con su cabeza agachada y con una fracción de la voz decidida que había usado antes, ella habló como si estuviera despidiéndose de ella.

—    Shalltear. No te obligare a quedarte conmigo si no lo quieres. Puedes ser libre si lo deseas. Yo solo quiero que seas feliz.

A pesar de todas las dudas que Shalltear tenía, escuchar esas palabras solo hizo que su capacidad de pensamiento se detuviera y su necesidad instintiva de resistirse a quedar en soledad, hizo que ella cayera al piso y se aferrara a la falda de su maestra. Apretando fuertemente su cuerpo, ella la abrazó desesperada como si temiera que su ama escapara lejos de ella.

Aun cuando Shalltear no sabía que responder ante todo esto, el llanto salió de su garganta ahogando cualquier signo de respuesta de parte de ella.

Y eso fue todo para Shalltear. Ella entendía que esto había cambiado sus planes. Que ella no podía seguir tratando a su ama, como si fuese una ser suprema. Que había la posibilidad de que Shalltear nunca pueda ver a su ama en la gloria que se merece. Que era posible que tuviesen que sufrir y luchar por ganarse un lugar en este mundo. Pero a pesar de todo esto, ella no quería que su ama se vaya lejos de ella.

Una parte suya sintió que no era importante si su ama fuese una humana o no. Siempre que Louise-sama estuviese con ella, podía superar cualquier adversidad y prejuicio.

Aun cuando sentía que estaba traicionando el amor que había sentido por su creador o por Momonga-sama, eligiendo a una humana por sobre ellos, Shalltear sólo quería entregarse al amor. Aun si no era lógico, ni razonable, aún si esto le trajera dolor y desdichas, aun si esto le arrebataba el orgullo de ser una creación de los seres supremos, ella no quería estar sola, porque quería ser salvada, quería lo que siempre quiso toda su vida. Alguien que la tratara con pasión y se preocupara de sus sentimientos.

La suerte estaba echada, y ella había tomado su decisión. Aun si esto no era amor verdadero y solo era una deformación enfermiza de su propia lealtad, ella decidió que no podía dejar que su ama se aleje de ella. No podía afrontar un mundo donde su ama era su enemiga. La sola idea la hizo querer arrancarse las entrañas, ya que ella nunca podría herir a su maestra. Humana o no, Shalltear había tomado su decisión.

Ella sabía que esto no sería fácil, que habrá problemas en el futuro. Que quizás haya sufrimiento de parte de las dos, ya que Shalltear se estaba obligando a vivir en un mundo que ella detestaba. Pero solo el hecho de saber que no estaría sola, que su ama estaría con ella, le daba las fuerzas necesarias para soportarlo todo.

Llorando como nunca antes lo había hecho en su vida, Shalltear desahogo todas sus frustraciones, todas sus preocupaciones y todas sus esperanzas. Restregando su cara entre el cuerpo de su ama que seguía en el piso junto a ella, las dos juntas se quedaron atrapadas en este momento eterno, en donde ambas expusieron sus deseos egoístas de no permanecer solas y comenzar algo real, algo que no podría ser manchado por nadie.

-        ¡Louiseee-samaaa,….. no, no, no se lo permitiréee!

Vocalizo Shalltear entre lágrimas y llanto. A pesar de que el fuerte abrazo y el agarre desesperado habían demostrado sus intenciones, ella tenía que responderle a su ama.

¡No, permitirée que se aleje de miii!

Su ama que había estado junto a ella en silencio, acariciando su cabeza con toda la paciencia y ternura de la que era capaz de demostrar, solo sonrió ante su respuesta.

—   Eso me hace muy feliz Shalltear. Yo tampoco quiero que te alejes de mí.

Y con esas palabras, Shalltear sintió que podía renacer de nuevo.

A pesar de que aún tenían mucho de qué hablar, ninguna de las dos tenía fuerzas para decir algo más. Ellas solo se quedaron en el piso entre lágrimas y risas de felicidad, sintonizando sus almas y esperando que sus corazones se llenen de este momento, de este recuerdo que les daría la fuerza para levantarse y seguir adelante.


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Comentarios

  1. Esperando este capitulo por mucho tiempo... pues muy bueno ese sentimiento
    esa tristeza, esa emoción de shallter y louise... un capitulo muy emotivo
    me encanto... si que hubo lagrimas de por medio por todo eso que paso entre
    ellas dos...

    wuaoooo que sentimientos encontrados de ellas 2...me quedo con las ganas de seguir
    leyendo mas pero solo queda esperar a próximos capítulos de esta buena historia..

    Gracias por hacernos disfrutar de esta buena historia :)

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  2. Yo presionando F5 tres veces al dia esperando que se actualize :) Exelente continua así

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  3. Fue un capítulo poderoso. Las emociones podian sentirse a traves de las palabras escritas, lo que en realidad es algo complicado de lograr. La tensión que se generó con una sola frase de Louise, bravo, magnífico.

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  4. Que capitulo mas emotivo... Ya me estaba dando por vencida
    a que saliera este cap en esta semana dandole f5
    a no mas no poder . Jijiji esto huele a yuri
    gracias por este capitulo Bryan un fuerte abrazo a la distancia
    ������, eres lo maximo y cuidate para que nos
    sigas deleitando con historias como este

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  5. Gracias por el cap! La espera siempre vale la pena en esta novela, me encanto este capitulo, ya estoy emocionado esperando el siguiente :D

    Espero sigas esta serie mucho mas!

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    Respuestas
    1. Es seguro asumir que esta novela fue finalizada o abandonada? Al menos me gustaría saber, para no seguir esperandola constantemente.
      Desde ya, cualquiera sea el caso, gracias por escribirla :)

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  6. quiero que aparezca mare y aura

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  7. gracias por el capitulo y diculpa pir mi ortografia ya qur antes habia escribido mi parrafo pero sr me borro :'v bueno quisieras que me pudieran aclarar los siguientes puntos
    1. shalltaet no deberia decir que su forma de true vampire fue dada inmerecidamente ya que seria una falta de respeto al ser supremo ademas que deberia saber que su apariencia actual es una farsa y solo se tranforma cuando seencuentra en frenesi de sangre
    2. la sirviente deberia tener un poco de lealtad a shalltear al ser su esvlava y llamarla ama no mounstro
    3. shalltaer deberiA saber que su ama era humana y no tenia poder ya que shallyear era capaz de medir las fuerzas, claro puede que shalltear no lo queria aceptar

    en fin gracias por el caph espero qhe puedas seguir escribiendo ademas de estos puntos los ademas excelle.te, solo que me gustaria saber la perspectiva de sus companeras y tambien me gustaria qye apareciera aura y mare para ver las reacciones de todos y por ahi los puedes relaccionar con tiffany

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    Respuestas
    1. Concuerdo con el desconocido en todos los puntos.

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  8. Acabo de descubrir tu historia, es genial! Gracias por escribir!

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  9. Al igual que el anterior hoy me entere de esta historia y aunque no le daba mucho crédito cuando vi el titulo quede atrapado y no pude para de leer. Es muy interesante te felicito por tu trabajo veo que ase tiempo que se espera por el siguiente capitulo lo cual me pone ansioso.
    Por lo que voy a agregar esta pagina a favoritos y esperar. suerte y cuídate.

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  10. Muy buena la lectura. Disfruto mucho con tu historia. Espero que sigas con esta misma, estaré pendiente de la página cuando actualices.

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  11. esta novela esta abandonada? lleva como 3 meses sin subir capitulo y quiero ver como cambia las cosas ahora que las chicas a aclarar como se sentían.

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